Domingo, 21 de Diciembre 2014

Educación permanente, integral, creadora y liberadora

Publicado el 23 Abril 2011
Escrito por Hugo Moreno Peralta

aulaLa educación es ante todo y sobre todo, formar personas – mujeres y hombres-, que busquen la verdad con pasión, el conocimiento de sí mismas, la prosperidad material y espiritual de su pueblo, junto con prepararlas para la vida social e intenten desentrañar el misterio que encierra el destino final del ser humano y del mundo…

 

 

 

 

            El maestro, como “formador del ser humano y de su consciencia social”, debe desarrollar en sus discípulos, alumnos y estudiantes el respeto y el amor por la verdad, la reflexión personal, los hábitos del libre examen, al mismo tiempo que, el espíritu de tolerancia, la defensa de la dignidad y los Derechos del ser Humano y de la Madre Naturaleza , la consciencia de la responsabilidad individual, al mismo tiempo que el sentimiento de la Justicia Plena , de la solidaridad y la adhesión al régimen democrático pleno y a la república de todos, sin las odiosas marginaciones sociales…

 

            Siendo indispensable al bienestar de todos la solidaridad de cada uno, el que no sabe o no quiere prestarla es un parásito. Vive de la limosna, del milagro por delegación con un único destino final, el matadero capitalista. Educar a la persona significa ponerla en condiciones de ser útil a la sociedad, adquiriendo hábitos del trabajo creador aplicable a la producción científica, estética, moral y, en especial, a su desarrollo integral. Por lo antes dicho, la educación debe ser permanente, integral, creadora y liberadora, desenvolviendo simultáneamente las energías físicas, intelectuales y morales de la persona.

 

            Capacitar a la persona, para la vida civil importa no descuidar ninguna de las tendencias que expresa como gustos y deseos. Todo lo que ella pueda aprender se le debe enseñar sin poner límites a la cantidad ni a la calidad del aprendizaje. Cuando más aprende la persona, tanto más útil resulta para la sociedad. La persona se educa permanentemente en la Universidad de la Vida donde espera obtener la calidad de ser humano.

 

La enseñanza básica: La Escuela

 

            La Escuela es un puente entre el hogar y la sociedad. Siendo su finalidad inmediata formar el niño, en ciudadano, deberá estar en contacto con la vida social misma, con el pueblo, vinculada a sus sentimientos, a sus esfuerzos, a sus ideales. La Escuela de leer, escribir, y las cuatro operaciones es un residuo fósil de las sociedades decimonónicas, como los castigos, las prácticas en clases de creencias religiosas, exámenes, etc.”Las creencias religiosas tienen como origen la costumbre del menor esfuerzo y la ignorancia de las gentes enajenadas”, según el poeta creador Vicente Huidobro. Mi experiencia académica en Latinoamérica y en Europa me han demostrado que los exámenes no prueban nada…

            La Escuela debe reflejar las actividades más necesarias a la vida, convirtiéndola en una prolongación del hogar con sus costumbres y trabajos habituales. Convertida la educación en aprendizaje social, la Escuela podrá anticipar a los niños lo que estos devolverán a la sociedad cuando sean mayores, ciudadanos conscientes. Los alimentos, la ropa, el juguete, especialmente, el insustituible/ irremplazable libro, deben ser  dados gratuitamente por el Estado, en el cual,  la educación está bajo su competencia y su responsabilidad. Así se formará educará al niño en una atmosfera de solidaridad y de confianza para enseñarle que todos los ciudadanos, especialmente los padres, trabajan para el futuro del pueblo: El niño.

 

            Otra función de la Escuela es demostrar que la actividad es agradable cuando se aplica a cosas de provecho. El niño debe aprender a trabajar jugando en un ambiente entretenido, y optimista. Cuando la Escuela le resulte mas interesante y recreativa que el hogar, mezclando los juegos a la producción de cosas útiles amará su trabajo creador, lo deseará y, al fin, estará satisfecho viendo salir de sus manos cosas estimadas como espontánea retribución de las enseñanzas recibidas. Solidaridad no es sólo lo que yo recibo, sino también lo que yo doy. Así la Escuela empezará siendo hogar y jardín. Las primeras nociones morales pueden aprenderse en un ambiente de cariño y de amor, las primeras nociones naturales se adquieren jugando en la naturaleza. Un consejo, un ejemplo, una caricia, enseña más moral que un epítome, un insecto, una flor, un río, un árbol, un animal, enseñan más ciencia que un museo. La Escuela será después taller y ateneo, para la educación de las manos y de la inteligencia. Hay muchas pequeñas cosas que la persona libre –entiendo por libertad la capacidad de pensar diferente-, debe hacerse para bastarse a sí misma, hay muchas preguntas de todo orden que debe plantearse, sin necesidad de tutores, opinólogos si aspira a tener personalidad, a construir su proyecto único de acuerdo a lo dispuesto por la Madre Naturaleza , especialmente con las limitaciones implicadas en las desigualdades de las inteligencias…

 

            Siendo el trabajo creador –a este se opone el trabajo embrutecedor de la rutina diaria que impone el capitalismo salvaje globalizado para enajenar y explotar mejor al individuo-, el primer deber social de la educación sujeto permanente integral en todos sus niveles es la de preparar, a la persona para cumplirlo. El perfeccionamiento de la capacidad técnica convertirá, a todo oficio, en un arte y todo trabajador/ creador, aspirará a ser un artista en su profesión. Al principio se educará para el trabajo no especializado, estimulando la agudeza del ingenio y la habilidad manual, antes de aprender un arte  es necesario adquirir el hábito del esfuerzo que después se aplicara al desarrollo de la vocación.

 

            Siendo la cultura al igual que la educación, Derechos Humanos reconocidos por la asamblea de Naciones Unidas, en 1946, cuya aplicación es responsabilidad y competencia del Estado de Derecho, deben ser permanentes, integrales, e ilimitadas. La educación y la cultura jamás pueden ser subsidiarias de la economía o negocios de empresarios privados. Como colofón, yo entiendo la educación y la cultura como funciones humanizadoras, liberadoras por excelencia…

            Los estudios superiores deben ser accesibles a todos los jóvenes y adultos que deseen cultivarlos y tengan vocación e inteligencia para ellos, será mejor para la sociedad que muchos puedan consagrarle el tiempo, que hoy derrochan frente al cajón de los idiotas, el televisor, viendo telenovelas enajenantes, interminables programas deportivos, pornografía, violencia, prostitución, guerras, etc. después de efectuar el trabajo rutinario diario…

            Desde la Escuela debe formarse en el niño el sentimiento de la responsabilidad social con el derecho de intervenir en la organización educacional y con el deber de acatarla, mediante una intensa vida cívica escolar, se irá formando, opinando críticamente, proponiendo iniciativas; señalando imperfecciones, adquiriendo el hábito de ser libre, honesto y veraz. Sólo en esta dirección el niño y el joven formarán su carácter, dignidad, firmeza, seguridad, tenacidad, entereza, etc. para entrar en la vida civil como una persona y no como un número, un robot o marioneta.

            La Escuela, el Liceo, menos aún la Universidad, caben en los límites estrechos del aula. La función educacional, necesita la cooperación de organismos  complementarios indispensables para la formación vocacional, permanente. Integral de la persona, cuya meta es alcanzar una cultura superior. Los institutos y corporaciones  especiales deben ser accesibles a todos los que deseen mejorarse profesionalmente. La Universidad, como conciencia crítica de la sociedad, en vez de ser una suma de facultades, de institutos, de departamentos, de escuelas, etc. debe convertirse en una entidad que ponga al servicio de todos los resultados más altos de la ciencia, a la vez que coordine los esfuerzos de la investigación e imprima unidad a los ideales que renuevan la conciencia social. El Presidente de Chile, Dr. Salvador Allende Gossens, en su visita a la Universidad del Norte/ Chile,  acentuó: “Admiro la labor académica de los profesionales de esta querida Universidad regional, la entrega al estudio y a la sociedad de sus estudiantes y personal administrativo y de servicio, pero lo que más me impresiona, es su desafío” “Unir la luz con el sudor”

            En la educación permanente, integral, creadora y liberadora en todos los niveles, la autoridad competente debe  promover la publicación de textos, diarios, periódicos, revistas, entre los educadores y los educandos y acoger iniciativas, proyectos en esta materia que vengan de la comunidad. Además la Universidad debe contar con medios de comunicación social como la Radio, la Televisión, etc. para hacer llegar a la sociedad sus aportes en la formación del ciudadano y en el mejoramiento de este…

            Una sociedad que no lea, porque es más cómodo ver la televisión o porque los libros son demasiado caros, no tiene futuro, porque no tiene presente.

 

El Maestro, el Profesor

 

         De mis inolvidables maestros, aprendí que la educación en una verdadera democracia plena, del gobierno por y para el pueblo, debe estar dirigida por los mismos educadores. En el Estado de Derecho debe existir conciencia que el trabajo educacional es la más grave responsabilidad social junto a la Justicia Plena. Estas exigencias son desconocidas e ignoradas en el sistema capitalista salvaje globalizado. Sus administradores: las testaferras oligarquías empresariales y la clase política por orden de los dueños de la celestina universal, el dinero; la educación es un negocio, y la han transformado en subsidiaria de la economía…

            El arquetipo de la sociedad capitalista, consumista globalizado es el individuo masa, enajenado por la educación objeto, el dogmatismo de las creencias religiosas y los medios mediáticos de comunicación. Éste no es bueno, ni malo, sino indolente. Para identificarlo le imponen un nombre y un apellido que, seguidamente en el marco del desarrollo de esta sociedad Orweliana, se cambiará por un número. Los grados académicos no se respetan, porque en el ganado enajenado sólo existe el que manda y el que obedece.

            El maestro del futuro tendrá a su cargo la función más grave de la vida social, parafraseando a la divina maestra Gabriela Mistral y al maestro libertador José Martí, formar al ser humano en general y en especial su conciencia social. Nunca será un robot repetidor de programas rutinarios, que otros hacen y que él no comprende,  sino un motivador, orientador de vocaciones múltiples que laten en el niño y en el joven buscando aplicaciones eficaces. Despertará capacidades con su ejemplo, y el de otros maestros: Enseñará a hacer, haciendo, a pensar, pensando, a discurrir, discurriendo, a amar, amando, en resumen, a vivir, luchando.  

            El magisterio no debe ser una burocracia rutinaria, no debe aceptar que le impongan límites a la capacidad de aprender y enseñar. El niño que se inicie en la educación preescolar, -ésta para mí, es una forma de maternidad espiritual con una educadora de párvulos que procurará ser amada por los niños confiados a su responsabilidad-, debe tener la posibilidad de llegar a la educación superior.

            En la vocación educacional de la educación sujeto permanente, integral creadora y liberadora, no existen límites a la capacidad de aprender y enseñar. El educando que ha recibido la enseñanza media debería estar capacitado para impartir clases en la enseñanza básica y él que se ha especializado en la educación superior debería hacerlo en la educación media. La sociedad debe a todas las personas el maximum de enseñanza, pero es justo que imponga como retribución la obligación de enseñar, especialmente en los sectores marginados, tanto rurales como citadinos. No hay justificación alguna, para la existencia de analfabetos en una sociedad supuestamente democrática, libertaria y justa. Esta sencilla organización de las funciones educacionales elimina la burocracia docente y se centuplica la capacidad educadora de la sociedad. Se abren horizontes ilimitados a los que aman el estudio, permitiéndoles ascender desde la educación infantil –jardín infantil-, hasta las cumbres más altas de la enseñanza superior, sin otra limitación que la capacidad de aprender más y enseñar mejor y en el marco de la inteligencia que a cada persona le ha dotado la Madre Naturaleza. Sólo en el marco de la educación sujeto, permanente, integral, creadora y liberadora, puede nacer una verdadera sociedad humana, solidaria, culta y plenamente libre, en la cual, ninguna persona sobrevive al margen de ella.

            Es obvio, que los intereses educacionales deben y tienen que ser dirigidos como ya lo he señalado, por los mismos educadores. En cada nivel de la enseñanza, nadie mejor que los mismos profesores y maestros pueden establecer las condiciones y los métodos más eficaces para alcanzar una educación cualitativa, idéntica para todos los ciudadanos, teniendo al Estado como responsable de su vigilancia pública.

            La autoridad competente del Estado de Derecho, el Ministro de educación, un educador, debe ser asesorado por los padres mientras los educando son niños, pero en la medida que los alumnos avanzan a la educación media y los estudiantes en la educación superior ellos deben intervenir en la organización escolar, tomando una injerencia administrativa y técnica que vayan en aumento desde los tramos elementales a los superiores.

            Deben ser rigurosamente excluidas de la dirección educacional todas las influencias fundamentalistas/dogmáticas religiosas o políticas partidistas, especialmente las primeras, que embrutecen y conspiran contra la libertad de pensar y tienden a invadir el fuero de la conciencia individual de los educandos.

            Las únicas jerarquías legítimas en el magisterio son las que nacen de la capacidad creadora, nadie puede evaluarlas mejor que los mismos profesores y maestros con vocación, y desde cierta edad los alumnos y estudiantes. Toda jerarquía educacional – básica, media, universitaria y técnica- debe tener en cuenta la opinión de los interesados en la función de la enseñanza, es una inmoralidad, indignidad y deshonestidad que los profesores y maestros trabajen subordinados a funcionarios burócratas incompetentes. La enseñanza en todas sus etapas y formas debe ser coordinada, descentralizada por organismos regionales, compuestos por representantes de todas las instituciones que colaboran a la educación pública.

            La libertad académica –docencia, investigación, extensión-, y el aprendizaje elevan el nivel de los estudios, por simple selección natural. Es interés de la sociedad el desenvolvimiento del mayor número de actitudes y vocaciones. El Estado se reserva sólo el control de la competencia para el ejercicio de profesiones que podrían ser peligrosas sin una capacidad científica – técnica suficientemente demostrada.

            La dignidad del magisterio se elevará cuando la consciencia social justiprecie  el significado de su labor. En la antigüedad los maestros eran esclavos, mas tarde fueron siervos, hoy en el perverso sistema capitalista salvaje son asalariados. El cambio del sistema consumista, insolidario e inhumano capitalista, por otro con una sociedad a escala humana, socialista, respetuosa de los Derechos del Ser Humano, especialmente, de la educación y la cultura y los de la Madre Naturaleza , dignificará la labor de los profesores y maestros, asegurándoles sin limitaciones el bienestar material que necesitan junto con darles la autoridad moral que hará más eficaz su esfuerzo. Como colofón, el cambio de modelo de sociedad, es un gran hecho educacional/cultural con una profunda toma de consciencia de un pueblo explotado/ enajenado y no sólo político/ económico, es una catarsis que lo sacará de su marrasmo. Esta concienciación, es decir, el despertar y la liberación de la consciencia, significa un cambio de mentalidad que implica comprender realista y correctamente la ubicación de la persona en la sociedad, tener la capacidad de analizar críticamente las causas y consecuencias del modelo económico, político y social del capitalismo salvaje globalizado y proponer una acción eficaz transformadora.

            Al terminar mi participación en este seminario, yo quiero realzar la labor educacional de los profesores y maestros que implica la más grave responsabilidad social, él que acepta la tarea de enseñar y no la desempeña eficazmente causa un daño irreparable a la sociedad que le confía su futuro. Los profesores, los maestros, deben desarrollar en sus alumnos y estudiantes todas las actitudes, pues ellas serán más tarde capacidades convergentes al bienestar de su pueblo. La mayor eficacia de los profesores y maestros no se obtiene recargándoles de trabajo rutinario/burocrático, sino exigiéndoles más amor a sus deberes. La ventaja no está en que un educador enseñe durante muchas horas, sino que enseñe con gusto y bien durante pocas…

            Con el cambio del modelo de sociedad que trae consigo la emancipación de los educadores de las influencias fundamentalistas dogmáticas religiosas y dogmáticas partidistas, además de los torniquetes burocráticos rutinarios tendrán una libertad de iniciativa hasta ahora desconocida…

            Conforme a los resultados de su experiencia, cada profesor, cada maestro, podrá ensayar nuevos métodos que perfeccionen el arte de enseñar. Los fiscalizadores educacionales -burócrata rutinario a tiempo completo-, no tendrán la gestión, –con predilección diaria-, de abrumarlos con reglamentos, estadísticas, formularios que entorpecen su labor, sino la de distribuir las ideas de los educadores, para que estas experiencias sean aplicadas oportunamente en la mayor extensión posible.

            Libres, de toda imposición fundamentalista dogmática religiosa o dogmática partidista, los profesores, los maestros, enseñarán a pensar más bien que a repetir, a los educando, a crear más bien que a copiar. Nada los obligará a enseñar lo que no crean. Es envilecedora la misión de educar predicando doctrinas fundamentalistas religiosas o ideológicas, que se reconocen falsas por temor a las consecuencias de la verdad y a perder el trabajo, servil y rutinario por un salario del miedo…

            Antes que ser obsecuente, sumisos, con las enajenantes y muertas rutinas “de la educación objeto” de la vulgata capitalista globalizada, los profesores, los maestros, deben luchar vocacionalmente por ideales vivos para el futuro. Educar, al igual que la cultura como Derecho Humano, es desenvolver, la capacidad para trabajar creando y el Derecho a la Vida digna presupone el deber del trabajo digno creador. Al entreabrir las inteligencias y ejercitar las manos deben preverse que ellas pensarán y trabajarán en un ambiente moralmente digno donde se luchará contra las injusticias, las odiosas marginaciones y los no menos odiosos privilegios de los satisfechos dueños de la celestina universal, los ricos del sistema capitalista salvaje globalizado.

            Un genial maestro afirmó: “Nadie es, si prohíbe que otros sean”. Nadie es analfabeto o delincuente y sobrevive entre la miseria y la pobreza, porque quiere serlo. Esto es producto de una perversa realidad social, que la ha impuesto un injusto e inhumano sistema capitalista globalizado: no hay efecto sin causa…

            ¿Cómo se sale de este círculo vicioso? Insisto y acentúo una vez más, con la catarsis que llamaremos “Conscienciación” que consiste en la liberación de la consciencia de la persona. Un despertar de ella, un cambio de mentalidad que implica comprender realista y correctamente la ubicación de la persona en la naturaleza y en la sociedad la capacidad de analizar críticamente sus causas y consecuencias y establecer comparaciones con otras situaciones y posibilidades y proponer una acción eficaz para transformarla:

            “Sólo aquel que construye el futuro tiene derecho a juzgar el pasado”, lo afirmó el genial Prof. Nietzsche, perseguido y blasfemado por el Vaticano, al igual, que Lutero, Galileo Galilei, etc.

            Si queremos cambiar de fondo y de forma el inhumano e insolidario sistema capitalista globalizado, hay que poner al ser humano en el centro de la vida política, social y cultural. Este cambio social es un gran hecho educacional y cultural, como ya lo he acentuado, con una profunda toma de consciencia de un pueblo enajenado y no sólo político y económico.

            “Todo está dicho, pero como nadie hace caso, hay que volver a repetirlo”.

 

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