Martes, 28 de Febrero 2017

El peligro del uso de plaguicidas: un enfoque de género

Publicado el 04 Diciembre 2016
Escrito por Colaboradores

El 3 de diciembre se conmemora el Día Internacional Por El No Uso De Plaguicidas para hacer un llamado de atención, especialmente a las autoridades, sobre los graves problemas sanitarios y ambientales que genera el uso de agrotóxicos a nivel global y nacional. Los impactos en salud humana son particularmente preocupantes en las mujeres y niñas, sobre lo cual alertaron miembros de las sociedades de Endocrinología existentes en Estados Unidos y Rusia.

 

 

 

Con el fin de conocer el estado de la ciencia en la materia, María Elena Rozas, coordinadora de La Red de Acción en Plaguicidas Chile, asistió a las conferencias sobre los impactos de los alteradores del sistema endocrino impartidas por Andrea Gore (Universidad de Texas), Heather Patisaul (Universidad de North Carolina) y Oleg Sergeyev (Rusia), miembros de las Sociedades de Endocrinología de sus respectivos países. Las disertaciones tuvieron lugar en la reunión global sobre un Futuro Libre de Tóxicos organizada por IPENentre el 14 y el 18 de noviembre de 2016 en San Francisco, California.

 

El 3 de diciembre es una conmemoración que fue establecida por las 400 organizaciones miembros de la Red de Acción en Plaguicidas, PAN Internacional (Pesticide Action Network) en memoria de más de 500.000 personas intoxicadas y más de 16.000 personas fallecidas esa noche en Bophal, India, en 1984, debido al escape de 27 toneladas del  gas tóxico metil isocianato, utilizado por la transnacional agroquímica Union Carbide para fabricar plaguicidas.  Actualmente, más de 100.000 personas sufren enfermedades crónicas producto de esta catástrofe. Los muertos llegan a más de 25.000.

 

Desde que se impuso la agricultura de monocultivos con uso intensivo de agrotóxicos, los accidentes  y muertes son recurrentes. Además se ha contaminado el aire, suelos, aguas y alimentos causando profundos desequilibrios en los ecosistemas, graves impactos en la biodiversidad, deforestación y pérdida de la fertilidad de los suelos. El mayor costo social son las muertes y las intoxicaciones agudas y crónicas que afectan a trabajadores/as agrícolas y a la población expuesta a plaguicidas. En el rubro agrícola, las mujeres (temporeras) representan la fuerza laboral más importante. Sin embargo no se ha prestado suficiente atención a los impactos de carácter crónico derivados de la exposición a plaguicidas.

 

Enfoque de género

Cuando se denuncia la violencia contra la mujer, no se considera este tipo de violencia. La violencia ambiental hacia las mujeres ocurre cuando los gobiernos permiten a las corporaciones continuar contaminando a pesar de contar con evidencia clara de que sus actividades contaminantes causan graves daños a la salud y a la reproducción en mujeres y niñas.

Las mujeres y las niñas tienen una particular vulnerabilidad a plaguicidas que alteran la función endocrina (tales como clorpirifos, captan, cipermetrina, tebuconazole, lambdacialotrina), causan daño al desarrollo neurológico, deterioro reproductivo, cánceres y defectos de nacimiento. Las mujeres son particularmente vulnerables durante las etapas críticas del desarrollo: en el útero, la primera infancia, la adolescencia, el embarazo, la lactancia y la menopausia. A nivel oficial, en Chile no existen estudios de salud laboral que alerten sobre alteraciones de la función endocrina o de cáncer  en mujeres. En cuanto a intoxicaciones agudas, según la Red de Vigilancia Epidemiológica REVEP, en el período comprendido entre enero y septiembre de 2016, más de la mitad de los casos  –52,6% -   afectaron a mujeres y en los casos que la intoxicación ocurrió en el trabajo, las mujeres fueron las más afectadas, con un 60%.  Otro grupo vulnerable son los menores y adolescentes. En el período citado este grupo representó un 27,1%  de los casos, lo que incluye a menores de 15 años (22%) y adolescentes, de 15 a 19 años (5,1%). Entre enero y  septiembre se registraron 369 casos de intoxicaciones agudas,  pero el peak anual de intoxicaciones se inicia en septiembre. Al año la media es de 800 casos, cifra que debe multiplicarse por cinco ya que según REVEP por cada caso notificado, hay cinco sin notificar.

En el primer semestre de 2016, las incidencias más elevadas de intoxicación aguda (en general) se dieron en las regiones de Coquimbo, debido a la notificación de 6 brotes; Arica y Atacama (en las poblaciones pequeñas con variación de casos, aumenta la tasa de afectados por cada cien mil habitantes) y O´Higgins, que ocupa el cuarto lugar, en incidencia (porcentaje) pero el segundo en cantidad de casos.

Entre enero y octubre de 2016 se registró un aumento equivalente al 7% en las cifras de importación de plaguicidas, en relación al mismo período del año 2015. Ingresaron al país este año 41.334 toneladas de plaguicidas, mientras que el año pasado la cifra fue de 38.640 toneladas. Hay una constante tendencia de aumento en el uso de plaguicidas, incluidos los Altamente Peligrosos por su efecto crónico.

Por último queremos valorar el incesante trabajo que en Chile y en toda América Latina realizan los médicos, profesionales  de la salud y los abogados de los pueblos fumigados,  las mujeres de los diferentes movimientos sociales, los miembros de las asociaciones civiles que nos oponemos a un modo de producción agrícola contaminante y extractivista. A todos los que abogan por la instauración de sistemas y comunidades agroecológicas y contra la expansión de los monocultivos y su paquete de plaguicidas y agrotóxicos asociado, los invitamos a enriquecer y acrecentar nuestras acciones en este 3 de diciembre.

Por una agricultura que contribuya a enfrentar el cambio climático y a proteger la salud de chilenos y chilenas con cultivos agroecológicos y semillas libres de plaguicidas, patentes y transgénicos, exigimos que se prohíba el uso de plaguicidas Alteradores del Sistema Endocrino (EDCs por sus siglas en inglés), los reconocidos como cancerígenos y de la categoría de PLAGUICIDAS ALTAMENTE PELIGROSOS, por sus efectos agudos y crónicos (según la OMS y FAO). Necesitamos políticas públicas preventivas que apoyen la producción orgánica y agroecológica para avanzar hacia sistemas alimentarios inclusivos, con producción de alimentos saludables y protección de las y los trabajadores agrícolas, consumidores, flora, fauna y ecosistemas.

3 de diciembre de 2016

 

Red de Acción en Plaguicidas de Chile (RAP-Chile)

Alianza por una Mejor Calidad de Vida

Red de Acción en Plaguicidas y sus  Alternativas para América Latina  (RAP-AL)

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