Inicio
lunes, 08 de febrero de 2010
La marcha de los pingüinos rompió el hielo PDF Imprimir E-Mail
Calificación usuario: / 0
MaloBueno 
escrito por Hugo Mery   
martes, 30 de mayo de 2006
”Los hijos de la democracia” le están dando una oportunidad a los políticos fogueados en los años de plomo y el monetarismo, invitándolos a dejar la ideología y la defensa del interés privado para lograr una educación de calidad. Pero es dudoso que en el “internado” legislativo no se antepongan debates –a estas alturas bizantinos- como la recentralización por el Estado y la libertad de enseñanza versus el derecho a la educación. 
 

La forma en que se ha llevado el diálogo entre gobierno y estudiantes secundarios está marcada por la improvisación. Esto es lo que explica el fracaso de la esperada reunión del lunes, que resultó de una invitación al desgaire, vaga en la medida que era abierta y sin precisar modalidades. Al contrario, deponer paulatinamente las exigencias a los mil alumnos que tenían más de 40 escuelas tomadas y/o paralizadas le dio un carácter tan universal a la convocatoria que no podía sino suceder lo que ocurrió: cerca de 200 jóvenes aglomerados en un edificio tan añoso como las estructuras del ministerio que alberga. Estaba claro que, en esas condiciones, la subsecretaria Romaguera y el seremi Traverso no podían dialogar, sino someterse a los avatares de una asamblea que en cualquier momento podía volverse vociferante y con nula capacidad negociadora, incluso si los que fueron admitidos a la reunión se redujeron a unos 80, en un recinto que no daba para más de 40 personas sentadas.
 
Pero los adolescentes no son sólo vitales hasta el desorden, también acuden a formas de adultos y así, por ejemplo, estimaron una falta de respeto que no estuviese presente el dueño de casa, el ministro Martín Zilic. Esta fue otra señal equívoca: aunque los invitados sabían por los medios de comunicación que el ministro no estaría, ello no fue fruto de una preparación acordada del encuentro.
 
A esas alturas, con más de cien mil estudiantes –número que finalmente se sixtuplicó- , los dirigentes sabían que estaban en una posición de fuerza y, por eso, mantuvieron el llamado a paro para el martes. La levadura que alcanzó el movimiento da para bollos, el punto es que el horno lo maneja el ministerio de Educación y su titular es el chef que debe hacer una propuesta a la Presidenta, para que ella, junto a sus ministros políticos y el de finanzas, ofrezca un menú no sólo a los estudiantes, sino a los concurrentes políticos, si el plato de fondo es, efectivamente, la reforma del sistema educacional.
 
Con una agenda gubernativa claramente desbordada, el oficialismo sabe que  la reestructuración de la jornada escolar completa es inevitable a mediano plazo y que deberá reasignar recursos para atender el petitorio “corto” que desencadenó el movimiento: pasaje escolar, costo de la Prueba de Selección Universitaria y becas escolares. El planteamiento de fondo se refiere a la calidad de la educación y en eso hubo unanimidad, al menos con sentido electoral, en la reciente campaña presidencial. Hoy las coincidencias entre los que fueron los cuatro candidatos tienen su correlato en la unidad de propósitos que se da en el seno de la movilización estudiantil, donde conviven dirigentes de premilitancia UDI con afiliados al socialismo e independientes identificados con la izquierda extraparlamentaria. Son jóvenes que pintan para dirigentes políticos del futuro y que tienen en los santorales privados de sus habitaciones a Jaime Guzmán y Salvador Allende, amén de las  figuras espirituales de siempre. 
 
Que esto se traduzca o no en un cambio de la Ley Orgánica Constitucional de Educación (LOCE), la última que firmó Pinochet el día que abandonó La Moneda, no dependerá de estos “hijos de la democracia” que son los colegiales de 17 años de edad. La sartén legislativa la tienen los políticos adultos contaminados por el ideologismo o los intereses privados. Los alcaldes derechistas que no registran encontrones con los alumnos de sus comunas –lo que exceptúa al de Providencia, el coronel ® Cristián Labbé- se han unido al coro opositor en pro del movimiento estudiantil, pero nada indica que a la hora de reformar el amarre olvidado de la dictadura no se “chinguen”. Reverdecerán los viejos alegatos –a estas alturas bizantinos- en contra de la centralización estatal y en pro del derecho a la educación por sobre la libertad de enseñanza entre los políticos y técnicos fogueados en los años de plomo y el monetarismo. No se reproducirá en el “internado” parlamentario de Valparaíso la comunión por un mejor destino, a través de una educación de calidad,  que une hoy en las aulas tomadas a jóvenes cristianos y de otras religiones con ateos y agnósticos, a conservadores con transformadores, a los de atuendo formal con facha rebelde. Ellos están demostrando que al final son todos “pingüinos”, que saben organizarse y que con su marcha han roto el hielo, ganándose la solidaridad y el apoyo concreto de padres, profesores y empleados y también el de sus compañeros de colegios pagados y los universitarios.
 
Los que se quejaban de que a los adolescentes parecía no interesarles nada sino el carrete tienen ahora un mentís masivo: no estaban dormidos, sino formándose a lo largo de los últimos 17 años para las luchas por las cuales vale la pena vivir. Le están dando una gran oportunidad a la clase política dirigente: a la Concertación para asumir a las criaturas que formaron con su discurso de dos décadas, a la oposición para ser algo más que una alternativa electoral. Los llamados “Actores secundarios” del documental de ese nombre, de profusa circulación entre los alumnos, son ahora emotivos protagonistas de un filme de interés nacional. 

Comentario[s]

Escribe tu comentario
Nombre:Invitado
Título:
BBCode:Web AddressEmail AddressBold TextItalic TextUnderlined TextQuoteCodeOpen ListList ItemClose List
Comentario:



Code:* Code

Powered by AkoComment 2.0!

 
Comparte con:
Delicious
Furl it!
Spurl
NewsVine
Digg
YahooMyWeb
Información sobre el procedimiento de arbitraje
Fondo de ayuda a las víctimas del alzamiento de bienes y blanqueo de capitales


Medio asociado

La Jornada