Política Global

ONU denuncia una represión “brutal y sistemática” en Irán y pide frenar ejecuciones y liberar detenidos

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El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, lanzó este viernes una severa advertencia ante una sesión especial del Consejo de Derechos Humanos de la ONU sobre la situación en Irán, al denunciar que, aunque la violencia visible en las calles “puede haber disminuido”, la brutalidad estatal continúa y está generando condiciones para nuevas violaciones, inestabilidad y más derramamiento de sangre.

En su informe presentado en Ginebra, Türk sostuvo que la represión violenta no resuelve ninguno de los problemas estructurales del país y, por el contrario, profundiza la crisis. Según datos recopilados por su oficina, miles de personas —incluidos niños— habrían muerto desde que el 8 de enero se intensificó un operativo de seguridad caracterizado por el uso de munición real contra manifestantes. El Alto Comisionado advirtió que la verificación de cifras exactas es extremadamente difícil debido a un apagón casi total de comunicaciones y a la falta de acceso internacional al país.

Muertes, detenciones masivas y persecución

Türk detalló que manifestantes pacíficos fueron abatidos tanto en calles como en zonas residenciales, incluidas universidades y centros médicos. Material audiovisual verificado por la ONU mostraría cientos de cuerpos en morgues, con heridas letales en cabeza y tórax. También se reportaron centenares de muertes entre fuerzas de seguridad, en un contexto de enfrentamientos generalizados.

El informe describe arrestos masivos en varias ciudades, con fuerzas de seguridad persiguiendo a heridos hasta hospitales y deteniendo a abogados, defensores de derechos humanos, activistas y civiles. La Fiscalía de Teherán habría iniciado procesos penales contra deportistas, actores, personas vinculadas a la industria cinematográfica y dueños de cafés, acusándolos de apoyar las protestas.




En un mensaje que Türk calificó de “escalofriante”, el jefe del Poder Judicial iraní afirmó recientemente que “el trabajo recién comienza” y que no habrá clemencia para los detenidos, lo que incrementó la preocupación internacional.

Ejecuciones y juicios sin garantías

Irán continúa figurando entre los países con mayor número de ejecuciones en el mundo. Solo en 2025, al menos 1.500 personas habrían sido ejecutadas, un aumento del 50 % respecto del año anterior. El Alto Comisionado expresó su alarma por mensajes contradictorios del gobierno: mientras el canciller afirmó que no se evalúan ejecuciones por las protestas, altos funcionarios judiciales siguieron amenazando con penas de muerte obligatorias.

La difusión por medios estatales de casi 100 “confesiones” forzadas y la opacidad de los procesos judiciales agravan las dudas sobre el derecho al debido proceso y a un juicio justo. A ello se suma que los detenidos no pueden comunicarse con familiares ni abogados debido al prolongado corte de internet.

El apagón informativo más largo

El Alto Comisionado subrayó que el apagón de comunicaciones, el más largo registrado en el país, aisló a la población: los iraníes no pueden comunicarse entre sí ni con el exterior, ni acceder a información básica sobre lo que ocurre. Paralelamente, las autoridades han intentado deslegitimar las protestas calificando a los manifestantes de “terroristas”, “enemigos del Estado” o “agentes extranjeros”.

Türk fue categórico: ninguna acusación justifica el uso excesivo, innecesario y desproporcionado de la fuerza, ni exime al Estado de garantizar investigaciones transparentes y el respeto de las garantías judiciales.

Demandas de cambio y llamado al diálogo

El Alto Comisionado recordó que estas protestas se inscriben en una larga secuencia de reclamos sociales por cambios políticos, económicos y sociales, intensificados por la crisis económica, el alza de precios, políticas gubernamentales y el impacto de sanciones internacionales. Aunque las autoridades anunciaron inicialmente medidas de alivio y diálogo, rápidamente volvieron —dijo— al patrón de represión violenta.

Türk afirmó que la única salida es un diálogo genuino basado en derechos humanos, que incorpore las aspiraciones de mujeres, jóvenes y minorías étnicas y religiosas. En ese marco, dirigió siete mensajes a la cúpula iraní: poner fin a la represión, liberar de inmediato a los detenidos arbitrariamente, establecer una moratoria total a la pena de muerte, restaurar internet, investigar violaciones con estándares internacionales, reconstruir la confianza social y cooperar plenamente con los mecanismos de la ONU, permitiendo el acceso al país.

Un llamado a la comunidad internacional

Más allá de Irán, Türk instó a la comunidad internacional a mitigar el impacto de las sanciones sobre los derechos humanos y advirtió que la retórica agresiva y las amenazas son contraproducentes. “La rendición de cuentas por violaciones de derechos humanos no se logra mediante la fuerza militar, interna o externa”, subrayó, al tiempo que pidió reducir tensiones regionales.

“Los derechos humanos son una herramienta esencial para atravesar tiempos difíciles, no un arma para instrumentalizar”, concluyó el Alto Comisionado, expresando su deseo de que la crisis actual se convierta en un punto de inflexión que coloque las necesidades y aspiraciones del pueblo iraní en el centro.

Fuente: ONU



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