Poder y Política

Frente Amplio condena la intervención militar de EE.UU. en Venezuela y advierte sobre un precedente peligroso

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La Frente Amplio difundió una declaración oficial en la que condena enérgicamente la decisión de Estados Unidos de ejecutar una intervención militar en Venezuela, a la que calificó como una violación abierta del derecho internacional y un acto de injerencia flagrante contra la soberanía de un país latinoamericano. El texto sostiene que la ofensiva, precedida por meses de presión mediática y militar, socava el multilateralismo y desacredita el diálogo como mecanismo legítimo de resolución de conflictos.

La coalición señala que la intervención no es un hecho aislado, sino parte de una práctica histórica y sistemática de dominación en América Latina, orientada —según el comunicado— a resguardar intereses geopolíticos y controlar recursos estratégicos como el petróleo y el litio, en detrimento de la autodeterminación de los pueblos. En ese sentido, advierte que la acción sienta un precedente peligroso al normalizar el uso unilateral de la fuerza y habilitar nuevas intervenciones con impunidad, con efectos desestabilizadores para la región y menciona que ya existirían otros países amenazados, como Colombia.

El Frente Amplio remarca que la intervención militar extranjera nunca ha sido un camino hacia la paz y recuerda que América Latina es una región de paz, donde las crisis democráticas deben resolverse con más democracia, apego al derecho internacional y al multilateralismo. Asimismo, llama a las izquierdas del continente a solidarizarse con el pueblo venezolano y a promover salidas políticas en las que sea la ciudadanía venezolana la protagonista soberana de la resolución de su crisis.

Finalmente, la declaración emplaza al presidente electo José Antonio Kast a no adoptar una postura subordinada ni alineada con los intereses de Washington, y exige que el Estado de Chile actúe conforme a su tradición diplomática, defendiendo con claridad la no intervención, el multilateralismo y la resolución soberana de los conflictos en la región.






  1. Felipe Portales says:

    Efectivamente, Estados Unidos NUNCA había hecho una agresión militar en contra de un país sudamericano. Las numerosas ocupaciones y agresiones que ha cometido a lo largo de la historia habían afectado a países de norteamérica, centroamérica o el Caribe. Otra cosa es el apoyo que ha dado a golpes militares efectuados por los ejércitos de los distintos países en que sí ha habido numerosos casos de países sudamericanos.

    • Serafín Rodríguez says:

      Apoyo, profe? Esas fueron intervenciones militares «por proxi», algo que refinó el admirado presidente Kennedy con la Doctrina de la Seguridad Nacional y el «enemigo interno» y el entrenamiento para ello de los mandos militares latinoamericanos en la famosa Escuela de las Américas. En todo caso, de manera muy coincidente, todo comenzó en Venezuela con el Corolario Roosevelt de 1904 a propósito del bloqueo de ese país por parte de Gran Bretaña, Alemania e Italia (1902). El Corolario Roosevelt es la interpretación de la Doctrina Monroes que hizo Theodoro Roosevelt estableciendo, de por sí y ante sí, el derecho de Estados Unidos a intervenir en las naciones latinoamericanas para prevenir la intervención europea, actuando como una «potencia policial internacional» para corregir «conductas indebidas crónicas» o inestabilidad financiera y justificando de esta manera la intervención militar y económica estadounidense en la región, su región, donde principalmente están «sus intereses».

  2. Serafín Rodríguez says:

    Los imberbes del FA, incluido su Presidente que aunque vista barba ha sostenido lo mismo, no saben en su ignorancia que lo que llaman «precedente» tiene «antecedentes» de larga data. El mundo no se creó cuando ellos nacieron! En efecto, las intervenciones de EE. UU. en América Latina han sido numerosas y variadas (militares, golpes de Estado, presión económica) desde el siglo XIX, justificadas a menudo por seguridad o democracia, pero motivadas por intereses económicos y estratégicos, destacando invasiones en Nicaragua, Haití, República Dominicana, Panamá y apoyo a derrocamientos de gobiernos izquierdistas como en Guatemala (1954) y Cuba, marcando una política imperialista que evolucionó de ocupaciones directas a operaciones encubiertas y conflictos indirectos, especialmente durante la Guerra Fría, con un impacto duradero en la región.

    Siglo XIX y Principios del XX (Imperialismo y Expansión):
    Guerra México-Estadounidense (1846-1848): Anexión de vastos territorios mexicanos a EE. UU..
    Ocupaciones en Centroamérica (Nicaragua, Haití, Rep. Dominicana): Ocupaciones militares directas para proteger intereses y estabilizar gobiernos, como en Nicaragua (1912-1925, 1927-1932) y Haití (1915-1934).
    Guerra Hispano-Estadounidense (1898): Adquisición de Cuba, Puerto Rico y Filipinas.

    Guerra Fría (1947-1991) (Anti-Comunismo y Derrocamientos):
    Guatemala (1954): Golpe de Estado orquestado por la CIA para derrocar a Jacobo Árbenz por reformas agrarias que afectaban a la United Fruit Company.
    Cuba (1961): Invasión fallida de Bahía de Cochinos para derrocar a Fidel Castro, apoyada por EE. UU..
    República Dominicana (1965): Intervención militar para impedir el retorno del presidente constitucional Juan Bosch.
    Nicaragua (1980s): Apoyo a la Contra para derrocar al gobierno sandinista.
    Finales del Siglo XX y Siglo XXI (Narcotráfico y Democracia):
    Panamá (1989): Invasión para derrocar a Manuel Noriega, acusándolo de narcotráfico.
    Haití (2004): Intervención tras la crisis política que llevó a la renuncia del presidente Aristide.
    Venezuela (Reciente): Presión y sanciones económicas contra el gobierno de Nicolás Maduro y captura de éste.

    Motivaciones y Justificaciones:
    Intereses Económicos: Protección de empresas estadounidenses y recursos estratégicos.
    Seguridad Nacional: Prevención de amenazas percibidas a la seguridad de EE. UU..
    Lucha contra el Comunismo: Durante la Guerra Fría, derrocar gobiernos de izquierda.
    Restauración de la Democracia/Estabilidad: Argumento usado para justificar intervenciones, aunque a menudo llevó a dictaduras militares.

    Impacto:
    Estas intervenciones han resultado en décadas de inestabilidad política, apoyo a dictaduras, alteración de procesos democráticos y un legado de desconfianza hacia EE. UU. en la región, afectando a más de la mitad de los países latinoamericanos.

    • Serafín Rodríguez says:

      No incluí Chile en el listado en el entendido de que algo habrán escuchado sobre la dictadura civil-miliat 1973-1990 y la postdictadura de la cual se han hecho parte.

  3. Felipe Portales says:

    ¡Bien! Esperemos también una declaración de este tipo del PS, PPD, PR y PDC; es decir, de los partidos de la ex Concertación que vergonzosamente, en conjunto con el gobierno de Lagos, apoyaron el fugaz golpe contra Chávez en 2002…

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