
Madurismo sin Maduro y América para Trump
Tiempo de lectura aprox: 3 minutos, 6 segundos
El ataque militar estadounidense a Venezuela pone al desnudo el pacto del madurismo sin Maduro con el gobierno de Trump y, al mismo tiempo, hace realidad el proyecto neocolonialista de Trump, para controlar los recursos naturales de América Latina (empezando por petróleo) junto a exigir a sus gobiernos la salida de China de actividades económicas en la región.
Mientras el corolario Trump de la doctrina Monroe inicia su camino, la “revolución bolivariana “se convierte en su cómplice.
Es que resulta inexplicable que los doscientos mil militares venezolanos y los sucesivos anillos de protección que protegían al dictador Maduro no presentaran resistencia alguna. Por ello es sorprendente que el grupo de invasores ingresaran con total facilidad al Fuerte Tiuna, la instalación de mayor seguridad del país, sede del Ministerio de la Defensa dónde residía Maduro, en la que también habitan otros altos jerarcas del gobierno.
Es difícilmente creíble que el ruido de los helicópteros y aviones de apoyo sobre Caracas, junto al fuego de fusiles, no fueran escuchados por el personal militar venezolano.
El ingreso de los militares estadounidenses a la casa de Maduro sólo tuvo la resistencia del círculo de protección inmediato del dictador. Todos fallecidos, incluidos 32 cubanos, y sin bajas para los atacantes. Ello es prueba ineludible de la complicidad de autoridades venezolanas, militares y civiles, que favorecieron la captura de Maduro.
La traición a Maduro queda además en evidencia con las mismas declaraciones de Trump y Rubio.
En efecto, ambos han señalado, sin vergüenza, que se harán cargo de la gobernabilidad de Venezuela, con la colaboración de la nueva presidenta, Delcy Rodríguez, como su representante proconsular. Y ella deberá responder disciplinadamente a sus instrucciones o de otro modo, como lo ha dicho Trump, habrá nuevas acciones militares.
Es que, como lo ha dicho Trump, con claridad: “Yo soy el que manda en Venezuela” y mientras no arreglemos el país no habrán elecciones (diario El País, 06.01.20226).
Trump acepta a Delcy para su administración neocolonial y, sin embargo, renuncia elegir a Edmundo González y Corina Machado, quienes habían sido mayoritariamente apoyados por el pueblo venezolano en las elecciones presidenciales, las que Maduro convirtió en fraude.
Y las razones para dar continuidad al régimen madurista, ahora sin Maduro, han sido transparentadas por Trump, quien ha explicitado los dos propósitos que dan pie a su invasión y el secuestro de Maduro: adueñarse del petróleo venezolano, que dice le pertenece y, al mismo tiempo, enviar al hemisferio la señal que América es para los americanos” (para Estados Unidos), en línea con la doctrina Monroe del siglo XIX.
La obsesión de Trump por el petróleo obedece probablemente al propósito de regular los precios del crudo, lo que le otorgaría poderío sobre un producto que incide en las economías de todo el mundo, producto aún no reemplazado plenamente por las energías alternativas, las que además ha cuestionado en todos los foros internacionales. Es un manifiesto desafío a la OPEP.
Por otra parte, al permitir la continuidad del régimen, sin Maduro, con la presidencia de Delcy, el gobierno estadounidense busca asegurar estabilidad política para su proyecto neocolonial. Ello, difícilmente lo conseguiría con Corina Machado la que, según Trump, “no tiene respeto ni apoyo” de su país. Es decir, gatopardismo puro y duro.
Así las cosas, la denuncia prioritaria sobre el Cartel de los Soles, la democracia y los derechos humanos, han pasado a segundo plano e incluso el propio Departamento de Justicia lo confirma, según consigna el New York Times, el que ha retirado la acusación contra Maduro de ser el líder del supuesto Cártel de los Soles, porque no existen pruebas de la existencia de esa mafia (NYT, 06-01-2026).
Aunque todavía hay incertidumbre sobre el carácter concreto del acuerdo del régimen venezolano con Trump-Rubio y de los responsables de la entrega de Maduro, es claro que Delcy Rodríguez y su hermano, Jorge, presidente de la Asamblea Nacional, son funcionales al proyecto neocolonial de Trump. No obstante, aún no está claro el camino que seguirán los ministros Diosdado Cabello y Padrino López, quienes tienen captura pendiente en EE. UU., pero permanecen en sus cargos en Interior y Defensa en Venezuela.
Aunque los dirigentes del régimen mantienen una retórica cuestionadora sobre la invasión y el secuestro de Maduro, la traición es inocultable y difícil de explicar para quienes todavía apoyan el régimen. Igualmente será complejo para esos dirigentes explicar al gobierno cubano la muerte de los 32 militares que prestaban apoyo a la presidencia de Venezuela.
La retórica popular del régimen de Maduro ha quedado desmentida con el desastre económico y social, la feroz represión, los atentados a los derechos humanos y el fraude en las últimas elecciones presidenciales. Todo ello ha resultado en un proceso migratorio inédito, con efectos sociales, políticos e incluso de seguridad en gran parte de los países de la región.
Al mismo tiempo, la retórica antiimperialista pierde toda credibilidad con el acuerdo vergonzante que el madurismo sin Maduro, ha establecido con el gobierno de Trump, que además sienta precedentes para facilitar el proyecto de dominación de Trump hacia otros países de la región.
Finalmente, la comunidad internacional tendrá que perseverar en la denuncia por la invasión de Trump a territorio venezolano, porque constituye un acto violatorio del derecho internacional y que además vulnera la propia Constitución estadounidense. De no hacerlo, el camino estará pavimentado para nuevas incursiones ilegales de su gobierno en otros países de América Latina e incluso en Groenlandia.
Roberto Pizarro Hofer






Abelardo Clariana Piga says:
En Venezuela hay muchos milicianos armados. Instalar un gobierno de Gonzalez o Machado no habria sido posible sin tropas de EEUU, y eso es lo que Trump quiere evitar. Tener un gobierno Madurista, todo el aparato del Estado se mantiene en pie, eso muestra que nada ha cambiado de modo que el pueblo armado no hara nada, al menos por un tiempo.
Pero pierden el petroleo. Que ganan? Vender el petroleo a EEUU puede mantener la economia en su nivel actual, la alternativa era no poder venderlo por el bloqueo naval, lo que habria sido peor. Si no mejora la economia puede que la poblacion no siga apoyando a sus autoridades Maduristas, o que haya quiebres entre sus diferentes sectores, pero no por un tiempo, tal vez hasta 2027.
Hubo traicion a Maduro, decidieron no actuar las Fuerzas Bolivarianas? No hay pruebas de eso.
Que puede hacer Delcy Rodriguez? De no aceptar que EEUU se lleve el petroleo corre el riesgo de bombardeos e incluso ataques a su persona. La economia ha estado por los suelos y el ingreso por la venta de petroleo es clave. Pero EEUU tiene la fuerza para llevarse un buque tanque petrolero con bandera rusa, ya no pueden vender el petroleo a Rusia ni a China porque no creo que China vaya a proteger su comercio con fuerzas navales enfrentandose a la inmensa flota de EEUU frente a la costa venezolana.
Creo que lo mas importante es el mensaje a otros paises: obedezcan o sufran las consecuencias. Que puede hacer el gobierno de un pais latino-americano contra esa amenaza? Desde luego que tenemos que denunciar el secuestro de Maduro y la violacion de las leyes y acuerdos internacionales, pero eso no impide que Trump pueda amenazar a otros gobernantes y obligarles a firmar contratos, no vender a China algunos productos. Como impedirlo?
Juan Carlos Cuevas Jiménez says:
MOSCÚ CAMBIA LEALTAD POR PETRÓLEO
El pragmatismo de Putin deja solo a Maduro
Escrito por don Juan Carlos exeditor
Rusia prefirió salvar sus activos económicos y sus recursos en el frente ucraniano antes que embarcarse en una guerra perdida en el Caribe. Los análisis posteriores a la invasión indican también que, a pesar de los años de retórica de defensa, no hubo una movilización efectiva de las milicias ni del Ejército regular en el momento del ataque. Se reportó que muchas unidades simplemente no dispararon, lo que permitió a los helicópteros MH-47G Chinook y a las fuerzas especiales como 160 (SOAR) entrar y salir de Caracas con relativa facilidad.
LA OFERTA DE ASILO SECRETA
Se ha revelado qué, días antes de la invasión, hubo negociaciones secretas. El Vaticano y Rusia intentaron ofrecerle a Maduro un asilo seguro en Moscú par evitar el conflicto. Sin embargo, Maduro se negó a abandonar el poder, y EE.UU. decidió que ya no esperaría más por una transición negociada. En ese contexto, Rusia considera que cumplió su parte al ofrecerle una salida, y Maduro de rechazarla. Moscú, en ese caso, no se sintió obligada a ir a la guerra por él, pese al tratado de Asociación Estratégica firmado en septiembre del 2025.
Aunque el representante permanente de Rusia ante las Naciones Unidas, Vasily Nebenzya, acusó a Washington de “generar un nuevo impulso para el neocolonialismo y el imperialismo”. La voz de Putin, la única persona que realmente importa en la política rusa, brilló por su ausencia inmediatamente después de la operación de cambio de régimen de Estados Unidos. A diferencia del presidente de China, Xi Jinping, que condenó lo que calificó de “acoso unilateral” por parte de Washington.
En otras palabras, Rusia priorizó su propia supervivencia y sus intereses económicos sobre la lealtad personal a Maduro. Prefirieron mantener una retórica, dura pero, una acción nula para no perderlo todo en una guerra que no podían ganar en el Caribe. Involucrarse directamente contra las fuerzas estadounidenses elevaría el conflicto a un nivel nuclear o global que Putin ha preferido evitar, limitándose a una “condena enérgica” en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU).
El frente en Ucrania y el desgaste logístico, mantienen a Rusia profundamente empantanada en su propia guerra. A pesar de sus avances recientes en sectores como Kupyansk y Lyman, sus recursos militares están ampliados al límite. Intervenir en l hemisferio occidental —a miles de kilómetros de sus bases de suministro— contra la flota más poderosa del mundo (el comando Sur de EE.UU.) habría sido un suicidio logístico y militar para el Kremlin en este momento.
LA DOCTRINA MONROE
Tras la caída de Maduro, la prioridad del imperio, es la limpieza de influencias extracontinentales. La presión militar y diplomática contra Cuba y Nicaragua de parte de la administración Trump, donde espera utilizar el éxito en Venezuela como trampolín para exigir cambios de régimen o la salida total de asesores rusos y chinos de la región. Al mismo tiempo, Trump, ha sugerido que los cárteles mexicanos podrían ser el próximo objetivo de operaciones “quirúrgicas” similares a la de Caracas y talvez crear una provocación directa en aguas reclamadas por China para comprobar la respuesta de Xi Jinping tras el desenlace en Venezuela.
El tablero geopolítico de este nuevo año 2026 se está moviendo con una velocidad que no percibíamos hace décadas. Lo ocurrido en Venezuela es un presagio, no aislado, sino un “estreno” de una nueva forma de proyectar el poder: rápida tecnología y sin miedo a las consecuencias diplomáticas.