
Indignación y vergüenza
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Este miércoles 14 de enero del 2026, al pasar frente a un centro comercial de Viña del Mar, me llamaron la atención unos carteles publicitarios colocados en los pilares de la vía elevada que se encuentran en el paradero de buses ubicado frente a la entrada principal, por la calle 1 Norte. Se trataba de la publicidad de un “festival”, pero no del Festival de Huaso de Olmué que comienza este fin de semana o del Festival Internacional de Viña que se realiza en febrero, sino de un Festival de Derechos Humanos que se realizará el 7 de marzo del 2026 en el Estadio Nacional de Santiago. Sorpresa y desconcierto fue la primera sensación, debido a lo anticipado de dicha propaganda, lo que me llevó a indagar de qué se trata este evento que se publicita con tanta anticipación y en una fecha tan especial: el 7 de marzo, cuatro días antes del cambio de mando presidencial.
Así, buscando en internet llegué a la página web oficial de dicho evento que se define como un Festival de la Memoria, con música, derechos humanos y arte. En un pequeño video se promocionan los artistas que estarán presentes en este evento que aparece patrocinado en dicho video por Estadio Nacional Memoria Nacional, Amnesty International y Eventrid. Esta última se define como una “plataforma líder en gestión de eventos y venta de entradas”.
Acá también se expone que “el festival se inscribe en un espacio cargado de significado histórico, resignificándolo desde la vida, el encuentro y la creación colectiva. Desde ahí, MUDA propone mudar: cambiar de lugar, de mirada, de escucha. Mudar desde la memoria hacia el futuro. Mudar desde el dolor hacia la dignidad. Mudar desde el silencio hacia la expresión.”
Asimismo, en esta página oficial aparece un enlace al siguiente “Manifiesto” que aparece firmado por MARCELO ACEVEDO V. Presidente – Coordinadora Nacional de Sitios de Memoria
Sitio de Memoria Estadio Nacional:
“Chile ha vivido momentos dolorosos que marcaron profundamente a su sociedad. La dictadura dejó heridas que aún duelen y, décadas después, seguimos enfrentando vulneraciones a los derechos humanos que nos recuerdan que la democracia nunca está garantizada: debe defenderse cada día.
Recordar no es un ejercicio del pasado: es una herramienta del presente. Sin memoria, los abusos se repiten; sin justicia, la democracia se debilita; sin verdad, los pueblos quedan expuestos a la manipulación, al negacionismo y al avance de discursos autoritarios.
Hoy, en un mundo donde resurgen amenazas contra las libertades fundamentales, Chile necesita reafirmar su compromiso con la dignidad humana, la justicia, la participación ciudadana y la convivencia democrática. Los derechos humanos no pertenecen a un sector ni a una época: son la base ética y política que nos permite vivir en igualdad, respeto y libertad.
Por eso proponemos un Festival por la Memoria, la Democracia y los Derechos Humanos este 7 de marzo de 2026, en el Estadio Nacional, un lugar que fue símbolo del horror y que hoy se levanta como un espacio de reflexión, resistencia y encuentro entre generaciones.
Este festival busca:
- Reafirmar el valor de la democracia y la dignidad humana.
- Honrar a quienes sufrieron violaciones a sus derechos y acompañar las
luchas por verdad y justicia. - Defender la libertad de expresión, la diversidad, la cultura y el derecho a vivir
sin miedo. - Convocar a artistas, instituciones y ciudadanía en un acto colectivo que
ponga en el centro los derechos humanos como un compromiso de futuro.
Porque la democracia no se celebra una vez: se cultiva, se protege y se construye entre
todas y todos.
Porque la memoria es un derecho y una responsabilidad.
Porque sin derechos humanos no hay democracia, y sin democracia no hay comunidad
posible.
Nunca Más es hoy.”

Pero, además de un enlace a este “Manifiesto”, que por cierto no tiene absolutamente nada de cuestionable, también en esa misma página aparece un enlace “compra tu entrada”, la que se hace a través de “Eventrid”, como aparece en el video promocional. Las entradas tienen un valor que va desde 28,750 pesos para la galería hasta los 49,450 pesos en cancha primeras filas. Como “gran oferta” la preventa de galería en 17,250 pesos.
Aquí es donde hay que hacer una reflexión al respecto de este mega evento de memoria y derechos humanos, porque aparece impúdica y directamente involucrado con el “dios mercado”. Desde hace mucho tiempo ya que la alienación cultural del modelo capitalista en su versión neoliberal que impera en Chile ha ido penetrando lenta y profundamente en la mente de las chilenas y chilenos, incluyendo en muchos casos a quienes dicen estar en contra del lucro y querer terminar con este nefasto modelo que promueve el individualismo, la opresión y la desigualdad, entre muchas otras cosas. Pero esta penetración cultural de forma lenta, sistemática y profunda ha sido tremendamente exitosa, al extremo que ni siquiera se cuestione por quienes impulsan este festival, la realización de un evento como este bajo los parámetros del “libre mercado”. Aunque sea doloroso decirlo, el ámbito de la memoria y los derechos humanos no escapa, como en este caso, a dicha alienación cultural. Al parecer, quienes se manejan en términos de mercado, han visto un nicho de negocios también acá, en el espacio de la memoria y los derechos humanos.
Cada uno, cada una, es libre de tener sus propias opiniones y reflexiones al respecto, pero lo que en un primer momento, cuando vi los afiches promocionando este festival frente al centro comercial de Viña me provocó sorpresa y desconcierto, al buscar mayor información se transformó en una sensación de vergüenza e indignación.
Respecto a la fecha de su realización, que será el 7 de marzo próximo, pocos días antes del cambio de mando presidencial, hay un dicho popular que dice que nada es casualidad. Terminaré esta reflexión con una pregunta irónica e incómoda a la vez: ¿será acaso para despedir, dar un respaldo y agradecer lo que ha hecho en materia de derechos humanos el gobierno de la coalición Apruebo Dignidad encabezado por Gabriel Boric, como por ejemplo la militarización permanente del Wallmapu durante su mandato o la promoción y aprobación de una batería de leyes represivas, entre otras cosas?
Esta reflexión relacionada con este festival es porque estoy harto de la normalización de comportamientos propios de la cultura neoliberal.
Nada más que agregar.
Guillermo Correa Camiroaga, Valparaíso 14 enero 2026





