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Queridos amigos: no se me ocurre otra cosa para mitigar mi indignación por la forma que el pinochetismo se está encubriendo para asaltar la Presidencia, que compartir con ustedes esta indignación. Saben mejor que yo que la UDI y RN fueron y son las formas políticas que la Dictadura concibió para perpetuar su sistema; que Piñera se enriqueció bajo el sistema y que esa riqueza, junto a sus cómplices, le ha permitido financiar esta campaña; que siendo militante de RN fue uno de los generalísimos de Buchi y fue electo senador con el auspicio de Pinochet; que todos los civiles y milicos en retiro que fueron Ministros, subsecretarios, y etc. están con Piñera, incluidos todos los médicos, abogados, burócratas, proxenetas, delincuentes, químicos asesinos, infiltrados, y etc. etc. suficientemente conocidos por las largas listas que se hicieron circular vía internet en Chile como participantes directos en ejecuciones y torturas, están con Piñera.
Un eventual triunfo de este sujeto enmascarado significaría el regreso en gloria de esta galería delincuencial. Humanismo cristiano es excluyente del judaísmo y del islamismo (a lo menos); por suerte a la Bache le aconsejaron extenderlo al humanismo laico, versión agnóstica del humanismo cristiano, pero que nadie sabe su significado extenso, pero que en todo caso no es asunto crucial y no deja de ser excluyente. Resulta significativo que en el área de las relaciones internacionales, ninguno de los candidatos, de los conglomerados, se hayan referido al rol guerrero y económicamente dominante del Imperio: callados todos frente a un problema central. En un gobierno Bache., en sus cuatro años, pienso que se terminarán de reacomodar los estamentos sociales y políticos de esta transición que no termina: la disidencia DC tenderá a ampliarse y a posicionarse como hegemónica en la Concertación, y estrechará sus alianzas con sectores mayoritarios de RN; ante esta alternativa la Concertación, o se rompe, o se sitúa definitivamente como conglomerado de centro-derecha; y si rompe un sector lo hará hacia la izquierda, para hermanarse con las otras propuestas que están surgiendo en América Latina como contrapeso a la voluntad imperial. En un gobierno Piñera se repetiría el escenario con la diferencia que el canto de sirena atraería más amplia y rápidamente a los sectores D.C., rompiéndose negativamente la débil mayoría parlamentaria, posibilitando revertir los modestos avances en programas y sentido social de la legislación, y situando al pinochetismo sin pino en el ejercicio atrabiliario del Ejecutivo y volver a la página 0 de 1990. Así, el gobierno Bache sitúa en una posición mejor a lo que queda de la izquierda política parlamentaria; el gobierno de Piñera sepulta o por lo menos retrocede todo avance. Tengo la esperanza que un gobierno Bache con sentido histórico que apunte al recambio del modelo y por lo tanto a la relación con la empresa transnacional y al gobierno USA; que sea capaz de impulsar estrategías que convoque a las mayorías nacionales perjudicadas y desposeídas por el modelo; que retome el compromiso histórico con las fuerzas ahora extraparlamentarias, etc., podría realmente al finalizar su mandato reconstruír una mayoría nacional aplastante, de los que están en situación de pobreza, de despojo, de marginación, frente a un máximo 20% poblacional que está feliz, o medio feliz, con el modelito. Claro que lo dicho es genérico, porque lo significativo es identificar esa estrategia, a los actores capaces de impulsarla, a percibir, y hacerlas conciencia, las necesidades y demandas de las grandes mayorías. Al final, y para resumir, pienso que hay que votar por la Gordis, no por ella, su sonrisa o su continuismo, sino para impedir que vuelvan al Ejecutivo los que despojaron a los chilenos de una vida pasable (nunca vivimos en el paraíso, pero nunca vivimos con desigualdades tan brutales, no imputables al Ejecutivo de tres gobiernos. de la Concerta., sino al modelo que al comienzo de los 90 tenía inequidades peores, que pueden volver con Piñera, y que la Concerta mitigó, y que en áreas, como en DDHH casi erradicó), y que nos sometieron a asesinatos colectivos y selectivos, y a torturas y prisiones (que constan en Informe Rettig y Comisión Valech cuya publicación deberá demandarse al próximo gobierno). En lo anterior están dichos que conocemos todos; en los escenarios previsibles podemos discrepar, ojalá conversar. Al terminar estas líneas advierto que me habría escapado de la indignación por la pretensión del pinochetismo apareciendo con máscara, haciendo algo, en Chile, y que las palabras no son suficientes. Un abrazo con antigua amistad y cariño. Jaime |