
Conflictos internacionales y cambio de mando presionan el escenario económico chileno
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Académico de la PUCV advierte efectos en inflación, combustibles, comercio exterior y expectativas de inversión en medio de un nuevo ciclo político.
Los recientes conflictos internacionales y el proceso de cambio de mando presidencial están configurando un escenario económico complejo para Chile, con efectos potenciales en variables clave como el precio del petróleo, el valor del dólar, la inflación y las expectativas de inversión.
Así lo explicó Rodrigo Navia, académico de la Escuela de Negocios y Economía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), quien analizó el impacto que las tensiones globales pueden generar en una economía altamente abierta al comercio exterior como la chilena.
Alza del petróleo y presión sobre los combustibles
El especialista advirtió que la actual escalada de tensiones en Medio Oriente ha provocado un fuerte incremento en el precio del crudo a nivel internacional.
“El precio del petróleo hacia fines de febrero estaba en torno a los 65 o 66 dólares por barril y hoy ha llegado a cotizar sobre los 100 dólares en algunos momentos”, señaló.
Este aumento —superior al 50% en pocas semanas— tiene efectos directos en los costos de combustibles y energía, lo que termina trasladándose tanto a los hogares como a las empresas.
Dólar al alza y mayores costos de importación
A la presión del petróleo se suma el comportamiento del tipo de cambio. Navia explicó que el dólar, que venía mostrando cierta estabilidad en torno a los $860, superó rápidamente los $900 tras los primeros episodios de tensión internacional.
“Esto tiene impacto no solo en los combustibles, sino también en todo lo que importamos para consumo o producción”, advirtió.
En una economía dependiente de bienes importados —desde alimentos hasta insumos industriales—, el alza del dólar tiende a elevar los costos internos y presionar los precios finales.
Riesgos inflacionarios tras período de estabilidad
En este contexto, el académico alertó sobre la posibilidad de nuevas presiones inflacionarias, justo cuando Chile comenzaba a consolidar una etapa de mayor estabilidad tras los desequilibrios registrados durante y después de la pandemia.
Según explicó, la inflación acumulada había logrado situarse por debajo del 3%, alineándose con la meta del Banco Central, lo que incluso abría espacio para eventuales ajustes en la tasa de política monetaria.
Sin embargo, el nuevo escenario internacional obliga a actuar con cautela.
Impacto en el comercio global
Otro factor de incertidumbre se relaciona con el comercio internacional. Navia indicó que los conflictos en determinadas zonas del mundo pueden alterar rutas de transporte marítimo y elevar los costos logísticos.
Aunque una parte importante del comercio chileno se realiza con Asia a través del Pacífico, el economista explicó que se trata de fenómenos globales que igualmente pueden afectar el dinamismo del intercambio comercial y, en consecuencia, el crecimiento económico.
Cambio de mando y política fiscal
A los factores externos se suma un elemento interno relevante: el próximo cambio de mando presidencial y sus implicancias económicas.
Navia indicó que uno de los focos de atención será la política fiscal del nuevo gobierno, especialmente considerando que el país enfrenta déficits superiores a los previstos.
“Un mayor esfuerzo fiscal puede ser positivo en términos de disciplina, pero ajustes fuertes del gasto también podrían tener efectos contractivos en el corto plazo”, explicó.
Expectativas de inversión y clima social
Pese a los riesgos, el académico también destacó posibles señales positivas en el ámbito de la inversión. Según planteó, un nuevo ciclo político podría generar condiciones más favorables para la iniciativa privada y mejorar las expectativas de dinamismo económico.
Esta percepción, agregó, ya se reflejó en el comportamiento de los mercados financieros durante el último año.
No obstante, Navia subrayó que la estabilidad económica también dependerá del clima social en el país.
“Un riesgo que podría surgir es la articulación de movimientos sociales que generen presiones sobre la actividad económica”, afirmó, indicando que el impacto dependerá del nivel de conflictividad que se observe durante esta nueva etapa política.





