
Delcy Rodríguez rechaza “órdenes de Washington” y reafirma la soberanía política de Venezuela
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La presidenta interina de Venezuela Delcy Rodríguez afirmó este lunes que su país no acepta ni aceptará directrices de Estados Unidos sobre su política interna, en respuesta directa a recientes declaraciones de altos funcionarios de Washington que atribuyen a la administración estadounidense el control de decisiones clave en el país sudamericano.
“El pueblo de Venezuela no acepta órdenes de ningún factor externo. El pueblo de Venezuela tiene Gobierno y este Gobierno obedece al pueblo”, sostuvo Rodríguez durante una consulta pública sobre la reforma de la Ley de Hidrocarburos, en un mensaje dirigido tanto a la opinión pública nacional como a la comunidad internacional.
Las declaraciones de la mandataria se producen luego de comentarios calificados por el Gobierno venezolano como “poco pertinentes y ofensivos” por parte del secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent. En sus palabras, el funcionario estadounidense afirmó que, aunque Washington no “dirige” formalmente el país, sí maneja “la política” que adelantan las autoridades interinas, a quienes —según dijo— dejaron para que “administren” Venezuela, mientras Estados Unidos se encargaría del petróleo y “tal vez de algunos otros recursos”.
Bessent fue aún más lejos al señalar que habrá elecciones “libres y justas” en Venezuela cuando Estados Unidos considere que “es el momento”, y sostuvo que el secuestro del presidente Nicolás Maduro serviría como un “recordatorio” para los actuales dirigentes de no incurrir en “viejas costumbres”. “Creo que seguirán las órdenes de EE.UU.”, reiteró el secretario del Tesoro.
Ante ese planteo, Rodríguez respondió con dureza y subrayó que “ya basta de las órdenes de Washington sobre políticos en Venezuela”, reafirmando que las decisiones sobre el rumbo político, institucional y económico del país corresponden exclusivamente a los venezolanos. En ese marco, defendió la consulta sobre la Ley de Hidrocarburos como una muestra de que las transformaciones estratégicas se discuten con participación popular y bajo soberanía nacional, no por imposición externa.
Las declaraciones reflejan la profunda confrontación política y diplomática entre Venezuela y Estados Unidos, intensificada tras el secuestro de Maduro, las sanciones económicas y los anuncios de Washington sobre el control de la comercialización del petróleo venezolano. Para el Gobierno de Caracas, esos planteos constituyen una violación del derecho internacional y del principio de autodeterminación, mientras que para la administración estadounidense se inscriben en su estrategia de presión política y económica.
En ese contexto, Rodríguez insistió en que la soberanía no es negociable y que ningún actor externo puede arrogarse la facultad de decidir el calendario electoral, la administración de los recursos naturales o la orientación política del país. El mensaje, pronunciado en un acto centrado en el futuro energético venezolano, buscó también reforzar la idea de que el petróleo y los recursos estratégicos pertenecen a la nación y deben ser gestionados en función de los intereses del pueblo venezolano, no de gobiernos extranjeros.
Fuente: The Guardian, RT





