
Chile ante una encrucijada histórica: la alerta tardía del pensamiento progresista
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A escasas horas de la segunda vuelta presidencial, cuando gran parte del sistema político y mediático parece resignado a un resultado ya escrito, un conjunto significativo de centros de pensamiento progresistas y democráticos decidió romper el silencio. No es una declaración más. Es, en los hechos, una señal de alarma, un llamado de auxilio institucional ante lo que consideran un riesgo real de retroceso democrático en Chile.
La declaración —suscrita por organizaciones como Horizonte Ciudadano, Rumbo Colectivo, Chile 21, Nodo XXI, el Instituto Igualdad, el ICAL, La Casa Común y la Fundación por la Democracia, entre otras— advierte que la candidatura de José Antonio Kast no representa simplemente una opción política distinta, sino una amenaza estructural al funcionamiento del Estado, a los derechos humanos y a los equilibrios democráticos construidos con dificultad desde 1990.
No se trata de un pronunciamiento electoral clásico ni de una adhesión partidaria. El texto identifica seis “líneas rojas” que, a juicio de estos centros, el candidato republicano amenaza con traspasar. El tono es deliberadamente grave, porque lo que está en juego —afirman— no es una diferencia de matices, sino la posibilidad concreta de retrocesos profundos en libertades, derechos y convivencia democrática.
El primer eje apunta al rol del Estado y las políticas públicas. La declaración subraya el carácter improvisado y riesgoso de propuestas como el recorte abrupto de 6.000 millones de dólares en gasto fiscal en apenas 18 meses, sin evaluación técnica ni explicación de impactos. En un país altamente dependiente de la acción estatal para sostener servicios básicos, esa orientación no solo debilitaría la cohesión social, sino que pondría en jaque el funcionamiento cotidiano del Estado.
El segundo punto aborda el discurso de odio y la desinformación. No es una crítica retórica: se señala que el lenguaje utilizado por Kast y su entorno —al calificar a adversarios como “parásitos”, “enemigos” o “fracasados”— contribuye a normalizar la exclusión, la polarización extrema y la justificación de medidas excepcionales. Cuando la política se construye sobre la deshumanización del otro, advierten, el terreno queda abonado para prácticas autoritarias.
El tercer eje se centra en los derechos civiles, sexuales y reproductivos. La declaración recuerda que sectores del Partido Republicano han planteado abiertamente retrocesos en derechos de las mujeres, diversidades y minorías, cuestionando la ley de aborto en tres causales y el matrimonio igualitario. No se trata solo de debates morales: imponer una visión única de familia y sociedad implica restringir libertades individuales y vulnerar estándares internacionales de derechos humanos.
El cuarto punto es especialmente sensible: la memoria histórica y los derechos humanos. La ambigüedad —o derechamente la relativización— frente a las violaciones cometidas durante la dictadura, sumada a la disposición a indultar a criminales condenados como Miguel Krassnoff, constituye para los firmantes una señal de alerta mayor. Justificar o minimizar esos crímenes no solo distorsiona la historia, sino que debilita principios básicos del Estado de Derecho, como la igualdad ante la ley y la independencia judicial.
En quinto lugar, el documento advierte sobre riesgos macroeconómicos, socioambientales y de gobernanza ambiental. La combinación de desregulación, rebajas tributarias regresivas y debilitamiento institucional amenaza la estabilidad económica y la capacidad del Estado para enfrentar desafíos estratégicos como el cambio climático. La priorización de una tecnocracia insensible a los territorios y a la participación ciudadana, sostienen, erosiona la democracia desde dentro.
Finalmente, la sexta línea roja apunta al alineamiento internacional. El texto denuncia la cercanía de Kast con la ultraderecha global —desde Vox hasta Trump, Milei o Netanyahu— y su desconfianza hacia el multilateralismo. Un eventual repliegue de Chile de espacios como la ONU, la OEA o los tratados internacionales no solo aislaría al país, sino que eliminaría contrapesos externos fundamentales frente a derivas autoritarias.
Leída en conjunto, la declaración no exagera ni dramatiza: constata. Constata que Chile llega a esta elección con una democracia fatigada, con instituciones debilitadas y con una ciudadanía desconectada de la política. Pero también constata que la respuesta a esa crisis no puede ser el autoritarismo.
Por eso el texto concluye con un llamado explícito a la responsabilidad histórica. Defender la democracia —afirman— no es un eslogan vacío: implica proteger el pluralismo, resguardar los derechos, fortalecer la institucionalidad pública y mantener un compromiso firme con el Estado de Derecho. Chile, advierten, ya conoce las consecuencias de abandonar ese camino.
En un contexto donde la elección parece definida por el cansancio, el miedo y la resignación, esta declaración irrumpe como un recordatorio incómodo: lo que se decide el domingo no es solo quién gobierna, sino cómo se gobierna y con qué límites. Es, en efecto, un llamado de auxilio. Y también una última advertencia.






Renato Alvarado Vidal says:
>No censurar los comentarios que no están acordes con su línea editorial.
En mi opinión, esto es lo que da credibilidad a «El Clarín».
Existe eso que llaman «los principios».
También existe la desmoralización producto de estar demasiado tiempo alejado del pueblo real y cotidiano, del terruño y su contingencia, de eso que le llaman «las masas populares».
En una de esas uno puede llegar a creer que lo WOKE, esa invención de la burguesía satisfecha para reemplazar la lucha de clases, pudiese ser de izquierda.
Felipe Portales says:
No se preocupe señor Román, no compartimos con usted -al menos yo- en lo de debatir «echando mierda». Así que tranquilo…
ramon roman says:
FELIPE PORTALES—-Para serle bien, pero bien franco, caballero, hace tiempo decidí aparterme del diarucho digital que lo mantiene tantos y tantos intelectuales de este progresismo que solamente existe en las cabecitas de estos caballeros, pero, que insisten en mantener el diarucho para darse un bañito de narcisismo que los mantiene vivos intelectualmente, bueno, asi lo creen ellos. Ahora, para terminar, don, no es usted el que alaba a El Clarin por darle espacio a opiniones adversas al diarucho y a sus intelectuales, pero, que luego de publicar estas opiniones adversas, ni siquiera se atreven a tener una discusión que podría aclarar muchas cosas. Bueno, me despido nuevamente y los dejo tranqulos lamiéndose las pequeñas heridas que esta elecctón les ha producido. Digo pequeñas, simplemente porque, en esencia, lo que sucede en Chilito, no los afecta mucho, ya que el Chile actual es el producto, primero de la dictadura y subsecuentemente de las decisiones de la mayoría de los Chilenos, que democráticamente han decidido que el Chile actual es el resultado de sus decisiones a través de los años y lo único que ustedes, progresistas de la imaginaria izquierda, han hecho es simplemente quejarse y quejarse, mientras la mayoría de los chilenos consumen y consumen y se sienten satisfechos, la mayoría del tiempo, con el sistemita que ha convertido a Chilito, según opiniones internacionales, como el MEJOR PAÍS DE LATINO AMERICA a pesar de todo le recontra malo que sucede en esta sociedad, tan pero tan avanzada comparada con los pobres países de Latino America. Mi consejo, sr Portales es usar este diarucho para instar a los pocos chilenos que lo leen, a usar lo más que puedan, dentro de sus necesidades, para obtener los beneficios que hagan más llevadera su existencia, YA QUE ESTE SISTEMA TIENE PA’ RATO. Adios, don, y a trabajar para hacer más llevadera esta sociedad y sus adelantos
ramon roman says:
Renato Alvarado Vidal—-Usted no tiene la más puta ideal de lo que un WOKE representa. Incluso, yo estoy seguro que una «persona» WOKE es mucho más progresista y de izquierda que los los progresistas e «izquierdistas » de Chile.
ramon roman says:
Oigan, muchachotes y muchachotas del «intelectualismo progresista» que tiene columnas y que opinan en este supuesto diarucho digital de los supuestos progresistas de Chilito: Hace como un año se los pronostiqué que la extrema derecha iba a ganar estas elecctiones, simplemente porque apesar de estar fuera de Chilito por casi 50 años, yo, este humilde ex trabajador obrero del Chile, un Chile que ya dejó de existir con el golpe militar, sabe más de la actual sociedad Chilena y de los chilenos en general, que el montoncito de todos ustedes juntitos y apretaditos. Leyéndolos a todos ustedes, nunca explicaron claramente que clase sociedad y sistema economico querían para su Patria. El Consumismo ha ganado nuevamente y la propaganda en contra de la delincuencia rampante expresada claramente por los muchachos democraticos de la extrema derecha, tal como en los EEUU por trump y su ejército de MAGAS, ganó el apoyo de la mayoría de los chilenos, mayoría que no tienen la más puta idea de lo que pasa en los países democráticos del mundo. Disfruten con menos impuestos y menos, menos beneficios para la mayoría de Chilenos que prefiero esto, que en vez de una sociedad culta y solidaria. Adios y tienen todo el derecho, que todavía tienen de opinar libremente, de tirarme toda la mierda que puedan.
ramon roman says:
Oigan, muchachotes y muchachotas del «intelectualismo progresista» que tiene columnas y que opinan en este supuesto diarucho digital de los supuestos progresistas de Chilito: Hace como un año se los pronostiqué que la extrema derecha iba a ganar estas elecctiones, simplemente porque apesar de estar fuera de Chilito por casi 50 años, yo, este humilde ex trabajador obrero del Chile, un Chile que ya dejó de existir con el golpe militar, sabe más de la actual sociedad Chilena y de los chilenos en general, que el montoncito de todos ustedes juntitos y apretaditos. Leyéndolos a todos ustedes, nunca explicaron claramente que clase sociedad y sistema economico querían para su Patria. El Consumismo ha ganado nuevamente y la propaganda en contra de la delincuencia rampante expresada claramente por los muchachos democraticos de la extrema derecha, tal como en los EEUU por trump y su ejército de MAGAS, ganó el apoyo de la mayoría de los chilenos, mayoría que no tienen la más puta idea de lo que pasa en los países democráticos del mundo. Disfruten con menos impuestos y menos, menos beneficios para la mayoría de Chilenos que prefiero esto, que en vez de una sociedad culta y solitadoria. Adios y tienen todo el derecho, que todavía tienen de opinar libremente, de tirarme toda la mierda que puedan.
Felipe Portales says:
Creo que hay que alabar en «El Clarín» algo que muy pocos medios en el mundo -y muy probablemente ninguno en Chile- hacen: No censurar los comentarios que no están acordes con su línea editorial. En esto demuestra un compromiso real y, digno del mayor elogio, con el derecho a la libertad de información y expresión. Hace vigente el notable aserto de Voltaire: «Podré no estar de acuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo». ¡Felicitaciones!
ramon roman says:
FELIPE PORTALES—-¿Y…? ¿Qué gana este diario no censurando los comentarios adversos a su linea editorial? Al contrario, tanto diarios momios y diarios supuestos progresistas GANAN inteletualmente y realisticamente, ya que con un comentario adverso se dan cuenta de los problemas e ideas que tiene los que no están de acuerdo. Ahora, Caballero, ¿Podría usted, con estadisticas y data, comprobarme, lo que usted afirma tan elocuentemente, de que hay muy pocos medios en el mundo mediático que no censuran los comentarios de sus usuarios? Termino con esto y con una carcajada, con todo respeto, por su puesto: A pesar de la libre información que tiene El Clarin para todos los chilenos, la mayoría de los chilenos no está de acuerdo con la línea politica que pareciera que tiene El Clarin, «EL DIARO DEL PUEBLO», ya que lo que expresan los chilenos a traves de sus votos NADA TIENE QUE VER CON LO QUE EL CLARIN expone en sus editoriales y comentarios de sus progresistas intelectuales.
Serafín Rodríguez says:
Si Ud. profe revisa los artículos publicados por este medio durante estas últimas semanas de campaña presidencial, la gran mayoría tiene un claro sesgo a favor del continuismo de los gobiernos de postdictadura. Esto me parece bien pues les ha dado a personas como Ud. y Renato Alvarado e incluso a mí la oportunidad para expresar nuestras críticas que en síntesis reflejan una posición «firme junto al pueblo» ausente precisamente en dichos artículos, sin que El Clarín haya haya publicado prácticamente nada en la línea de la posición que hemos defendido. Esto y nada más que esto es lo que he echado de menos pero el momento ya pasó y no hay vuelta atrás.
Serafín Rodríguez says:
Parece que eso de «El Clarín firme junto al pueblo» pasó a cuento según los comentarios aquí vertidos…
Renato Alvarado Vidal says:
>Por eso el texto concluye con un llamado explícito a la responsabilidad histórica.
Esto me parece el colmo de la patudez. La «responsabilidad histórica» ¿de quien? ¿De los votan hoy o de quienes pavimentaron, a punta de estafas y falsas promesas, el camino a los que ahora tanto temen y denuncian?
A riesgo de ser funados por los WOKE me permito citar lo que en su momento le dijeron al último califa de Córdova: No llores como mujer lo que no supiste defender como hombre.
ramon roman says:
Renato Alvarado Vidal—-Usted no tiene la más puta ideal de lo que un WOKE representa. Incluso, yo estoy seguro que una «persona» WOKE es mucho más progresista y de izquierda que los los progresistas e «izquierdistas » de Chile.
Felipe Portales says:
Y no sólo por no haber hecho nada como bien dice Serafín Rodríguez-, sino peor aún, ¡por haber legitimado, consolidado y profundizado el modelo de sociedad impuesto por la dictadura! ¡algo que, paradójicamente, no podía haber haber hecho la derecha tradicional, aunque se hubiese disfrazado muy bien! Es decir, nuestra «centro-izquierda» no ha sido el mal menor -como lo hemos escuchado tantas veces para conquistar nuestros votos- sino ¡el complemento perfecto para la perpetuación hasta hoy de la obra política, económica, social y cultural de la dictadura!…
Serafín Rodríguez says:
Cero autocrítica por «la encrucijada» que la misma seudo izquierda progre y woke contribuyó a crear de manera determinante en una declaración auto-exculpatoria de última hora que debería avergonzar a quienes la suscriben por no haber hecho nada para evitar la calamidad que hoy denuncian como inminente. No, señores! Los fenómenos históricos tienen causas y consecuencias que se desarrollan en el tiempo. No surgen de la nada ni de la noche a la mañana!