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Crisis Sistémica

Controversias sobre la justicia climática

Publicado el 20 Diciembre 2010
Escrito por Joan Martínez Alier
La energía no puede reciclarse y, por tanto, incluso una economía que no creciera y que use combustibles fósiles, necesitaría suministros frescos que vengan de las fronteras de la extracción. Lo mismo se aplica a los materiales que en la práctica se reciclan solamente en parte (como el cobre, el aluminio, el acero, el papel), no más de 40 o 60 por ciento.
 
Si la economía crece, la búsqueda de fuentes de energía y materiales es aún mayor. Hay una acumulación de beneficios y de capital por la desposesión (como dijo David Harvey en 2003) o una raubwirtschaft (una expresión de geógrafos de hace 100 años) y hay también acumulación mediante la contaminación con lo que queremos decir que los beneficios capitalistas aumentan por la posibilidad de echar a la atmósfera, al agua o a los suelos, sin pagar nada o pagando poco, los residuos producidos. Que el precio de la contaminación sea bajo o nulo no indica un fallo del mercado sino un éxito (provisional) en transferir los costos sociales a la gente pobre y a las futuras generaciones. Eso es evidente en el caso de los gases con efecto invernadero. Por eso hay protestas bajo el nombre de justicia climática.

No son solamente los activistas de la justicia climática tan visibles en Cancún sino también bastantes gobiernos de países relativamente pobres, quienes reclaman la deuda ecológica, una idea que nació en América Latina entre las organizaciones de justicia ambiental en 1991. Estados Unidos (EU), la Unión Europea (UE) y Japón no reconocen esta deuda, pero en Copenhague, en diciembre de 2009, por lo menos 20 presidentes de Estado o de gobierno mencionaron explícitamente la deuda ecológica (o deuda climática). Algunos incluso usaron la palabra reparación (de daños).

En Cancún estuvieron más calmados, pero también se habló de la deuda ecológica desde algunos púlpitos gubernamentales. Pablo Solón, el embajador de Bolivia en la ONU, que ha tenido una posición valiente en Cancún, ya dijo en Copenhague el año pasado que “admitir responsabilidad por el cambio climático sin tomar las acciones necesarias para hacerle frente, es como si alguien le pone fuego a tu casa y después se niega a pagarla. Aunque el fuego se hubiera iniciado sin querer, los países industrializados, con su inacción política, han continuado echando gasolina al fuego.

No tiene justificación alguna que países como Bolivia tengan ahora que pagar esa crisis climática, lo que implica una enorme carga sobre nuestros recursos limitados para proteger a nuestra gente de esta crisis causado por los ricos y por su sobreconsumo. Nuestros glaciares están en regresión, las fuentes de agua se secan. ¿Quién debe hacer frente a eso? A nosotros nos parece justo que el contaminador pague, y no los pobres. No estamos aquí asignando culpabilidad sino solamente responsabilidad. Como dicen en EU, si lo rompes, lo pagas.

El trasfondo al discurso de Pablo Solón en Copenhague, hace un año, fue la declaración de Todd Stern (como principal negociador de EU) en una conferencia de prensa el 10 de diciembre del 2009. Reconocemos absolutamente nuestro papel histórico en poner las emisiones en la atmósfera, allá arriba. Pero el sentido de culpa o tener que pagar reparaciones, eso lo rechazo categóricamente (www.climate-justice-now.org/bolivia-responds-to-us-on-climate-debt-if-you-break-it-you-buy-it/).
A esta controversia se añadió inesperadamente el economista Jagdish Bhagwati, profesor de Columbia University en Nueva York, en un artículo en el Financial Times del 22 de febrero de 2010. Sin conocer aparentemente ni la literatura activista (www.deudaecológica.org) ni la académica, sobre el tema desde 1991, Bhagwati escribió que EU al enfrentarse a problemas de contaminación, tras el escándalo de Love Canal, creó en 1980 la legislación llamada Superfondo (la ley se llama oficialmente Cercla) que exige que la compañía responsable elimine los residuos tóxicos. Esta legislación sobre daños y perjuicios implica una responsabilidad estricta en el sentido legal, de manera que la responsabilidad existe aunque no se supiera entonces que los materiales vertidos eran tóxicos, como en el caso de las emisiones de dióxido de carbono hasta hace poco tiempo. Además, las personas perjudicadas pueden presentar sus propias demandas. En cambio, Todd Stern, el principal negociador estadunidense, rechazando esta tradición legal interna de EU en lo que respecta a casos de contaminación en su propio territorio, niega cualquiera obligación legal y cualquier pago por las emisiones pasadas. Evidentemente, EU debe dar marcha atrás en este punto.

Todos los países ricos deben aceptar sus pasivos ambientales, en proporción a su parte de emisiones históricas de dióxido de carbono como las contabiliza el Panel Internacional de Cambio Climático. El pago será según la responsabilidad por daños y perjuicios, por tanto esos fondos de ninguna manera pueden contarse como parte de la habitual ayuda al desarrollo, eso sería indignante. No le vas a quitar la pensión a un anciano que gana un pleito por daños y perjuicios”. Así escribió Jagdish Bhagwati.

En la UE, la Environmental Liability Directive (que se traduce como Directiva de Pasivos Ambientales, donde pasivo ambiental es sinónimo de deuda ecológica) fue promulgada en abril de 2004 aunque no todos los miembros de la unión la han transferido aun a su legislación interna. Esta legislación se supone que es para aplicación interna en la UE, no se aplica a la deuda climática (por lo menos mientras ningún juez diga lo contrario), y requiere que los estados exijan a las compañías que paguen los daños causados, incluida la restauración del ambiente cuando sea factible. En el caso del derrame de barros rojos de la producción de alúmina en Hungría en octubre de 2010, un experto de una compañía de seguros declaró que si por casualidad, extingues una oscura especie de mariposa que sólo existía en ese lugar concreto, ¿cómo vas a decir lo que vale en dinero? (Financial Times, 14 de octubre de 2010, Toxic slugde tests Brussels pollution law). Resulta muy difícil exigir la responsabilidad legal de las compañías europeas por sus pasivos socio-ambientales en el extranjero (aunque la Shell está ahora en juicio en Holanda por daños hechos en el delta del Níger). Más difícil aún es conseguir que se reconozca la deuda ecológica de EU y de la UE por los daños causados y por los costos que hace falta pagar ahora para prevenir los efectos del cambio climático a causa de las emisiones (históricas y actuales) desproporcionadas de esos países.

Sin embargo, el reclamo de compensaciones por la deuda climática se hace sentir en la calle, en los foros alternativos, 20 años después de la conferencia de Río de Janeiro de 1992. Y también se escucha a veces en las salas donde se reúnen las delegaciones oficiales. Así en Copenhague en diciembre de 2009, el entonces canciller de Ecuador, el doctor Fander Falconí, señaló que los países pobres eran como fumadores pasivos, y preguntó por qué no se aplicaba el principio de que el contaminador paga, reclamando la deuda histórica por cambio climático.

Existen cálculos al respecto. La economista de la India, Jyoti Parikh, publicó un cálculo en 1995 en que cifraba la deuda climática en 75 mil millones de dólares al año de los países del Norte a los del Sur. Vean que el Fondo Verde prometido en Cancún es de esa cantidad como un fondo, no como un pago anual, y no es un pago de deuda sino una contribución para adaptación, incluso tal vez en forma de créditos.

Parikh calculó el importe viendo lo que se ahorraban los países ricos al no realizar las necesarias reducciones de las emisiones. Srinivasan y otros autores, incluido el economista ecológico de Berkeley, Richard Norgaard, cuantificaron en unos 2 millones de millones de dólares (2008) la deuda ecológica acumulada del Norte al Sur, la mayor parte a cuenta de la deuda climática. Ese cálculo se publicó en los Proceedings of the National Academy of Sciences, indicando la credibilidad académica del concepto de deuda ecológica. Hay otros libros y artículos en revistas científicas sobre este tema.

La deuda ecológica es un concepto nacido entre activistas que ahora llega a las publicaciones académicas y tal vez llegue a las políticas públicas, sorteando amenazas y sobornos como los que los negociadores de EU han prodigado, según explica Wikileaks.

* Joan Martínez Alier es catedrático de Economía e Historia Económica de la Universidad Autónoma de Barcelona
 

Cancún: la crisis sistémica, inevitable ahora o después

Publicado el 20 Diciembre 2010
Escrito por Rómulo Pardo Silva
El sistema capitalista se muere, la conferencia para el cambio climático tenía dos posibilidades: detener el calentamiento global iniciando de inmediato la crisis económica, social, política; o seguir aumentando la temperatura para retrasar los estallidos y conservar el orden capitalista
 
Los países desarrollados se niegan a reducir la emisión de co2 fijando porcentajes y fechas. Tampoco a determinar con claridad su financiamiento para los paliativos del cambio de clima que provocaron en los países pobres. Actúan fríamente contra la vida y el planeta y es necesario decir a los pueblos por qué.

-Los pueblos del sur nunca les han interesado y su explotación ha originado en buena parte su consumismo.
 

-El crecimiento económico que necesitan los capitalistas es imposible si se reduce la combustión de petróleo, gas y carbón. Las energías limpias por largo años no podrán suplir a las sucias y los estudios indican que el consumo de combustibles fósiles irá en aumento hasta el 2030.
 

Con frecuencia se calla que una menor cantidad de energía significa cierre de empresas, cesantía, disminución de la producción de alimentos, limitación de viajes terrestres, marítimos y aéreos, freno al turismo y al comercio internacional, caída del consumo, aumento de la pobreza. Es decir caos mundial.
 

Esa desestabilizadora crisis tendrá que ocurrir, en última instancia por la sobreexplotación de los recursos naturales, pero se puede posponer, como han resuelto los poderes corporativos.
 

Las potencias entienden que el colapso estructural del sistema los golpeará muy fuerte aunque tienen medios tecnológicos, capitales, fuerzas militares para manejarlo. Pero saben también que los daños catastróficos en el mundo en desarrollo les permitirán expansionarse a tierras semivacías. Su presupuesto anual de la USA-OTAN es sin duda una inversión pensada principalmente para el futuro.   
 

De continuar las actuales condiciones los países pobres serán las víctimas de la dictadura global genocida de los desarrollados. .
 

Es tarea de los socialistas de futuro y los progresistas advertirlo y crear e impulsar una propuesta política del sur. Hay que dar una batalla ideológica para difundir que en algún momento habrá un violento cambio de civilización y que el modelo solidario sustentable se basa en el consumo racional acorde con los recursos finitos del planeta.   
 

La tarea política es más que exigir a ciegas menos co2 en el aire. Hay que asumir que esa medida vital tendrá costos enormes; y explicar que los hechos son parte del proceso hacia un poscapitalismo que puede ser peor que el hoy, o, si se lucha con éxito, la realización de la sociedad global justa.  
 

El futuro está abierto, pero hoy marcha en contra de la mayoría.       
 

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Rómulo Pardo Silva
www.malpublicados.blogspot.com
 

Wikileaks, en pleno engrandecimiento

Publicado el 20 Diciembre 2010
Escrito por Gonzalo Martínez Corbalá
Por las materias que mostró desde el principio, no era difícil prever que las filtraciones de Wikileaks iban a ser un caso de gran importancia y que su fundador, Julian Assange, no sería ni pronto ni fácilmente olvidado o perdonado por los sujetos de aquéllas, que fueron afectados directa o indirectamente de manera inmediata, empezando por Estados Unidos (EU).
 
Hay que observar, solamente, la evolución que las notas periodísticas han tenido en unos cuantos días, para confirmar cualquier suposición que, por alarmista que hubiera podido parecer, a estas alturas ya seguramente quedó plenamente confirmada, incluso minimizando los supuestos de referencia.

El periódico español El País ofrece un magnífico ejemplo, digno de analizarse. Inmediatamente creó una serie de reportajes titulados Los papeles secretos del Departamento de Estado que no solamente no muestran indicio alguno de agotarse, sino que cada día toman mayor ímpetu, y continúan publicándose en los sitios de mayor importancia: en las primeras planas, y con las continuaciones también en las páginas de mayor importancia, por su ubicación y número.

Pues en los últimos días de la semana reciente, ocuparon de 10 a 13 páginas del ámbito internacional, para seguir con el de España misma, pero mostrando las filtraciones que se refieren a este país, así que, estrictamente hablando, puede decirse que estos documentos nutren las 15 o más páginas para tratar estos asuntos.

La problemática de los derechos humanos en China es objeto también de la atención del prestigiado diario español, que le dedicó dos planas completas a que el Premio Nobel de la Paz, concedido al intelectual chino Liu Xiaobo, quien no estuvo en situación siquiera de enviar a un representante a recibirlo, por lo que el presidente del comité de adjudicaciones lo colocó en una silla vacía. No entramos en esta polémica. Solamente señalamos el hecho, sin comentarios.

En páginas siguientes, volviendo a los papeles del Departamento de Estado, se ocupa el periódico de lo afirmado por Estados Unidos acerca de que el Vaticano es visto por este país como un poder cerrado, provinciano y anticuado. Pasa en seguida a América Latina, donde Uribe advirtió que Chávez era una amenaza similar a Hitler, recordando la anterior discusión que sostuvieron los dos presidentes, calificando, sin embargo, a Chávez, de líder bolivariano, lo cual, me parece que sería tan discutible como lo otro. Quién sabe qué diría Bolívar de esto, y al uso tan generoso, por llamarlo de alguna manera, que Chávez hace de su nombre.

El País pasa, dentro del mismo título genérico de Los papeles del Departamento de Estado, hasta Serbia, afirmando que esta región cree que Rusia y mafias locales protegen a Mladic y que los diplomáticos estadunidenses anotan que Moscú no colabora en la búsqueda del fugitivo, el general Ratko Mladic. Y luego Belgrado señala a EU contactos entre protectores y diplomáticos de Moscú. Todo ello, bajo el título, más específico, de La guerra de los Balcanes.

A página seguida, el diario español, consigna la intención de que EU acusará a Julian Assange de espionaje, según sus abogados, aunque los letrados afirman que la imputación no prosperará. Y que, de esta manera, el cerco a Assange está cerrándose y la administración estadunidense está preparándose para valerse de la ley de espionaje de 1917 contra el fundador de Wikileaks, lo que sería un hecho sin precedente, por la causal de filtraciones de secretos de Estado desde que se publicaron los papeles del Pentágono, por The New York Times en la década de 1970. Ésta parece ser la tesis que manejó el fiscal general de EU, Eric Holder, ante los delegados de la Unión Europea de los cargos que presentará contra Assange, quien es ciudadano australiano radicado en Europa, suponemos que refiriéndose a su situación frente al juicio que, según parece, se emprenderá muy pronto en su contra.

Se han manejado factores a los que se atribuye una implicación de mayor responsabilidad, aunque en realidad nada tiene que ver que una señora sueca se hubiera dormido en el curso de alguna celebración muy especial con Assange. Dando por hecho que en verdad hubiera sido así, no ha sido demostrado. En lo que se refiere a la opinión pública internacional, respecto de otras implicaciones, se han manejado asuntos de mucha gravedad que sí se han filtrado y dado a conocer, en una acción que ha causado profundas molestias, más que por los hechos en sí mismos y el daño que pudiera estarse infiriendo a terceras personas, físicas o morales, entre los que según parece, efectivamente pudiera estar el propio gobierno estadunidense, por haberse filtrado, y no tanto como por la materia de lo que se filtró, pues en esto quizás habría de tomarse en consideración, quién o quiénes fueron los responsables de que estos hechos se realizaran, violando las leyes de otros países y pretendiendo luego aplicar la propia a ciudadanos de otros países, como es el caso de Assange, quien difícilmente podrá ser juzgado en el marco jurídico estadunidense, siendo que él es australiano.

Otra cosa que se está verificando es que esté implícita la lucha por unos controles más estrechos de la Internet, tanto de la información clasificada, la cual, en todo caso, debería estar regulada por las leyes de los países en los que genera esta información, como en lo que hace a los términos que se consideren adecuados para determinar, del mismo modo, los plazos en los que cada país considere que hacer del dominio público estas informaciones no dañará los intereses generales de las sociedades nacionales, y no, por supuesto, de las particulares de grupos o personas.
 

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