
Europa e India sellan “la madre de todos los acuerdos” y reconfiguran el mapa del comercio global
Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 34 segundos
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció este martes el cierre de un acuerdo de libre comercio histórico entre la Unión Europea e India, al que calificó como “la madre de todos los acuerdos”. El entendimiento, alcanzado tras casi dos décadas de negociaciones intermitentes, apunta a crear una zona económica integrada de más de 2.000 millones de personas, con un peso cercano a una cuarta parte del PIB mundial, según informaron RT, Reuters y voceros oficiales de la Comisión Europea.
El pacto marca un giro estratégico para Unión Europea y India en un contexto internacional atravesado por tensiones comerciales, reordenamientos geopolíticos y la búsqueda de cadenas de suministro más seguras y diversificadas. Desde Bruselas subrayan que el acuerdo no es solo comercial: también busca consolidar una alianza política y económica de largo plazo con una de las economías de mayor crecimiento del mundo.
Un acuerdo largamente esperado
Las conversaciones formales entre la UE e India comenzaron a inicios de los años 2000, pero quedaron estancadas durante años por diferencias sobre acceso a mercados, estándares regulatorios y protección de sectores sensibles. El relanzamiento definitivo se produjo en 2022, cuando ambas partes coincidieron en la necesidad de reducir dependencias estratégicas y ampliar socios comerciales fuera de los ejes tradicionales.
De acuerdo con Reuters, las negociaciones se aceleraron en los últimos meses ante un escenario global más fragmentado, con crecientes disputas arancelarias y un clima de mayor proteccionismo en varias economías centrales. En ese marco, Bruselas vio en Nueva Delhi un socio clave para reforzar su presencia en Asia y equilibrar la influencia de otras grandes potencias.
Contenido y alcance del tratado
Según información difundida por RT, Swissinfo y documentos de la Comisión Europea, el acuerdo prevé la liberalización de cerca del 97% del comercio de bienes entre ambas partes. Para las empresas europeas, esto significa una reducción sustancial de aranceles para productos industriales, maquinaria, automóviles y bienes de alto valor agregado que ingresen al mercado indio.
India, por su parte, obtendrá mayor acceso al mercado europeo para sectores donde tiene ventajas competitivas, como textiles, joyería, piedras preciosas, productos farmacéuticos y servicios. Analistas citados por Euractiv estiman que el comercio bilateral podría duplicarse en la próxima década, con un impacto especialmente fuerte en grandes empresas y cadenas industriales integradas.
Algunos rubros sensibles, en particular la agricultura, quedaron parcial o totalmente excluidos del acuerdo, una decisión que responde a resistencias políticas internas tanto en Europa como en India. Aun así, los negociadores consideran que el alcance logrado es suficiente para calificar el tratado como el más ambicioso jamás firmado por la UE.
Clave geopolítica en un mundo en disputa
Más allá de los números, el acuerdo tiene un fuerte significado geopolítico. Según análisis publicados por Le Monde y Financial Express, la alianza UE-India se presenta como una alternativa al endurecimiento de las relaciones comerciales con Estados Unidos y a la competencia estratégica con China. Para Europa, fortalecer vínculos con India permite diversificar proveedores, mercados y socios tecnológicos; para Nueva Delhi, el acuerdo consolida su proyección como actor central del comercio global.
Von der Leyen insistió en que este entendimiento es solo el inicio de una cooperación más profunda, que incluye inversiones estratégicas, transición energética, tecnología y diálogo político. En la misma línea, funcionarios indios destacaron que el pacto respeta la soberanía regulatoria del país y abre oportunidades para modernizar sectores clave de su economía.
Ratificación y desafíos pendientes
Aunque el anuncio fue celebrado por ambas partes, el acuerdo aún debe ser ratificado por los parlamentos nacionales de los Estados miembros de la UE y por las instancias correspondientes en India, un proceso que podría llevar meses. Expertos citados por Reuters advierten que durante ese trámite podrían surgir debates internos, especialmente en sectores que temen una mayor competencia externa.
También queda abierta la posibilidad de negociaciones futuras para ampliar el alcance del tratado, incorporar sectores hoy excluidos y profundizar reglas sobre sostenibilidad, derechos laborales y estándares ambientales.
Un nuevo eje económico en formación
En síntesis, la llamada “madre de todos los acuerdos” no solo redefine la relación entre Europa e India, sino que anticipa un reordenamiento del comercio internacional en un mundo cada vez más multipolar. Si se implementa plenamente, el pacto puede convertirse en uno de los pilares económicos y políticos del siglo XXI, con efectos que irán mucho más allá del intercambio comercial. Las fuentes coinciden en que se trata de un acuerdo llamado a marcar época en la arquitectura económica global.
Fuente: Reuters, RT, Swissinfo, Le Monde.





