Año Nuevo 2020: cuando dejamos de ser una caterva de vencejos Destacado

By Rafael Luis Gumucio Rivas (El Viejo) Enero 01, 2020 761 4 comentarios

Para variar, TVN, que se financia con el dinero de los impuestos de los chilenos que sí los pagan y que, además, su Directorio está repartido entre los líderes del “duopolio”, (uno de los directores fue Francisco Frei), trató de restarle importancia al Año Nuevo celebrado por los ciudadanos en la “Plaza de la Dignidad” y, de esta manera, copiar la programación del Canal del banquero, (Canal 13).

 

Desde el 18-0 los jóvenes nos enseñaron que nuestro justificado miedo paraliza y hace que nos sintamos compelidos a obedecer la voz del amo. Nadie puede afirmar que no tiene miedo, lo importante es vencerlo y ponerlo al servicio de una causa superior “a la medida de nuestros zapatos”.

 

Escribo este artículo desde un refugio enclavado en la Araucanía. Desde el mismo día de nuestro arribo a este paradisíaco lugar acompañamos a nuestros amigos a la Municipalidad de Pucón, (extrañamente, por la Oficina Recaudadora de Impuestos sólo se paseaba una mosca), para gestionar la recepción municipal de su casa con el objeto de pagar las contribuciones de Bienes Raíces, como corresponde a cualquier ciudadano honrado y honesto de este país, que son muy pocos pues, generalmente, los ricos consideran un premio el engañar al Fisco, (incluidos los dos últimos Presidentes de la República, Michelle Bachelet y Sebastián Piñera).

 

A diferencia de la generación neoliberal, los jóvenes de hoy no luchan sólo por ellos mismos, sino también, y sobre todo, por los otros: sus padres, abuelos, niños por nacer…: para esta generación de jóvenes generosos y solidarios Chile no es un paisaje, como tampoco un aserradero, procesador de madera de exportación, y no quieren convertir a la Araucanía, por ejemplo, en un desierto, y se oponen a que el agua sea privada, y luchan para que los humanos y animales puedan subsistir y regar sus tierras por sobre el dinero verde, que fluye con la exportación de palta en el Norte Chico.

 

Una niña en su discurso como presidenta del centro de alumnos de su escuela (Universidad de Chile) supo retratar en pocos párrafos, mucho mejor que cualquier poeta o novelista, lo que esta generación que irrumpe en la historia:

 

“Quisiera contarles un poco de nuestra generación…la generación de aquellos que nacimos en esta democracia entre comillas. Somos hijos e hijas de una pesadilla, somos para muchos ese despertar agitado del saber que lo peor ya pasó, que lo que viene se lo puede mejorar”.

 

“Somos también una generación muy frágil. ¿Cómo no plantearse los posibles escenarios donde nuestra existencia pendía de un hilo? ¿Qué hubiese pasado si las cosas hubiesen sido peores para nuestros padres? Nuestra existencia es muy azarosa”.

 

“A mí personalmente estas son cosas que me molestan mucho. Me molesta que a algunos les moleste las cosas que me molestan. ¿Cómo no voy a sentirme herida por la mancha en la historia de este pedazo de tierra? ¿Qué relevancia tiene que no lo haya vivido, si heredé todo su desastre? Me molesta que mi papá haya pasado meses preso en el (Estadio) Nacional por subirse a una micro equivocada. Me molesta que se haya salvado por alimentación de los astros. Y me molesta que me digan que no tengo nada que decir, cuando estuvo tan cerca de una patada o una bala (en el mejor de los casos) hubiese apagado su vida, porque eso hubiera impedido la mía. Me molesta que en esta generación faltan tantos y tantas cuyos padres tuvieron peor suerte”.

 

“Otra cosa que tiene nuestra generación es la herencia, la herencia de un país desarmado, desarticulado y triste. La herencia de un miedo casi genético. La herencia de esa misma fragilidad de nuestra existencia, de que si a algún malo se le ocurre, podríamos vivir el horror y la violencia inscrita en nuestro ADN. Sobretodo nosotros, los que nos llamamos PAZ, ESPERANZA, a los que se llaman Salvador o Miguel, nosotros que crecimos creyendo que lo peor ya había pasado, pero con la capacidad de mirar lo peor y saber lo terrible que fue lo injusto y lo violento. Y no podemos no imaginarnos qué hubiéramos hecho o qué haríamos si aquel neo-malo aparece”.

 

“Yo que fui criada en el seno de una comunidad cristiana brutalmente golpeada por la dictadura, con catequistas mártires como Pablo y Rafael Vergara, muy instruida en las Bienaventuranzas del evangelio de Mateo, ´Felices los perseguidos´. ¿Cómo evitar ser parte de ese grupo? Imposible siendo herencia de esa misma lucha.

 

“Un señor muy amigo de los malos insiste en que la dictadura militar no fue otra cosa que una guerra y así justifica nuestros muertos y nuestros desaparecidos. A mí me parece odiosa la comparación, porque la guerra ya es en sí una estupidez injustificable, pero no deja de hacerme sentido, porque vivo en las ruinas de algo que quiso ser país. Un día le pregunte a mi papá el por qué la gente manejaba tan mal. Me respondió que era porque a la gente no le importaba la otra gente. Precisamente eso fue lo que se derrumbó: la compasión, la cooperación. Hace 42 años que nos decimos “cuídate”, porque hay que cuidarse a uno y si se puede, a los que UNO quiere, cada uno está solo. Nacimos solos en un mundo donde hay que cuidarse a uno mismo porque a nadie más le interesa…Tanto es el desastre que el país entero quedó desmembrado, incluidas sus instituciones, sus familias. A todos nos queda la sensación que algo nos falta, pero en el apuro de “cuidarnos”, no nos importa reconstruirnos juntos.

 

Y más encima siendo herederos de todo esto, nos dicen que hay que perdonar. Y a mí, que soy católica, me parece razonable el perdón, porque creo en la misericordia y, personalmente, me gustaría que me perdonaran cuando estoy arrepentida. Pero ahí está el drama: nadie ha pedido perdón, nadie ha dado el perdón y nadie ha reconocido realmente lo que pasó, nadie ha ayudado a recuperar la verdad y que, al parecer, nadie se ha arrepentido de sus actos. No hay condiciones para que podamos perdonar.

 

También algunos quieren que olvidemos. Porque les conviene, porque no quieren tener que arrepentirse y porque así nunca se sabrá la verdad. La memoria de lo que nos sucedió – e, incluso, nos sigue sucediendo, - cual tumor canceroso que no deja ramificarse, es lo único que nos puede ayudar a salir de las ruinas de nuestras comunidades, y embarcarnos en la construcción de cosas nuevas y mejores.

 

En definitiva, desde nuestra herencia, desde nuestros sueños y esperanzas, no podemos perdonar y no podemos olvidar. DEBEMOS ENGENDRAR VOCES NUEVAS QUE CANTEN CANCIONES DE LA VERDAD Y LA JUSTICIAS QUE NOSOTROS CREAREMOS.”

 

Una nueva generación, algunos de sus miembros hijos de víctimas de la dictadura de Pinochet, logró despertar a un pueblo idiotizado por el consume que consume.

 

 

Rafael Luis Gumucio Rivas (El Viejo)

01/01/2020

 

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4 comentarios

  • LUIS DIAZ BORQUEZ
    Enlace al Comentario LUIS DIAZ BORQUEZ Jueves, 02 Enero 2020 12:28

    LA CLAVE ES DEJAR DE SER UNA COLONIA DE LOS NORTEAMERICANOS Y LA ÉLITE FINANCIERA INTERNACIONAL Y RECONOCER DE UNA VEZ POR TODAS, QUE EL PRINCIPAL PODER FÁCTICO EN NUESTRO PAÍS ES EL EMBAJADOR NORTEAMERICANO.

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  • Gino Vallega
    Enlace al Comentario Gino Vallega Jueves, 02 Enero 2020 11:03

    Ni perdón ni olvido , debemos ayudar a la juventud a rescatar , de las cenizas , este país gris y triste que niega el futuro a sus pobladores y llevarlo a un país vibrante y alegre....será posible ? por ahora , fácticos mediante , se ve difícil.

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  • juan rulfo castillo
    Enlace al Comentario juan rulfo castillo Jueves, 02 Enero 2020 10:35

    Saludos Héroes de Chile , nuestra lucha es de todos los Chilenos : los delincuentes de cuello y corbata , tratan de amedrentarnos , pero no prodran,,,,,Adelantes jóvenes con Coraje....

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  • Norton MAZA FERREIRA
    Enlace al Comentario Norton MAZA FERREIRA Jueves, 02 Enero 2020 10:20

    Gracias y !Bravo Don Gumucio Viejo (como yo) por su escrito sobre los 2020 que pasaste en 'El Clarin', hablando de la 'La Araucaria" y sobre todo por lo que esa genial "nina" dijo en sus conmovodoras palabras poeticas, haciendo remoracion y/o alucion a su traumatizante infancia y todo el resto durante esos malditos anos, con palabras y frase tan delicadas, justas y dolorosas que me hacen pensar en mis hijos/a..!Conmovedor/a!
    Digo esto por nosotros los Viejos que nacimos y vivimos alli esa época, cerca de 'Pucon'; esa hermosa ciudad al lado del lago y volcan Villarrica tan hermoso como turistica que hasta la vieja Isabel de Inglaterra, como el miserable decriteriado Alfonso Podlech, que se dio el lujo hasta de matar ( en un accidente) a una nina hija de una prefesora,estando en arrecto domiciliario, vinieron a contemplar las vocanadas de humos que ese volcan erupta. Asesino digo por el viejo Podlech ; por los cientos de companeros que mando a encarcelar y asesinar en tanto que Juez de la Dictadura en aquellos anos de los presos politicos de la Carcel de Temuco. !Hay tanto que decir.... que llego hasta aqui ....!!!! Gracias por revenir a esas retractivas imagenes!

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