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El comandante Pepe…más allá del mito

Publicado el 11 Junio 2018
Escrito por Guillermo Correa Camiroaga

El día viernes 8 de junio se realizó en el local Valparaíso Mi Amor el lanzamiento de la novela                  “Lo Llamaban Comandante Pepe”, del escritor Valdiviano Rubén González Lefno. Una historia novelada basada en sucesos históricos y que forma parte, por el momento, de una “tetralogía” que comenzó el año 2002 con “Neltume: El Vuelo Quebrado”, para luego continuar con “La Montaña Rebelde”, el año 2013; “Lo Demás fueron los Árboles y el Viento”, el año 2016; y ahora “Lo Llamaban Comandante Pepe”, impresa en octubre de 2017.

 

Estos cuatro textos son complementarios entre sí, pues están basados en sucesos acaecidos en la precordillera valdiviana entre finales de los años sesenta y principios de los años ochenta. Es decir, abarcan el período previo a la conformación del Complejo Forestal y Maderero de Panguipulli, hasta las actividades de exploración y acondicionamiento del terreno que realizaba el Destacamento Guerrillero Toqui Lautaro del MIR en las montañas de Neltume.

 

 

Este libro ha sido presentado en diferentes ciudades de Chile, en la localidad de Neltume en febrero de este año y, el día jueves 7 de junio en el local de la Fech en Santiago. En el lanzamiento del día viernes en Valpara íso estuvieron presentes junto al autor del libro Rubén González, el Escritor, Periodista y Editor Iván Quezada y el Académico e Historiador Igor Goicovic.

Durante su intervención, Iván Quezada hizo un exhaustivo y descarnado análisis crítico y literario del libro concluyendo que:“(…)la literatura tiene todo el derecho de crear un mito, más aún si se trata de un hombre que será repudiado por el neoliberalismo pinochetista y concertacionista”

 

Por su parte, el Historiador Igor Goicovic durante su exposición manifestó:

“Evidentemente este es un texto que se apoya en relatos históricos, tanto en la memoria del autor como en la memoria compartida de otros que lo acompañaron y, por lo tanto, mirado desde mi perspectiva, es un registro historiográfico que contribuye a restablecer una mirada sobre nuestro pasado inmediato, en un contexto muy particular y específico como fue la zona del Complejo Forestal y Maderero de Panguipulli (…)                                                                                        Más allá de los fidedignos que puedan ser los antecedentes más específicos contenidos en este trabajo, el texto nos lleva a otro campo, al campo más bien de las emociones, las sensibilidades, los sueños, las ilusiones y los proyectos, que son aspectos que no están contenidos en las fuentes oficiales(…)              

                                                                                                                                       

 Si bien el objeto sobre el cual se construye el relato es la figura de José Gregorio Liendo, lo real es que detrás de la figura de este sujeto en particular, hay una historia compartida, hay una historia colectiva de muchos trabajadores, obreros forestales, indígenas, pequeños productores campesinos, pobladores del entorno de Neltume, Liquiñe, Choshuenco,etc. Por lo tanto no es extraño que tras la biografía de José Gregorio Liendo aparezcan también otras biografías de personajes que están en el campo de la vida política, como el “mono” Acuña, el “pelao” Krauss, figuras emblemáticas dentro de la épica mirista de los años setenta, Pedro Barrías, René Barrientos y Zvante Grande, que tiene toda una figura no solo a partir de su desempeño en Chile, sino también en el Ejército Revolucionario del Pueblo en Argentina; un sueco que viene a combatir en América Latina detrás del imaginario que el Che proyectó en su momento.                  Pero también están otros personajes que me parecieron no solamente relevantes en el aspecto del relato, sino que también en el proceso de construcción histórica que de alguna manera está contenido en el texto de Rubén, por ejemplo don Isidoro y la señora Tina, Yolanda, Alejandro, el de los colmenares, o el patriarca don Avelino Reinahuel, gente común, trabajadores, que al igual que el Pepe se construyeron históricamente junto a un ideal humanizador como era en ese momento la construcción del Socialismo(…)           

 

 

 En este relato que nos propone Rubén la figura del Pepe aparece relevada en todas sus características: su construcción como sujeto social, como sujeto cultural, como un hombre en definitiva común y corriente y, por lo tanto, no como un ideal inalcanzable, sino por el contrario como un sujeto que eventualmente responde a las características de un período histórico. Este joven liceano de Punta Arenas, el estudiante de la Universidad Austral, el Dirigente del Complejo Maderero, el agitador itinerante e incansable, el organizador, el gran conversador, pero ese conversador que no solamente habla, sino que sabe escuchar. Un militante decidido, combatiente heroico y evidentemente también en el epílogo, el mártir.                                                        En este libro también se habla, a partir de la figura del sujeto, de la experiencia del Complejo Forestal y Maderero de Panguipulli (…) Aquí, a mi juicio, hay varios elementos importantes de rescatar. En primer lugar se trata de una experiencia novedosa de Poder Popular; por otro lado, hay una serie de prácticas rupturistas que son novedosas a propósito del proceso histórico que se vivía, como las corridas de cerco y la ocupación de tierras, está el control de la propiedad, junto al control de la organización y la producción; está la organización de base y las decisiones colectivas. Todos estos elementos constituyen expresiones novedosas de un proyecto político que no alcanzó a madurar. Está también la memoria de lo conquistado y lo construido en la solidaridad y el apoyo mutuo(…)                                                                                                                         Está también la memoria del golpe de estado y el heroico intento de copamiento del retén que resulta frustrado y la avalancha represiva que asoló a la región.”

Luego de estas dos intervenciones vino el turno del autor , Rubén González, quien explicó las motivaciones y los objetivos que buscó alcanzar al realizar esta investigación que tardo alrededor de tres años en materializar en el libro “Lo Llamaban Comandante Pepe”, habiendo conocido y participado en tareas militantes con Gregorio José Liendo.

Esto fue lo que Rubén expresó, en parte de su intervención:

“Pepe es un personaje que, como muchos otros en la humanidad, se convierte en un mito, pero es un mito construido desde los opositores de él. La instalación del mito de Gregorio Liendo la hace la prensa reaccionaria durante mucho tiempo, instalando la figura de un “bandido”, de un “asesino”, que tenía atemorizada a las familias de la cordillera(...)                                                                                   El desafío de escribir esta novela tiene que ver con que sobre Gregorio Liendo, el Comandante Pepe, se ha escrito mucho, pero en el fondo se le conoce muy poco, ya que todo está centrado en el personaje de los años setenta al setenta y tres. Eso me motivó a escribir esta novela.                           Fui descubriendo en esta investigación como fue su infancia en Punta Arenas, su edad juvenil, cómo era la familia, cómo vivía, qué cosas hacía en aquella etapa tan lejana para contrastarlo y ver que lógica hay en su período de militancia para abandonar la Universidad, en cuarto año de Agronomía, quedarse en la montaña y morir ahí.                 

 

 

 

 Cómo consiguió que los miles de trabajadores de la montaña lo siguieran, le creyeran y lo quisieran mucho, que se opone a la figura construida mañosamente para denostarlo(…)                        La prensa reaccionaria instala con mucha fuerza una imagen distorsionada que es asumida por una parte de la comunidad de la zona y del país.                                                                                                  Hay que agregar otra cosa, Gregorio Liendo, así como fue demonizado por los sectores de la derecha, también lo fue por un sector de la izquierda de la época. A él lo miraban muy mal los sectores del gobierno de Allende, porque llegó a desarmar la mesa, dándole un tirón al mantel.             Lo que fue después el Complejo Forestal no estaba contemplado en ninguna parte del Programa del Dr. Allende.                                                                                                                                                        Lo que comenzó con una toma un día 20 de noviembre del 70, a semanas de que el Dr. Allende había asumido el gobierno, se convierte en lo que vino después donde 23 fundos se integran a esa mega empresa estatal que se llamó complejo Forestal y Maderero de Panguipulli.                                     Mi relato va dando cuenta de esa vida desconocida, de esa historia desconocida en donde existió FELICIDAD en ese sector de la cordillera. Así era la vida cotidiana en la montaña al surgir oportunidades nunca soñadas(…)                                                                                                                   No he encontrado en toda América Latina una experiencia como esta. Junto con transformarse en un hecho único, surge además esta figura del Comandante Pepe, instalada en el imaginario, con un contraste tremendo en lo que era en realidad y como lo percibía la gente de la montaña, y como era proyectado por la prensa enemiga.                                                                                                              

 

Todo esto va dejando detrás lo que fue la gigantesca organización sindical de la montaña. Eran 3.000 trabajadores, 23 Sindicatos, con vida, con voz y con PODER. En el Complejo hubo PODER POPULAR real(…)                                                                                                                                                      Otra cosa necesaria de recalcar es que después del fracaso del asalto al retén de Neltume, hay como 15 compañeros que se enmontañan y dan origen a la primera guerrilla de Neltume, resistiendo durante 3 meses a miles de militares, guerrilla muy desconocida por la opinión pública chilena. En esa guerrilla estuvo el sueco Svante Grande que mencionó anteriormente Igor. Toda esta información es parte de otra cantidad interminable de informaciones que yo he tratado de resumir en este libro.”

Con posterioridad a las exposiciones de los tres participantes en el lanzamiento de este nuevo libro del escritor valdiviano Rubén González Lefno, se produjo un interesante intercambio de opiniones, preguntas y respuestas, que permitieron ir profundizando en los temas planteados por los panelistas, cumpliéndose de manera muy positiva una nueva etapa en la tarea que el autor Rubén González se ha propuesto con esta obra y las anteriores, como es la de visibilizar estos importantes sucesos de nuestra historia reciente.

Guillermo Correa Camiroaga, Valparaíso 10 de junio 2018

 

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