
Por 19 votos a favor y 15 en contra, y pese a la polémica que generó su figura, finalmente el senador gremialista y ex cercano colaborador de la dictadura de Pinochet fue ungido para liderar la Corporación hasta marzo de 2010, superando al PPD, Roberto Muñoz Barra. Junto con él se formalizó, además, la asunción a la vicepresidencia del independiente, Carlos Bianchi, con la misma cantidad de votos.
En la Sala diputados de la Concertación ondearon una bandera negra, mientras el Senador PS, Jaime Naranjo, mostraba las fotos de Francisco Álvarez Santibáñez y José Jara Aravena, jóvenes desaparecidos en 1979 y 1980 respectivamente.
Estas fueron las manifestaciones contra el ex subsecretario general de Gobierno durante el régimen de Pinochet, entre el 1 de junio de 1979 y el 25 de mayo de 1982, y que hoy, gracias a un acuerdo político entre la Alianza y los independientes, se convierte en la segunda autoridad del país.
Esto porque según la Constitución Política de Chile, en caso de muerte o inhabilidad del Presidente de la República para ejercer sus funciones, es el presidente del Senado quien asume el cargo.
Este hecho fue graficado y comparado por el líder del Partido Socialista así: “El 11 de marzo, Pinochet instaló la Constitución de 1980, hoy Novoa es presidente del Senado”.
Pero paradójicamente, en su discurso, Novoa reivindicó el valor de la actual democracia y criticó a Escalona, apelando incluso a la esencia de la dictadura: “Si perdemos el respeto entre nosotros, perderemos el respeto por el Senado, y si eso ocurre, el paso siguiente es perder el respeto a la democracia”.
A pesar de todos lo ataques e interpelaciones, el nuevo líder de la Cámara Alta no se hizo cargo de ellas, evitando cualquier respuesta o asumir responsabilidades políticas por las causas de derechos humanos ocurridas en su periodo como estrecho colaborador de Augusto Pinochet. Sólo apeló en su alocución a la figura del fundador de la UDI, el fallecido senador, Jaime Guzmán.
Además, invocó a su votación popular para defenderse de los ataques. “He tenido el honor de pertenecer al Senado de la República durante más de una década, tras haber sido elegido dos veces por los electores de Santiago Poniente. Con la legitimidad que me da el hecho de haber sido elegido democráticamente, y gracias al apoyo brindado por la mayoría de la Sala es que me corresponde asumir la conducción del Senado”, enfatizó.
En este sentido hizo un claro llamado a sus detractores: “No pido claudicar de nuestras ideas y posiciones políticas. Pido respetar las ideas políticas del otro y trabajar sobre la base del entendimiento y no de la diferencia. Cada uno puede hacer un gran aporte si actúa desde la vereda del servicio al país y no desde una mezquina trinchera”
Una vez concretada la votación, el presidente del PS, Camilo Escalona, expresó su molestia por la elección, aunque afirmó que La Moneda sabrá salir adelante, ya que “el gobierno será más fuerte, con el apoyo de la ciudadanía, será capaz de dar la gobernabilidad”.
En las gradas del hemiciclo se alzaban banderas de la UDI, además de estar presentes personalidades políticas como el ex senador, Carlos Bombal y Beltrán Urenda. De hecho, las medidas de seguridad en el entorno del edificio del Congreso fueron reforzadas, lo que impidió mayores manifestaciones en contra de Novoa.
La próxima semana se deberá votar la presidencia de la Cámara de Diputados, en la que debería ser electo el también gremialista, Rodrigo Álvarez, anticipando para el último 21 de mayo de la Presidenta Bachelet una ceremonia con la compañía de dos opositores a su gobierno.