Las calificadoras de riesgo y los bancos de inversión no están convencidos que la suba en las tasas de interés y el ajuste fiscal sean suficientes para frenar la corrida. Los informes elaborados en las oficinas de empresas como Fitch y Moody’s celebraron la rehabilitación de la timba financiera y el compromiso con el repago de la deuda externa, pero no están convencidas de que las medidas alcancen para convencer al mercado. Un reporte publicado por la firma Fitch mantuvo en “B” la calificación de la deuda en moneda extranjera de largo plazo emitida por argentina, pero rebajó la perspectiva para esos pasivos de “positiva” a “estable”. Los cambios, explicó la entidad al mediodía, reflejarían “fricciones macroeconómicas y viento de frente político que se han intensificado”. Aunque expresan cierto optimismo global con la política económica, advierten que la inflación finalizará 2018 en 23 por ciento.