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martes, 09 de febrero de 2010
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“El díscolo", de Patricio Navia. Conversaciones con Marco Enríquez-O |
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escrito por Rafael Luís Gumucio Rivas
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jueves, 15 de octubre de 2009 |
En las elecciones presidenciales, cualquier candidato que se respete debe conseguir algún cientista político, sociólogo, filósofo o cronista para que plasme un libro o un ensayo sobre biografías o entrevista con el candidato que postula al trono que dejará vacante Michelle Bachelet. Este género literario, si lo podemos llamar así, se ubica entre los programas políticos que se ofrecen en el mercado electoral a los consumidores – perdón, a los ciudadanos- y las memorias que el personaje político quiere llegar a las nuevas generaciones. |
Durante estos días han aparecido en librerías distintas publicaciones: la de políticos, del marqués Gabriel Valdés y de Edgardo Boeninguer – este último convertido en un héroe de la senil Concertación- , y otras dos acerca de los candidatos presidenciales Sebastián Piñera y Marco Enríquez-Ominami; confieso que no soy muy entusiasta de estos géneros, sin embargo, las memorias y crónicas del siglo XIX y XX constituyen para mí una fuente de primera calidad para comprender el pasado histórico, cosa que no ocurre con estas apologías de los políticos actuales. El libro de Patricio Navia, debo confesar, me motivó desde el comienzo agarrándome por el cuello y no soltándome hasta la página 229, la última de estas entrevistas. No conozco personalmente al autor de estas Conversaciones y, por cierto, mucho al entrevistado, mi sobrino Marco, aun cuando bebo confesar que cada día me sorprende más; jamás creí que iba a tener la audacia de presentarse como candidato presidencial y, en tan poco tiempo, convertirse en un líder libertario de tomo y lomo. Patricio Navia pertenece más bien a la generación de mis hijos Rafael e Ignacio y de mi sobrino Marco, sin embargo, debo confesar que soy adicto a sus columnas, ensayos y otros documentos; Me han impresionado siempre sus comparaciones culinarias referidas a los fenómenos histórico-políticos, por ejemplo, aquella que asocia la revolución “con empanada y vino tinto” con su antítesis, la de Ricardo Lagos con sushi y Carmenet, es decir, del socialismo de Allende al neoliberalismo humanitario de de Lagos. En “El díscolo” habla, por ejemplo, de la revolución con arepas, de Hugo Chávez, que quiso introducir Alejandro Navarro en Chile -; con razón, Feurbach decía que “el hombre es lo que come”-, a lo mejor, podemos pasar de una revolución como gran copulación, a un suculento banquete de puros caballeros. Otro tipo de comparaciones que emplea Navia dice relación con la medicina: en “El díscolo” dice que la extrema desigualdad equivaldría al colesterol malo, que corroe a la sociedad chileno, pero que, afortunadamente, un poco de desigualdad sería asimilable al colesterol bueno. Según Navia, es la extrema segmentación social la que da lugar al populismo: como en el caso del colesterol, hay uno bueno y uno malo. El caso del desprestigio de los partidos políticos chilenos – sin importar si es de la Alianza o de la Concertación- es, por cierto, menos radical que aquel del Acuerdo del Punto Fijo, en Venezuela, del derrumbe político de Ecuador, o la ingobernabilidad de Bolivia en la era de los gobiernos previos a Evo Morales. Para Navia, estamos lejos de Chávez, de Correa y de Morales en cuanto al colapso de la representación de los partidos políticos. Michelle Bachelet se ha convertido en la “Virgen del Carmen”, por el efecto milagroso de las encuestas de opinión: pocos líderes políticos en el mundo le deben tanto a los sondeos sociológicos que, de alguna manera, han marcado su destino, en este caso, como patrona de Chile; todo lo que hace la presidenta es casi perfecto, poco importa el bajo crecimiento, el desastre del Transantiago, el incumplimiento de la paridad ministerial, que los partidos políticos se hayan adueñado del “botín” del Estado, que Camilo Escalona sea el “válido” Manuel Godoy para María Luisa, reina de España, en definitiva, con dos o tres bonos al año el milagro obnubila a los pobres, que es como el maná que cae del cielo, o la “tierra prometida que mana leche y miel”, que tanto le gusta citar a Patricio Navia. Es apenas lógico que el entrevistador quiera comparar a su personaje con Michelle Bachelet: trata de sostener la hipótesis que Marco es “el hijo ilegítimo” de la presidenta, en razón de similitudes bastante evidentes, como aquello de ambos fueron rechazados por las cúpulas políticas, o que Michelle y Marco pueden salvar la Concertación cuando ésta, por senectud, está incapacitado de reaccionar con la erección ante cualquier estímulo. Genialmente, Navia llega a decir que “Marco es el viagra de la Concertación” porque impidió el triunfo de Piñera en la primera vuelta, y puede que le gane a Frei, (que de tanto ingerir la pastilla azul tenga un colapso antes del mes de diciembre); según Navia, de ser Marco el candidato en la segunda vuelta, se produciría el milagro de la resurrección de la vieja decrépita – la Concertación- a un cuerpo glorioso resucitado, como lo describe el Nuevo Testamento. La verdad , personalmente no creo que Marco sea el hijo ilegítimo de Bachelet: a pesar de las apariencias, son bastante distintos; intuyo, aun con temor de que Marco me desmienta, que no tiene mucho que ver este candidato con el Partido Socialista y la Concerta; no es igual Marco que su padre adoptivo, Carlos Ominami, quien sí es perfectamente con la Concertación y el partido Socialista. Es comprensible que Marco, hombre de gran calidad humana, admire a su padre adoptivo, pero piensa y actúa muy distinto: pertenecen a coordenadas políticas y tiempos diferentes. No me parece que Marco sea una “versión II” de la Concertación, una especie mejorada de lo que se ha convertido en una alianza de partidos, cuyo cometido ha consistido en utilizar el Estado como un botín. El carácter iconoclasta de Marco es bastante más radical que el aquel que el candidato expresa en el “Decálogo”, en los discursos y en los debates. Por cierto que no se trata de refundar Chile, pero en la trilogía de la revolución educacional y la salud, el cambio radical al régimen político y la reforma impositiva irrumpiría en una sociedad muy distinta que el repugnante Chile segmentado actual. A veces temo que Marco, mal aconsejado, se quiera convertir en un candidato “comme il faut” acomodando su discurso a las conveniencias electorales que indican las encuestas; en este plano, debiera tener menos temor para plantear con osadía un Chile distinto, que muchos de su generación, pero por cobardía moral se han guarecido en dos candidaturas que sólo pueden representar el Chile gangrenado de pasado. No estoy completamente de acuerdo con aquello de comparar a Marco con los distintos presidentes de la Concertación: no creo que, de triunfar, sea la continuidad de Aylwin, mucho menos de Frei, nada tiene del estilo autoritario, casi imperial de Ricardo Lagos – último presidente de tradición republicana chilena, ni tampoco de la “cariñocracia”, como muy acertadamente califica Patricio Navia al gobierno de Michelle Bachelet. En Marco hay una nueva concepción de la libertad y la igualdad, más acorde con los tiempos contemporáneos: Marco dice que no teme a equivocarse y reconocer, luego, su error y que acepta perfectamente la discrepancia en su equipo político; no pretende construir partidos políticos monolíticos, supongo; al fin y al cabo, todo partido termina siendo una burocracia, según Michels, por consiguiente, es difícil pensar en partidos políticos clásicos, lineales y autoritarios, y no en movimientos abiertos que permitan el debate permanente. Es torpe el argumento que de triunfar Marco en la primera vuelta no tendría capacidad de gobernabilidad; eso es una soberana estupidez que sólo pueden sostenerla personas muy ignorantes y/o mal intencionadas. Es evidente que con el 51% del apoyo popular el presidente electo tiene perfecta legitimidad y capacidad para gobernar; el famoso axioma de que “no hay democracia sin partidos políticos” es equivalente a decir que no hay vida sin células; por cierto, si los partidos marchan bien y las células también, el cuerpo y la democracia están sanos y capaces de seguir construyendo país. El problema aparece cuando las células o los partidos se desordenan, pierden si sentido, transformándose en mafias de reparto de botín del Estado, incluyendo los cargos parlamentarios; cuando esto ocurre, hay que pensar en una reforma radical del sistema político donde pasamos de una democracia fiduciaria, en que el ciudadano entrega la representación a un presidente y parlamentarios, sin pedirle cuenta durante el período, como acertadamente lo define Patricio Navia, a una democracia participativa que, a mi modo de ver, supone revocación de mandato, elección de intendentes y plebiscito en materias fundamentales de conducción del Estado, además de un sistema semipresidencial, con un Primer Ministro, responsable ante la mayoría parlamentaria. Hay un aspecto muy valioso en la Entrevista a Marco, cuando Navia le pregunta cuál será su primer acto una vez elegido residente, al que responde que el primer irá a una escuela rural a dictar una clase de historia de Chile, en la cual, espero, enseñe a los alumnos el enorme aporte de los grandes líderes libertarios que Chile ha tenido a través de su historia – Carrera, Infante, Vicuña, Vicuña Mackenna, Balmaceda, Pedro Aguirre Cerda y Allende, entre otros. En resumen, el libro de Patricio Navia nos permite descubrir el surgimiento de un líder joven que, a lo mejor, nos permita superar el marasmo de Chile, de presidentes gotosos, bajo la ley “del peso de la noche”. Aun cuando a marco no le agrade, hay algo de la rebelión generacional que expresara, en su momento, el poeta Vicente Huidobro, en el “Balance patriótico”: “los viejos a la sepultura antes de que los jóvenes los echen”. Rafael Luís Gumucio Rivas 14/10/09 |
Ergo Escrito por Invitado el 2009-10-17 05:09:40 De los comentarios aquí vertidos, desprendo que el voto por Piñera no está equivocado; ni anular o pagar la multa —si llega a haberla—, pero esta última opción no me parece. Tampoco me lo parece comentar un artículo firmado con nombre y apellido sin dejar los propios, ni el año de nacimiento. Y un PD. Atte. Edmundo Rojas / 1966 PD: viva el voto cruzado. Y para ED: si en algo no hay binominal es en la presidencial. ¿Blablablá? | The Shilean Obama Escrito por Invitado el 2009-10-16 19:34:16 Dandomelas de astrologo anticipo que de salir electo, MEO resultara la version chilena de Obama, el chocolito ese que acaba de recibir el premio Orwell de la paz. Al pastel Obama tambien lo presentaron como la novedad del año, una alternativa "refrescante" - hasta chacotera y soda pop - a la fomedad empaquetada de los candidatos 'tradicionales". Well, no mas instalado, el novedoso chocolito repartio fantastillones entre los bancos, aumento el presupuesto militar y duplico la tasa mensual de guaguitas ametralladas en afganistan. Por su parte MEO ya le prometio CODELCO a las AFP's (bueno, la puntita nomas..aubque despues dijo ejem, creo). Y siguen los paralelos. Como dice la biblia, por sus secuaces los conocereis. El equipo de Obama es basicamente miti/mota de las administraciones Bush y Clinton. Y MEO? Fontaine, Danus,etc...dicen que hasta la morsa Melnik le mando un besito. Y a proposito de besitos, Navia, obviamente. Recuerden que Navia por nature y nurture es un canuto devoto de san Mercado. Segun navia las carreteras concesionadas son las anchas alamedas que imagino Allende.... el hombre libre sera ese automovilista que echa el bofe pagando tags y cuentas de fallabella. Y la ultima semejanza: los dos son buenos pal chamullo. Obama es muy elocuente, seco pa los discursos sonoros y convincentes que no dicen nada. MEO es bueno pa la chachara aleatorea y ocasionalmente atina con imagenes intrigantes. Como habla en lenguas y estudio filosofia algunos sostienen que son profundezas inspiradas por el espiritu santo y derrida. Segun los ateos, son tonteras nomas. En fin, el tiempo dira. | Para Ed Escrito por Invitado el 2009-10-16 04:31:27 Todo lo que dice ahora de que no vota, que no está inscrito, que no le preocupa Diamela pero que sí le preocupa Karen no viene al caso. Lo único que demuestra es que no entendió para naa la falacia de su razonamiento en el comentario "Concertacionista" que se le demostró más abajo. Sinceramente pensé que Ud. era más inteligente. Le ruego que me perdone la equivocación. Lo siento!
| No estoy Escrito por Invitado el 2009-10-16 03:37:26 ni siquiera inscrito en los registros, asi el que me guste el programa de Arrate no implica que es mi candidato. No me gusta la derecha llamese Concertacion, Alianza o el movimiento del MEO. La mujer vde Arrate Damiela me tiene sin cuidado pues no se mete mucho. La kerencita si me preocupa pues he leido algunas de sus entrevistas y me da escalofrios. | El voto Escrito por Invitado el 2009-10-16 03:06:44 Yo no voto, no vote y no votare, el sistema binomial es mi problema. ED | "El Díscolo" Escrito por Invitado el 2009-10-16 02:17:01 La presentación del historiador Jocelyn-Holt: http://www.elmostrador.cl/index.php?/noticias/articulo/jocelyn-holt-dispara-y-da-en-el-blanco-en-presentacion-del-libro-conversaci/ Vale la pena leerla!
| los humos.......esos humos mas arriba de Escrito por Invitado el 2009-10-16 00:14:22 don rafa sabemos que usted es notable en historia, en el manejo de algunos personajes, pero no es aceptable sus comparaciones con su sobrino, ya sabemos que usted votará por el, y que en segunda vuelta tambien ira a votar..... me alegro que el sea la concertacion, su continuador, de eso se trata, pero que no se vista de progre, cuando lo que chile, este pais necesita es un CAMBIO UN GIRO A LA IZQUIERDA. y una sola cosa? usted que tanto sabe no considera injusto alterar las pasiones de la primera junta de gob, con la independencia de chile?, es que he leido, nada tiene que ver las fechas, en 1810 ni siquiera se habia peliado en rancagua... | El papel de Expansiva Escrito por Invitado el 2009-10-15 23:03:16 Aunque Expansiva no es ninguna entidad formal, es un conjunto de profesionales que en general comparten ciertos enfoque neoliberales respecto al país, a pesar de que también tienen ciertas diferencias. Entre ellos, el Ministro Velasco y el autor de "El Díscolo", Patricio Navía, hasta donde es conocido. En alguna medida, este grupo ha jugado distintos papeles de influencia, directa o indirecta, en el gobierno de Bachelet. La más preeminente ha sido la de Velasco. También, a pesar de que el grupo -una especie de club informal-, no juega un papel político a través de ningún partido de la Concertación, los que son controlados cupularmente por las mafias de todos conocidas, no es del todo ajeno a ella. De ahí que resulte interesante que según Navia, "de ser Marco el candidato en la segunda vuelta, se produciría el milagro de la resurrección de la vieja decrépita – la Concertación [...]" para citar al autor del artículo en comento. La gran pregunta se refiere la motivación de Navía para sostener lo que afirma. Si Marco es obsecuente a ello, será exprimio en "el abrazo del oso" y todo lo que ha planteado en términos de proyecto se desvanecerá como estrella fugaz en una última noche de primavera que no tendrá amanecer. Por cierto, la afirmación de Navía no es compartible pues de pasar Marco a segunda vuelta, las consecuencias serán catastróficas para el establishment concertacionista -un resultado altamente deseable para romper uno de los polos del duopolio Alianza-Concertación que mantiene políticamente secuestrado al país. Idealmente, lo que debería emerger es un nuevo frente progresista al cual se integre lo que resulte rescatable del desastre concertacionista, con un realineamiento de las fuerzas progresistas liberales, en el buen sentido -el sentido europeo- de este último término, el cual desgraciadamente muchos en la izquierda extraparlamentaria no logran entender por motivos que tienen que ver con miopera política de naturaleza nacional y global. Para que se de esto último, el liderazgo que pueda jugar Marco será ciertamente crucial.
| Continuación a "Todos fuimos..." Escrito por Invitado el 2009-10-15 18:53:08 Según Ud., lo que descalifica las críticas de Gumucio a la Concertación es el hecho que mamó de una tetita concertacionista la cual dejó de darle leche y, por tanto, ello motiva todo su "odio" anticoncertacionista. Sólo para demostrarle cuán retorcido es su razonamiento y en vista de que Ud. se declara arratista, considere Ud. que Diamela Eltit también fue Agregada Cultural -en México, durante el gobierno de Aylwin- y hoy tiene una posición fuertemente crítica a la Concertación. No cree Ud. que habría que aplicarle la misma descalificación que Ud. le aplica a Gumucio? Entre paréntesis, imagino que U. sabe quien es Diamela Eltit, no? - La mujer e Jorge Arrate... Pero para seguir con con lo retorcido de su "lógica", veamos otro caso más emblemático y las tetitas de las cuales mamó: su candidato, Jorge Arrate McNiven, quien sirvió de Ministro de Eucación de Aylwin, Ministro del Trabajo de Frei y Embajador de Lagos en Argentina. Según el criterio que Ud. le aplica a Gumucio, Arrate debería estar super descalificado en sus críticas a la Concertación, no le parece? Generalmente "lógicas" como la suya se caen solas y no se les hace caso. Simplemente se las ignora por lo absurdas. Sin embargo es preocupante que haya un número creciente de personas que piensan como Ud. Por eso es que me he dado el trabajo de dedicarle algo de tiempo con este comentario. No me cabe duda que Ud. es mucho más inteligente de lo que demostró en su comentario. Todas las personas lo son dentro de los márgenes de la normalidad, sólo que a veces reaccionan límbica y no racionalmente, sin pensar a fondo lo que dicen, pero no se achunche, no se moleste ni se enoje pues eso no lo lleva a ninguna parte. Sólo trate e pensar bien la próxinma vez que escriba algo. Suerte con su candidato!
| Todos fuimos "concertacionistas"! Escrito por Invitado el 2009-10-15 18:47:33 Y qué importa que Gumucio haya trabajado para la Concertación en Canadá, la China o la Conchinchina, don Ed? Todos fuimos "concertacionistas" en la medida que creimos en el proyecto de la Concertación y la apoyamos por lo menos con nuestro voto. Cosa distinta es que la Concertación nos haya traicionado. Ahora, fíjese Ud. don Ed, que me preocupa su "lógica"... Y me preocupa no porque se trate de Ud., sino porque es un fenómeno bastante generalizado. Según Ud., lo que descalifica las críticas de Gumucio a la Con | Concertacionista Escrito por Invitado el 2009-10-15 15:56:21 Hay un sitio Web de Ex pp donde sale su currículum Rafael, en el se dice que Ud. estuvo en Canada trabajando para la Concertacion como Agregado cultural en la embajad. Pero creo que si lo es porque es un web serio. Por lo tanto Ud. fue concertacionista y agarro un huesito que se lo quitaron por alguna razon. De ahí puede venir el odio en contra de esos tipos, al igual que su hermana cuando la sacaron del comando de Lagos, Osea, si no se tiene un trabajo político (o de un hueso como dicen los mexicanos)de sus ex camaradas, hay que estar en contra de ellos y esperar que el sobrino le cumpla con su futuro. Que conste que creo que Arrate es el único decente en esa manga de derechistas y no soy de la Concertacion. Yo solo digo. Ed |
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