El “affaire” del alcalde Labbé en Providencia en contra del movimiento estudiantil y luego, el homenaje encabezado por éste al criminal Miguel Krassnoff, han puesto en el plano noticioso de las últimas semanas a dos figuras, directamente ligadas al ideario y a los hechos luctosos que caracterizaron a la dictadura armada derechista. Uno de ellos condenado por la Justicia, el otro no tocado por ésta, pero que se identifica plenamente con su hermano de armas y de pensamiento. Ha sido el alcalde Cristián Labbé quien ha llevado la batuta en los hechos mencionados y que lo han colocado en el centro de la noticia, llevando luego de paso, la figura del criminal condenado como bandera reivindicativa. Los objetivos del alcalde con su reiterado espectáculo mediático son por ahora desconocidos y sólo podemos adivinarlos.