Domingo, 20 de Agosto 2017

María Baranda: “La historia o los poemas me eligen”

Publicado el 05 Marzo 2017
Escrito por Mario Casasús

Ciudad de México.- En entrevista con Clarín.clMaría Baranda (1962), poeta y narradora mexicana, presenta el libro Querido pájaro: “Un pájaro se desplomó delante de mí, la verdad no supe qué hacer, no sabía si tenía que enterrarlo, lo único que se me ocurrió fue echarle algunas hojas de árbol encima, por respeto, porque la muerte te impone un respeto, es algo sagrado, sabes que llegarás a la muerte, pero más que miedo te asombra, y te hace respetar el momento, ese pájaro vino a morir ante mí y llegué a mi casa con dos palabras en la mente: ‘querido pájaro’ –en el cuento aparecen 3 personajes- El niño tiene una mamá, porque ella es el contrapunto, para unir a la pareja del niño y su abuelo, ambos están en edades extremas, como la misma historia: la vida y al final llega la muerte y es lineal, a eso venimos, lo dice un poema náhuatl: sólo venimos a morir, sólo venimos a soñar, no es verdad, no es verdad, que venimos a vivir en esta tierra”. Querido pájaro (Ediciones El Naranjo, 2016) está ilustrado por Elizabeth Builes y saldrá a la venta en Colombia, Chile y Argentina.

 

 

MC.- María, ¿cuál es el origen del cuento Querido pájaro?

MB.- Es una historia real, salí a caminar –como todos los días- y un pájaro se desplomó delante de mí, la verdad no supe qué hacer, no sabía si tenía que enterrarlo, lo único que se me ocurrió fue echarle algunas hojas de árbol encima, por respeto, porque la muerte te impone un respeto, es algo sagrado, sabes que llegarás a la muerte, pero más que miedo te asombra, y te hace respetar el momento, ese pájaro vino a morir ante mí y llegué a mi casa con dos palabras en la mente: “querido pájaro”. A partir de ahí, la historia fluyó de manera natural, todo se fue dando solito, hay muchas partes de uno que se van contando a través de las historia. Por supuesto fui una niña que juntaba tesoros y me consideraba una “encuentra cosas”, me gustaba juntar piedras, varas o papelitos de los dulces, atesorándolos, imaginando que con eso podía hacer algo. A partir de una caja de tesoros, lo que se encuentra es la metáfora de la vida a través de la muerte.

 

MC.- ¿Por qué la historia y las reflexiones sobre el pájaro muerto terminaron en un cuento para niños y no en un poema?

MB.- También hubo un poema, casi siempre se jala una parte de la historia a un poema, pero fue un poema para un lector más avezado, un lector adulto. Siento que no decido cuando me pongo a escribir, es como si la historia o los poemas me eligieran a mí.

 

MC.- ¿También te eligen los personajes?, ¿cómo diseñaste la personalidad del niño Mateo y del abuelo Capitán Neptuno?

MB.- Construí los personajes a partir de una necesidad dentro de la historia, son personajes necesarios, son pocos personajes, en realidad son dos.

 

MC.- Y la mamá está mencionada a lo lejos…

MB.- Está mencionada nada más para saber que el niño tiene una mamá, porque ella es el contrapunto, para unir a la pareja del niño y su abuelo, ambos están en edades extremas, como la misma historia: la vida y al final llega la muerte y es lineal, a eso venimos, lo dice un poema náhuatl: “sólo venimos a morir, sólo venimos a soñar, no es verdad, no es verdad, que venimos a vivir en esta tierra”.

 

MC.- Tu historia quedó muy bien arropada con las imágenes, ¿trabajaste mano a mano con la ilustradora Elizabeth Builes?

MB.- La literatura infantil es una mesa de tres puntos al inicio, después son cinco puntos, se convierte en una figura más abierta. En este caso, la editora une la ilustración y el texto, la editora sugiere y desde un inicio ella me dijo: “me gusta mucho Elizabeth Builes, me gustan sus trazos y creo que se puede acercar a tus metáforas”. Elizabeth me fue enseñando los primeros dibujos, los primeros trazos y fuimos conversando, siempre con la figura del editor presente, porque si tenemos en cuenta eso: somos tres conversando en una mesa, no puedes sacar a uno de ellos, si ellas me hubieran sacado a mí, la ilustración pierda, si yo saco a la ilustradora me quedo sin imágenes, pero si ambas sacamos a la editora nos quedamos sin libro.

 

MC.- El libro quedó precioso, por los colores, por la calidad del papel y por la tapa dura, es una coedición de la Secretaría de Cultura y El Naranjo, ¿en qué se traduce el sello Salas de Lectura?

MB.- Para mí como autora es muy importante llegar a las Salas de Lectura, son los mediadores del país entre el escritor y los lectores, hay más de 5 mil Salas, he trabajado con ellos, incluso tengo un libro: “El vuelo y el pájaro. Cómo acercarse a la poesía”, es increíble la labor que hacen, para mí como autora significa que mi libro tendrá una difusión única, porque llegará a rincones inimaginables en provincia, por ejemplo hay un grupo de bomberos en Veracruz que tiene una Sala de Lectura, hay una estación de policía en Tabasco que también tienen su Sala de Lectura, en fin, hay una diversidad de individuos interesados en la lectura, es un tesoro.

 

MC.- ¿La coedición implica que te invitarán a conversar a las diferentes Salas de Lectura?

MB.- Yo trabajo mucho con los mediadores y en las Salas de Lectura, ahora, este año seré “embajadora de la literatura infantil y juvenil”, eso significa que viajaré mucho y que mi labor estará junto a los bibliotecarios, los maestros y los mediadores, hablándoles de la poesía para niños y de las narraciones. Al estar mi libro en las Salas de Lectura será una entrada de trabajo.

 

MC.- ¿Qué lecturas recomiendas a los bibliotecarios y maestros?

MB.- Recomiendo lo que pienso que puede abrir puertas, lo que puede acercar a los niños a la imaginación.

 

MC.- Además de las Salas de Lectura, ¿dónde distribuirán tu nuevo libro?

MB.- Ediciones El Naranjo mueve el libro en muchas ferias nacionales. También he tenido la sorpresa de viajar fuera de México y encontrarme que mis libros más distribuidos y por los que más me conocen en Chile, Colombia y Argentina son por los libros del Naranjo. Para mí ha sido una sorpresa que viajen tanto y muy bien los libros del Naranjo, tienen sus propios canales de distribución en Sudamérica, es muy lindo ir a un festival de poesía en Sudamérica y encontrar mis libros del Naranjo.

 

MC.- ¿Por la distribución sudamericana eligieron a una ilustradora colombiana?

MB.- No. La conversación con Elizabeth dentro del libro es hermosísima, ella hizo sus propias constelaciones, los colores me parecen muy afortunados, son los colores del crepúsculo, los puedes poner debajo de la cama junto a los tesoros y los secretos, de pronto viene la luz con otro tipo de paisaje, pero vuelve la noche, donde “Mateo” sueña, imagina y hace un encuentro con el significado de la muerte. A partir del color, Elizabeth tuvo una linda conversación conmigo.

 

MC.- Me gustaron las biografías de ustedes que aparece al final del libro, por su originalidad, ¿de quién fue la idea?

MB.- Fue una idea de la editora: contarles a los niños quién eres y cómo comenzaste a escribir. Yo tengo una anécdota, cuando salía de niña con mis hermanos había una vía del tren y yo veía que salvajemente ellos se trepaban al tren y se iban lejos, me quedaba pensando: “algún día, algún día lo lograré”, con este miedo del no puedo, me quedaba imaginando que volaba, finalmente esa es la metáfora –para mí- de la escritura: cerrar los ojos y llegar a cualquier lugar que me lleve la imaginación.

 

MC.- Finalmente, para que los lectores sigan conversando contigo, ¿dónde pueden encontrarte?

MB.- Ediciones El Naranjo tiene una página de Internet donde los lectores pueden entrar y establecer contacto, para dejar comentarios y decir lo que quieran, por supuesto también estoy en Facebook para quien me quiera buscar y escribir directamente.

 

MC.- ¿Has recibido alguna carta de tus lectores infantiles desde la página de Ediciones El Naranjo?

MB.- He recibido muchas cartas de niños, con algunas he llorado por lo conmovedoras que son, me escriben maestros, padres de familia, tutores y los niños lectores me mandan dibujos. Sus cartas me enriquecen, me hacen sentir que lo que digo va por buen camino, qué mejor resguardo que el del lector.