Hace dos años tuvimos la oportunidad de participar en el primer homenaje masivo, en la Universidad Católica de Chile, a los Asesinados y Detenidos Desaparecidos de la Universidad por parte de la dictadura. En esa ocasión asistimos al lanzamiento del libro “Una luz sobre la Sombra, Detenidos Desaparecidos y Asesinados de la Pontificia Universidad Católica de Chile” en que recordamos a 28 jóvenes asesinados o desaparecidos por la dictadura militar. Dentro de estos 28 miembros de la comunidad universitaria, figuraba como detenido desaparecido Ángel Gabriel Guerrero Carrillo.
Ángel estaba realizando trabajo político clandestino en difíciles condiciones el año 1976. Conocía al “Barba Schneider”, quien andaba en su busca desde 1974. En esos años, parte importante de los cuadros clandestinos del MIR habían caído en manos de la DINA, muchos estaban muertos o desaparecidos, otros en campos de prisioneros esperando que la dictadura militar les permitiera salir al exilio. Un grupo de esforzados militantes a cargo de Raúl Guillermo Cornejo Campos, “chico Feliciano”, entre los que se encontraba Ángel buscaban medios para subsistir al cerco que día a día se tendía sobre ellos, cuando fueron ubicados, detenidos para ser cruelmente torturados y desaparecidos.
Su detención ocurrió el 25 de mayo de 1976, alrededor de las 17:00 horas en Antonio Varas con Providencia. Ángel caminaba junto a su tía Audalia Quintanilla, cuando dos hombres de civil se cruzaron y repentinamente se volvieron contra ellos tomándolo por la espalda, para luego lanzarlo al suelo donde comenzaron a registrar sus ropas. En algún instante, los agentes lanzaron un grito frenético que habían encontrado algo y a viva fuerza lo lanzaron al interior de un Peugeot blanco. Audalia estaba muda. Un tercer hombre y una mujer la tomaban por los brazos arrastrándola hasta otro vehículo que avanzaba por Antonio Varas . Varias cuadras más adelante fue lanzada del auto. Horas antes, una conversación telefónica entre Audalia y Ángel había sido escuchada por la patrona de la casa donde esta trabajaba como empleada, quien la denunció a los servicios de seguridad. Al día siguiente, Audalia fue visitada por dos hombres que dijeron ser de Investigaciones y preguntaban por la detención de su sobrino, que estaba siendo buscado desde 1974, cuando fue allanada su casa, detenido su hermano Washington y posteriormente condenado por tribunales militares a tres años y un día de prisión. En 1975, nuevamente allanan su casa, repitiéndose en enero de 1976.
Comentarios
Qué tristeza poder despedir a un Angel Guerrero, lleno de sueños y luchador por la libertad!! Sus sueños recogidos por los jóvenes de la JRME, que allí estaban recogiendo su fortaleza y su alegría de luchar!!
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