
La guerra contra Irán cambia el mapa del Medio Oriente por décadas
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Hace doce días dijimos que EEUU e Israel habían perdido la actual guerra contra Irán.
Hoy, en el comienzo de la cuarta semana de esta guerra, no solo la derrota de los primeros se hace cada día más evidente sino que el mapa geopolítico en cuanto las relaciones de poder en la región están cambiando drásticamente. Cambio que ocurrirá independientemente del resultado final del conflicto.
El gran error estratégico de los invasores
Las estrategias respectivas de Israel y EEUU para entrar en esta guerra, demuestra que estos cometieron un error estratégico de proporciones. Error solo explicable porque el objetivo de la destrucción de Irán está escrita desde hace décadas en el decálogo estratégico de guerra e invasiones en el caso de los norteamericanos, o por el fanatismo religioso y mesiánico de los sionistas hoy en el poder y su idea del Gran Israel. Pero no solo no han conseguido quebrar el Estado islámico por la simple decapitación de sus líderes religiosos y políticos, un bombardeo indiscriminado y un supuesto levantamiento de la población contra su gobierno, lo que hasta aquí no tiene señales de ocurrir. Han conseguido sin quererlo que la República Islámica aparezca hoy más fuerte y sobre todo más decidida que al inicio de las hostilidades. Los miles de iranís que vemos desfilando en las calles de Teherán en apoyo a su gobierno y sus líderes religiosos son testigos de un sentimiento patriótico que aparece normalmente cuando un país es atacado por otro. De particular importancia ha sido asesinar al Ayatolá Khamenei. Un verdadero Papa musulmán cuyo martirio el Pueblo iraní no olvidará. Ellos están dispuestos a luchar con todo hasta el final entendiendo que de ser derrotados, el objetivo del enemigo es partir su gran país en pequeños pedazos conforme algunas de las varias etnias existentes en el país. Lucha existencial, por lo tanto, que incluye el martirologio, un principio moral que el Occidente desconoce completamente. Una gran parte de la población está dispuesta a luchar hasta la muerte a la que no temen. Estaría feliz de dar su vida por su país. Difícil derrotar un país con esa moral y ese espíritu de lucha.
Los intensos bombardeos, y el asesinato de los líderes religiosos y políticos hasta hay, no parecen haber quebrada la estructura del Estado islámico. Existe un desconocimiento en Occidente del funcionamiento de un Estado milenario que tiene direcciones colegiadas en el ejercicio del poder en todos los niveles y donde la esfera religiosa y política actúan cada una en su área respectiva, más allá que la representación formal y la dirección del Estado y del Gobierno sea el de una teocracia. No se trata de una estructura con líderes únicos que toman sus decisiones solos, independientemente de la opinión de sus asesores y equipos de trabajo. Para cada cargo importante existen por lo menos dos sucesores que están listos para asumir en el caso de la desaparición del titular. Frente a esa estructura, los bombardeos pueden debilitar dicha estructura asesinando líderes con larga experiencia e inteligencia. Pero no logran derribar dicha estructura.
Tampoco han tenido éxito en la destrucción de las plantas donde se enriquece uranio. No tienen idea donde pueden estar unos famosos 400 kg de uranio enriquecido que en un gesto de impotencia dicen que enviarán fuerzas especiales a rescatarlos. Como si el uranio se pudiera echar en el bolsillo y salir corriendo en una operación de aquellas del cine, que los norteamericanos confunden con la vida real. Han bombardeado por segunda vez en un año algunos de esos sitios a pesar de las triunfantes declaraciones de Trump en 2025 de que ellos habían “obliterado” dichas instalaciones. Un ejercicio inútil de altísimo riesgo y muy pocas probabilidades de éxito. Es probable según algunos analistas que dicho uranio ni siquiera esté en Irán. Pero sobre todo, ellos ya tienen el conocimiento científico y tecnológico de como volver a producirlo y almacenarlo cuantas veces sea necesario en el futuro. Si se destruyen ahora, volverán a ser producidos en el futuro.
Tampoco han logrado destruir los sitios lanzadores de misiles. Un país con una geografía enorme (1.648.195 km² o sea más de dos veces Chile) y muchas montañas, permite esconder estos con facilidad de forma subterránea lo que hace difícil su detección. La prueba está en que después de 30 días de bombardeos intensos utilizando la flor y nata de la aviación militar norteamericana e israelita, Irán continúa implacable su respuesta lanzando muchos misiles y drones cada día. Por otra parte Irán tiene un sistema defensivo en que su aviación y marina no tienen el papel fundamental en su estrategia. Vanagloriarse de haber destruido estas fuerzas es absurdo. Además que esto no es enteramente verdad como lo demuestra el cierre del Estrecho de Ormuz y un control total sobre el paso de barcos en la zona. ¿De que le sirven a EEUU sus gigantescos portaviones y otros barcos de acompañamiento, si acaso los tiene estacionados a cientos de kilómetros en el océano por miedo a drones y misiles hipersónicos?. ¿No han dejado los iraníes fuera de combate de manera práctica el poder naval de EEUU al menos parcialmente?
Construir una narrativa para esconder la derrota
Frente a todo este cúmulo de evidencias lo cierto es que Netanyahu ha declarado en días recientes que el objetivo de cambio de gobierno y la instalación de un “gobierno amigo” en Irán no podrá ser cumplido. Será necesario buscar otros objetivos que puedan declararse como otras tantas victorias. O sea, están buscando como justificar su derrota ante el mundo diciendo que han ganado. En el caso de Trump su reacción es todavía más patética. Afirma que EEUU ha ganado esta guerra y amenaza a cualquiera agencia de información y a periodistas si afirman lo contrario o lo ponen en duda. Ellos han ganado y el mundo debe creerlo. A falta de un Ministerio de la Verdad, Trump utiliza su red social para decirnos lo que es real y lo que es ficción. Solo que la realidad, siempre porfiada, desmiente con hechos estas victoriosas afirmaciones de un desesperado y cada día más descontrolado Presidente de EEUU. Con solo un lanzamiento de un misil iraní (aparentemente fueron dos) sobre la base norteamericana de Diego García ubicada en medio del Atlántico y a 4.500 km de distancia de Irán ha demostrado la gran potencia y sofisticación de su poder militar que sigue funcionando. No hay la tal victoria de Trump. Según analistas militares, Irán ha lanzado a esta fecha más de 3.000 misiles sobre Israel y las bases militares de EEUU en los países del Golfo. Y decenas de miles de drones. No parece estar derrotado un adversario que continúa bombardeando a su enemigo como desde el primer día.
Si realmente fuese verdad lo dicho por Trump, entonces Irán ya se habría rendido. Sin embargo, el propio Ministro de RREE de Irán ha repetidamente dicho que no pretenden cualquier alto el fuego ni acuerdo alguno con los norteamericanos. Miserablemente engañados y atacados dos veces mientras negociaban ha sido suficiente para ellos. Se proponen destruir Israel y las bases americanas de la región para asegurarse que no serán atacados un año más tarde. Irán pretende un acuerdo de seguridad de largo plazo garantizado internacionalmente. Y atención que ahora Irán, sin la fatwa (un decreto oficial) del asesinado Ayatolá Khamenei sobre prohibición de construir el arma atómica, es más que probable que haya llegado a la lógica conclusión que la única manera de no ser atacados en el futuro es convirtiéndose en potencia nuclear. Para eso tiene muchos amigos que pueden ayudar: Pakistán, Rusia, China o Corea del Norte. Este último viene de declararse abiertamente partidario de Irán, lo que presenta otra fuente de peligro para el poderío norteamericano. La probabilidad de que el Estado Islámico se convierta en potencia nuclear perdiendo así cualquier probabilidad de destruirlo en el futuro.
Irán y la crisis mundial
Irán, por otra parte, ha demostrado ahora que tiene la llave para afectar seriamente la economía mundial controlando y ahora cerrando a voluntad el Estrecho de Ormuz, ese estrecho pasaje en el Golfo Pérsico por donde pasa por lo menos un quinto del petróleo mundial (este valor sería de 30% de acuerdo con el Presidente Putin). Acción que hasta ahora nadie consigue evitar a pesar de los ultimatums y exigencias de los países europeos, que están entre los más afectados por este hecho.
La crisis económica que ya se siente, incluso si la guerra terminara hoy mismo, la veremos en nuestros bolsillos en los próximos meses y no por corto tiempo. La inflación aumentará, por una oferta de precios ahora más cara en tanto el costo de transporte influye directamente en los costos de las empresas. La vida de millones en el Mundo será ahora más cara. Y de esto, los únicos responsables son los Estados Unidos de América y su mandatario Israel.
La amenaza hecha ahora a Irán por Trump de que si no abre el Estrecho hasta el próximo Martes 24 de Marzo atacará las fuentes de energía del país persa es una decisión muy difícil. El mando militar iraní ha respondido de inmediato que si eso ocurre, ellos destruirían las plantas desalinizadoras de agua, fuente simplemente vital para todos los países del Golfo Israel incluido. Según las autoridades israelitas entre el 70 y 80% del agua potable de Israel proviene de dichas plantas. Imagine el lector(a) lo crítico que son estas plantas para todo el Medio Oriente. Sin agua potable, Israel y todas las monarquías familiares del Golfo serían simplemente países donde no se puede vivir.
La estrategia de Irán
Irán ha provocado un verdadero terremoto geopolítico atacando y en buena parte destruyendo las bases norteamericanas existentes en todos los países del Golfo. Su estrategia ha quedado clara. Se trataría de expulsar del Medio Oriente la presencia de todas las bases militares norteamericanas existentes. Unas 22 antes del inicio del conflicto. La mayoría de ellas hoy inutilizadas por los misiles iranís. Las mismas bases que estaban para defender supuestamente a los países del Golfo de sus enemigos, a cambio de estos vender su petróleo solo en dólares de EEUU. Los famosos “petrodólares”. El artilugio sobre el cual, junto a la emisión de bonos del Tesoro de EEUU son los que ayudan todavía a mantener la divisa americana como moneda de reserva en la mayoría del mundo. Digo la mayoría, porque sabemos que China y Japón, los dos mayores tenedores de deuda americana la están vendiendo rápidamente. Y porque Arabia Saudita ha desde hace ya algunos meses, junto con declarar que continúa con dicho sistema, se ha abierto a vender su petróleo en otras monedas como el yuan chino.
Si EEUU logra ser expulsado por los países del Golfo, no tanto por los misiles iraníes sino por los propios países que han descubierto dramáticamente ahora que su supuesto defensor no es capaz de hacer su trabajo, entonces el mapa geopolítico del Medio Oriente habrá cambiado para siempre. Y es probable que estos países busquen otras potencias que los puedan defender. Igualmente, en este cuadro el futuro de Israel no se presentaría muy alentador.
Si Irán triunfa, es evidente que deben revisar estas alianzas. Serán capaces entonces de mirar a Rusia y China para estos efectos. EEUU no habrá sido capaz de defenderlos como lo demuestra cruelmente esta guerra. La destrucción actual de muchas de sus refinerías a manos de los misiles iraníes dan cuenta del poder del país persa. Si Irán pierde la guerra, entonces ya EEUU, con un Israel sin adversario al frente en todo el Medio Oriente, no podría defender las monarquías familiares del Golfo de una potencial agresión por parte de Israel, ya que este es su socio en toda la región. Las monarquías del Golfo entienden eso ahora de manera gráfica.
Los países del Golfo tienen ahora que no solo preocuparse de gastar miles de millones en reparar sus plantas petrolíferas, lo que demorará varios años según han declarado. Difícilmente el turismo será ahora el mismo, al menos por un largo tiempo. Los inversionistas extranjeros se lo pensarán dos veces antes de invertir en una región inestable. Igual los grandes bancos o los hoy populares centros de datos para la computación intensiva y la IA. La guerra lo habrá cambiado todo. Una región insegura a partir de ahora por largo tiempo, caso lo lo hubiese sido hasta ahora.
El apoyo discreto pero eficiente de Rusia y China a Irán
No podemos dejar de mencionar que parte importante del éxito de los misiles iraníes destruyendo bases norteamericanas en el Golfo y también las ciudades israelitas, demostrando lo poco eficiente de su sistema de defensa aéreo, hasta el año pasado tenido como inexpugnable, se debe al hecho que Rusia y China están proporcionando información “satelital” fundamental para este tipo de guerra.
De allí que esto, unido a una enorme capacidad de producción de drones y misiles por parte de Irán, y el almacenamiento anterior de miles de estas armas en silo subterráneos por todo el país como producto de décadas de preparación para esta guerra, hacen imposible la victoria militar convencional de sus enemigos. De no ser que utilicen el arma atómica como ya señalamos.
Lo que nos permite pensar que rusos y chinos no dejarán caer a Irán si la escalada de los invasores se propone una invasión terrestre.
¿Está la guerra cerca de su fin?
Pienso finalmente que estamos ad-portas del fin de esta guerra. Las últimas declaraciones de Trump y Netanyahu así lo demuestran. Buscan desesperadamente de salir de un conflicto que iniciaron con unos supuestos totalmente irreales y que ahora no saben como terminar sin perder la cara.
Ayudará en todo esto sin duda la firma actitud de Irán de no ceder y continuar la destrucción de Israel y cualquier vestigio de bases americanas en el Golfo y el apoyo creciente de miles de personas en el mundo que reclaman el fin de esta guerra totalmente inútil. Sumado a ello, el creciente rechazo a la política guerrera de Trump en el propio EEUU donde se van denunciando sus mentiras, contradicciones y la ninguna justificación para ella representa una presión permanente sobre la Casa Blanca. Las declaraciones de Nancy Pelosi, ex cabeza del Congreso americano son más que claras: “ Si el dice que han destruido los silos atómicos, los lanzadores de misiles, el poder militar y descabezado el poder político de Irán, entonces que declare la victoria y termine esto lo más rápidamente posible”.
Por el bien de la Humanidad, esperemos que así sea.
Patricio Serendero





