
Memoria y arte: convocan para el 7 de marzo en el Estadio Nacional al festival MUDA
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Uno de los hitos memorables de la crónica política y también artística de los primeros meses de postdictadura en Chile fue, en noviembre de 1990, la celebración en dos jornadas de un festival convocado por la organización internacional de defensa de derechos humanos Amnistía Internacional, en el Estadio Nacional y con el nombre Desde Chile… un Abrazo a la Esperanza.
Treinta y seis años más tarde el principal recinto volverá a recibir una cita similar, cuando el 7 de marzo próximo tenga lugar allí el Festival de la Memoria, MUDA, sigla de Música / Derechos Humanos / Arte. Esta vez el encuentro es convocado por la Corporación Estadio Nacional Memoria Nacional y nuevamente cuenta con la participación de Amnesty International.
Se reunirán ese día, entre los primeros nombres confirmados, las cantantes Ana Tijoux, Camila Moreno y Javiera Mena, el duradero grupo Inti-Illimani, el músico y poeta Mauricio Redolés, las bandas Electrodomésticos y Los Tetas, la rapera MC Millaray, el dúo Metalengua, la Banda de la Memoria que integran artistas de diversos grupos, la sonora Tomo Como Rey e invitados internacionales: Piero (Argentina), Bixiga 70 (Brasil) y Alain Johannes (músico de rock nacido en Chile y establecido en EE.UU.).
La recaudación del Festival de la Memoria será destinada a financiar el trabajo que desarrolla la Corporación Estadio Nacional Memoria Nacional, una organización de ex prisioneras y prisioneros políticos de la dictadura en Chile entre 1973 y 1990, cuyo propósito es la recuperación de la memoria histórica y la conservación de los espacios que preservan esa memoria colectiva.
Los boletos para la jornada están en venta desde ya en la plataforma Eventrid, disponibles en localidades de primeras filas de cancha numeradas ($49.450), cancha general numerada ($44.850), cancha general de pie ($35.650), tribuna Andes ($34.500), tribunas Pacífico numeradas ($43.700, $49.450 y $40.250), galería ($28.750 y $17.250) y movilidad reducida ($28.750).
El festival no es un acto de conmemoración en el sentido tradicional, según los lineamientos de sus realizadores. «Es un gesto vivo. Un territorio simbólico donde la creación artística se activa como lenguaje común, capaz de convocar, interpelar y reunir a generaciones diversas en torno a los derechos humanos como base irrenunciable de la convivencia democrática», se lee en el sitio oficial del encuentro.
«La música —en su diversidad de géneros, trayectorias y estéticas— funciona aquí como un puente emocional y político», agregan. «Cada proyecto artístico es entendido no solo como espectáculo, sino como portador de relato, de historia, de identidad. MUDA reconoce en el arte una forma de conocimiento sensible, una herramienta para recordar sin petrificar, para mirar el pasado sin quedar atrapados en él».
El nombre de la celebración también encierra un sentido adicional. «El festival se inscribe en un espacio cargado de significado histórico, resignificándolo desde la vida, el encuentro y la creación colectiva. Desde ahí, MUDA propone mudar: cambiar de lugar, de mirada, de escucha. Mudar desde la memoria hacia el futuro. Mudar desde el dolor hacia la dignidad. Mudar desde el silencio hacia la expresión».
Más allá de que nuevos nombres sean confirmados para el concierto, desde ya el elenco anunciado abarca un período amplio de música que se remonta a los años de la Nueva Canción Chilena surgida en la década del sesenta y que llega hasta artistas recientes como Metalengua y MC Millaray. «MUDA nace desde la convicción de que la cultura no solo refleja a la sociedad, sino que también la transforma», manifiestan los organizadores, situando el encuentro también en el contexto local y global de la actualidad.
«En un tiempo marcado por tensiones, fragmentaciones y olvidos, proponemos un espacio de encuentro donde la música, el arte y la memoria dialogan con el presente y proyectan futuro», invitan. «En MUDA la alegría no es evasión, sino afirmación de la vida. La memoria no es ancla, sino impulso. El arte no es ornamento, sino acción cultural. MUDA es una invitación abierta a habitar el presente con conciencia, a escuchar al otro y a reconocer que sin memoria no hay futuro, y sin cultura no hay democracia».





