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Encuesta Casen confirma pobreza y desigualdad

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El 8 de enero recién pasado el Ministerio de Desarrollo Social dio a conocer los resultados de la Encuesta Casen, relativos al año 2024. Ese estudio es el más serio y más completo que se realiza en Chile en el campo de la medición de la pobreza.

Dicho estudio revela que el porcentaje de pobres existentes en el país, en el año 2024, fue de 17.3%, que es un porcentaje extraordinariamente alto. Eso significa que hay 3 millones 478 mil ciudadanos que viven en situación de pobreza.  En la extrema pobreza, a su vez, vive el 9.5 % de la población. Si se utilizara el concepto de pobreza multidimensional, y no el concepto de pobreza por ingreso, el valor no resulta muy diferente: 17.7% de pobreza en 2024.

Esos casi tres millones y medio de compatriotas que viven en la pobreza son los chilenos de a pie, los que no tienen trabajo, los que no llegan a fin de mes con su salario, los que tienen que trabajar dos o tres en una familia para tener un ingreso familiar medianamente decente. El casi 10% de la población en condiciones de pobreza extrema, son pobres que no tienen esperanzas de salir de esa situación, y que piensan seguramente que sus hijos seguirán en la misma condición.

Son también un inmenso contingente subterráneo, que la sociedad media y alta no quiere ver, y que no tienen ni organización ni representantes políticos o sociales que canalicen sus demandas. En síntesis, el Chile plebeyo, existente y real, y que es puesto de manifiesto por la encuesta Casen.




Si se hubiera usado en el año 2022 la misma metodología que la actual, la pobreza hubiera sido de 20.5%. Hay, por lo tanto, un descenso en ese de lapso dos años, en el monto y en el porcentaje de pobres, lo cual es indudablemente bueno para el país, pues pone de relieve que el funcionamiento de la economía y de las políticas sociales del gobierno, han tenido resultados positivos.

La encuesta Casen muestra igualmente que el ingreso monetario promedio de las familias fue de 1.424.819 pesos en el año 2022, y que esa cantidad aumento a 1.541.266 pesos en el año 2024.  Sin embargo, las desigualdades regionales, sectoriales y por segmentos de la población se mantienen en niveles muy altos. Así, por ejemplo, los ingresos monetarios promedio en el sector urbano fueron de 1.602.326 pesos, mientras que en el sector rural esos mismos ingresos llegaron solo a 1.073.624 pesos. La población urbana se cuantifica en 17.869.298 personas, mientras que la población rural fue de 2.262.384 personas. Poco más del 10 % de la población vive en el ámbito rural, donde imperan ingresos muy inferiores a los del área urbana.

También los datos por regiones dan cuenta de una gran desigualdad en materia de ingresos. En la región Metropolitana, el ingreso monetario promedio por familia fue de 1.954.987 pesos, el nivel más alto del país, el cual va unido a un nivel de pobreza de solo 13.3 %.  Pero en la región del Maule fue de 989.614 pesos, con un nivel de pobreza de 24.3 %.

Pero los datos más dolorosos son los que relativos a la distribución de los ingresos del trabajo promedio entre los más pobres y los más ricos del país. Si se comparan los ingresos familiares por trabajo, del 10 % más pobre de la población con el 10% más rico, se encuentra que los segundos son 77.8 veces más ricos que los primeros. En el año 2022 ese valor llegaba a 61.2 lo cual implica que la desigualdad en los ingresos mencionados ha aumentado en el período considerado. Lo mismo sucede si se utiliza el indicador 20/20, en que el valor subió de 15.5 en 2022 a 16.4 en el 2024.

Eso significa que Chile crece, hay más ingresos, pero estos son cada vez más mal distribuidos. Los ricos son cada vez más ricos, y los pobres solo ascienden lentamente en sus niveles de ingreso y de vida y va construyéndose y consolidándose un Chile cada vez más desigual. Y la desigualdad de ingresos hace que en la sociedad chilena haya grandes desigualdades en materia de la calidad de los servicios de educación, de salud y previsión de que gozan cada uno, y que hay también grandes diferencias en cuanto al área urbana en que cada sector vive y a los servicios que allí cada uno encuentra. Todo ello reproduce y consolida la desigualdad social que es un problema tanto o más grave que el mero problema de la pobreza.

 

Sergio Arancibia

 



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Sergio Arancibia

Economista

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