
El liderazgo de la Concertación debiera explicarle también a sus bases y al país la extrema subordinación hacia Pinochet a que se llegó durante el gobierno de Aylwin; la que incluso se manifestó en la aceptación de un reconocido espionaje efectuado a diversos partidos políticos por los servicios de inteligencia del Ejército y en la burda distorsión de los hechos efectuada tanto por el Ejército como por el Gobierno, para restarle importancia al tema.