
Reacciones regionales e internacionales condenan ataques de EE.UU. a Venezuela
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Gobiernos y organizaciones sociales de América Latina reaccionaron con dureza a los ataques atribuidos a Estados Unidos contra Venezuela durante la madrugada del sábado 3 de enero de 2026. Las respuestas coinciden en condenar la acción militar, advertir sobre una violación del derecho internacional y reclamar una respuesta urgente de la comunidad internacional para evitar una escalada regional.
Cuba denuncia “terrorismo de Estado”
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció los bombardeos y ataques contra territorio venezolano y exigió una reacción inmediata de la comunidad internacional frente a lo que calificó como un “criminal ataque” del gobierno estadounidense.
A través de una publicación en la red social X, Díaz-Canel advirtió que “la zona de paz está siendo brutalmente asaltada” y describió las acciones militares como terrorismo de Estado no solo contra el pueblo venezolano, sino contra “Nuestra América”. El mensaje concluyó con la consigna histórica: “Patria o muerte”.
En la misma línea, la Embajada de Cuba en México expresó su solidaridad con Venezuela y rechazó “toda violación a su soberanía y al derecho internacional”.
Lula da Silva
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, condenó con dureza los bombardeos en territorio venezolano y la captura de su mandatario, al advertir que estos hechos “cruzan una línea inaceptable” y constituyen una afrenta gravísima a la soberanía de Venezuela, además de sentar un precedente extremadamente peligroso para la comunidad internacional. En un mensaje público, Lula sostuvo que atacar países en flagrante violación del derecho internacional abre la puerta a un mundo de violencia, caos e inestabilidad, donde prevalece la ley del más fuerte por sobre el multilateralismo. Señaló que la condena al uso de la fuerza es coherente con la posición histórica de Brasil frente a conflictos recientes en distintas regiones y afirmó que esta acción evoca los peores momentos de la interferencia en la política de América Latina y el Caribe, poniendo en riesgo la preservación de la región como zona de paz. En ese marco, llamó a que la Organización de las Naciones Unidas responda de manera vigorosa e inmediata y reiteró que Brasil condena estas acciones y permanece dispuesto a promover el diálogo y la cooperación como única vía para resolver la crisis.
Intelectuales y movimientos sociales llaman a la solidaridad global
La Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad (REDH) emitió un extenso comunicado en el que condenó la agresión militar contra Venezuela, calificándola como un crimen contra la paz y una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas.
Según la REDH, la ofensiva constituye no solo un ataque a Venezuela, sino un golpe directo al principio de autodeterminación de los pueblos, con el objetivo de usurpar recursos estratégicos e imponer un cambio de gobierno mediante una intervención armada. La organización subrayó que el pueblo venezolano ha demostrado históricamente su capacidad de resistencia frente a bloqueos y agresiones externas.
El comunicado respalda el llamado del gobierno bolivariano a la movilización popular, apoya la declaración del estado de Conmoción Exterior y reconoce el derecho de Venezuela a la legítima defensa conforme al artículo 51 de la Carta de la ONU. Además, convoca a pueblos, movimientos sociales, comunidades intelectuales y gobiernos del mundo a activar una solidaridad “militante y efectiva”, al advertir que se trata de un precedente peligroso para la soberanía global.
México condena la acción militar y pide desescalada
El Gobierno de México también expresó su rechazo “enérgico” a las acciones militares ejecutadas unilateralmente por Estados Unidos contra objetivos en Venezuela. La presidenta Claudia Sheinbaum difundió en redes sociales el comunicado de la Secretaría de Relaciones Exteriores, en el que se señala que los ataques violan el artículo 2 de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas, que prohíbe el uso de la fuerza contra la soberanía de los Estados.
México recordó que América Latina y el Caribe son una zona de paz, construida sobre el respeto mutuo y la solución pacífica de controversias, y advirtió que cualquier acción militar pone en grave riesgo la estabilidad regional. El gobierno mexicano llamó a cesar toda agresión, insistió en que el diálogo y la negociación son las únicas vías legítimas para resolver conflictos y reiteró su disposición a apoyar esfuerzos de mediación.
Asimismo, instó a la Organización de las Naciones Unidas a actuar de inmediato para facilitar la desescalada, promover el diálogo y generar condiciones para una solución pacífica y conforme al derecho internacional.
Un clima de alerta en la región
Las reacciones reflejan una creciente preocupación regional por el impacto de los ataques en la estabilidad de América Latina y el Caribe. Mientras continúan las denuncias diplomáticas y los llamados a la solidaridad internacional, la situación sigue en pleno desarrollo, con expectativa puesta en la respuesta de los organismos multilaterales y en eventuales pronunciamientos adicionales de otros gobiernos.
Fuente: La Jornada, AP, Prensa Latina





