
La estrategia de los grupos hegemónicos al interior de la clase dominante es destruir la sociedad actual ─y su Estado─, y colocar en su reemplazo un régimen corporativo basado en la tecnología, cuya tarea ha de ser derrotar al Anticristo (entendido por tal el poder mundial centralizado) y dejar que opere con independencia la libre empresa. Tienen el manejo económico de la













