
La otra puerta giratoria: conflictos de interés en las subsecretarías de Kast
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El tránsito desde el mundo privado a lo público aparece como una de las características más frecuentes en la nómina de subsecretarías ministeriales del próximo gobierno de José Antonio Kast, anunciadas este sábado 7 de febrero. Varias de esas futuras autoridades provienen de ámbitos empresariales ligados a las obras públicas, la agricultura, el desarrollo social y la industria inmobiliaria y energética entre otras, configurando innegables cruces o conflictos de interés.
Uno de esos casos es el del Ministerio de Obras Públicas, donde será subsecretario el abogado Nicolás Balmaceda Jimeno. No sólo alimenta el sesgo pinochetista del gabinete, dada su calidad de socio en la firma de abogados Barros & Errázuriz de la que es parte también el futuro ministro de defensa, Fernando Barros Tocornal ―defensor y además vocero de Pinochet durante el arresto internacional del dictador en 1998―; Balmaceda muestra además intereses cruzados entre las esferas públicas y privadas.
Una de las membresías que el abogado reconoce en la web oficial de Barros & Errázuriz corresponde a la corporación de derecho privado sin fines de lucro Sociedad Chilena de la Construcción, donde preside la Comisión de Obras Públicas y Concesiones desde 2025. También es miembro de la Asociación de Concesionarios de Obras de Infraestructura Pública (Copsa), entidad gremial que agrupa a sociedades anónimas titulares de contratos de concesión licitados por el Ministerio de Obras Públicas de Chile. Es decir, el mismo representante de empresas privadas que firman convenios con el Estado pasará a integrar el aparato público encargado de regular esos contratos.
Son fluctuaciones entre lo público y lo privado que se manifiestan también en el futuro Ministerio de Agricultura. La subsecretaría del ramo será asumida por el ingeniero agrónomo Francesco Venezian, mismo que a la fecha de su designación sigue figurando en el cargo de gerente general de la Cooperativa Agrícola y Lechera de Casablanca, Calca, según se lee tanto en su perfil de LinkedIn como en la web oficial de la cooperativa. Las idas y venidas entre los negocios y el Estado no son nuevas para Venezian, quien ya en 2012 fue Secretario Regional Ministerial de Agricultura de la región de Valparaíso, y en 2024 intentó una candidatura por el Partido Republicano a la Gobernación de Valparaíso, elección que perdió ante Rodrigo Mundaca. En este caso la interrogante es de qué manera el subsecretario del ramo va a actuar como regulador del mismo mercado en el que se inscribe la cooperativa agrícola que gerenció hasta su nombramiento.
Del Ministerio de Desarrollo Social dependen tres subsecretarías: Evaluación Social fue asignada a Gabriel Ugarte, independiente e investigador del CEP; Servicios Sociales recayó en Alejandro Fernández, y la subsecretaría de la Niñez será asumida por el ingeniero comercial Marcelo Sánchez. En un caso equivalente al de Venezian, Sánchez todavía aparece en su perfil de LinkedIn y en la web oficial respectiva con el cargo de gerente general de la Fundación San Carlos de Maipo, definida como “una institución sin fines de lucro que busca el desarrollo positivo de la infancia a través de la prevención y la evidencia”. Resulta evidente la incompatibilidad entre detentar hasta el mismo día de su nombramiento público un cargo ejecutivo en una fundación que recibe dineros del Estado a través de convenios, y luego pasar a ser subsecretario y tener injerencia en el otorgamiento de nuevos recursos para instituciones como la que él mismo integraba.
En el Ministerio de Bienes Nacionales, la subsecretaría respectiva será liderada por el ingeniero civil Javier Peró, cuya trayectoria en el mundo privado incluye experiencia en rubros como la industria salmonera (fundador y director ejecutivo de DataSalmon entre 2011 y 2024), el reciclaje (director en la Asociación Nacional de la Industria del Reciclaje, ANIR, entre 2021 y 2024), las empresas B (fundador de Kyklos y BZero desde 2011 a la fecha) y el desarrollo inmobiliario (fundador y chief executive officer o CEO de FURO Company, su más reciente emprendimiento, iniciado en 2022).
“FURO Company se coordina con toda la cadena constructiva, para entregar viviendas de construcción industrializada de alta calidad térmica (…) bajo un sistema colaborativo, eficiente, rápido y cero basura”, es la presentación oficial de la compañía. En este caso es razonable la perspectiva de que, al ingresar a la subsecretaría de esta cartera, el funcionario nombrado tendrá acceso a información privilegiada del mismo campo en el que se ha desempeñado en los últimos años, dado que el Ministerio de Bienes Nacionales gestiona y vende terrenos fiscales.
Todavía más nutrido es el currículo del próximo subsecretario de Energía, quien complementará el trabajo de la titular Ximena Rincón, ministra que como es sabido carece de experiencia en materia energética. El ingeniero civil electricista Hugo Briones ha ocupado puestos gerenciales diversos en las compañías Central Eólica Alto Baguales (1998-2006), Central Hidráulica Lago Atravesado (1998-2001), Central Coronel (2001-2003), Central Térmica Los Vilos (2007-2008), Central Térmica Termopacífico (2009-2011), Complejo Termoeléctrico Santa María (2009-2013), Grupo Saesa (2013-2017), Grupo Imelsa (2017-2019), Mainstream (2019-2020), Sigdo Koppers (2021-2023) y Transelec (2023-2024).
En esta última compañía, donde se desempeñó como gerente de proyectos, tuvo un conflicto laboral que desembocó en una demanda contra la empresa por trato “degradante” e “intimidatorio”, según información de Radio Biobío. Briones se desistió de la demanda en 2025, con lo que la causa fue cerrada; sin embargo subsiste la duda razonable en torno a cómo un subsecretario de Energía va a abordar desde el Estado asuntos incumbentes a su ex compañía, que en el caso de Transelec es nada menos que la mayor empresa de transmisión eléctrica en Chile, con un 89,6% de participación del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) que conecta el territorio nacional.
En general son cruces de interés que ya vimos en los gobiernos de Sebastián Piñera y que reaparecen en la inminente administración de José Antonio Kast, por cuenta de personas con intereses privados trasladadas al área pública. Es un tránsito que se da con mayor ocurrencia en los casos de gobiernos de derecha, por la natural coincidencia de ese signo político con los círculos del poder económico y empresarial.





