
Irán amenaza con cerrar el estrecho de Ormuz y aumenta la tensión en el mercado petrolero mundial
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La crisis en Medio Oriente entró en una nueva fase de tensión después de que el nuevo líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jamenei, alentara públicamente a las fuerzas de su país a mantener cerrado el estratégico Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo.
El mensaje, difundido este jueves a través de la televisión estatal iraní, fue el primer pronunciamiento oficial de Jamenei desde que asumió el liderazgo supremo del país el pasado domingo, tras la muerte de su padre, el ayatolá Ali Khamenei, durante los bombardeos que marcaron el inicio de la ofensiva militar lanzada el 28 de febrero contra Irán por Israel y Estados Unidos.
El anuncio ha encendido las alarmas internacionales, ya que el cierre prolongado del estrecho podría afectar gravemente el suministro energético global y provocar un fuerte aumento en los precios del petróleo.
El estrecho que mueve la energía del mundo
El estrecho de Ormuz es considerado uno de los puntos más sensibles del comercio mundial. A través de esta estrecha vía marítima —que conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico— circula aproximadamente una quinta parte del petróleo que se consume en el planeta.
Por esa razón, cualquier amenaza de bloqueo suele provocar turbulencias inmediatas en los mercados energéticos. Analistas del sector advierten que una interrupción sostenida del tráfico petrolero podría desencadenar una crisis energética internacional comparable a los grandes shocks petroleros del siglo XX.
Las autoridades iraníes no han anunciado formalmente un cierre total del estrecho, pero las palabras de Jamenei han sido interpretadas por observadores internacionales como una señal clara de que Teherán está dispuesto a utilizar esa carta estratégica como instrumento de presión en el conflicto.
Un mensaje dirigido a los países del Golfo
En su declaración, el líder iraní también dirigió un mensaje directo a los gobiernos de los países del Golfo Pérsico, instándolos a cerrar las bases militares estadounidenses instaladas en su territorio.
“Recomiendo que cierren esas bases lo antes posible”, afirmó Jamenei en el comunicado. Según el líder iraní, los recientes ataques contra instalaciones militares estadounidenses en la región demostrarían que la promesa de Washington de garantizar la seguridad regional “no es más que una mentira”.
La advertencia se produce después de que Irán atacara varias instalaciones militares vinculadas a Estados Unidos en la región, en lo que describió como una represalia directa por la campaña militar iniciada contra la república islámica a finales de febrero.
Aunque no se han entregado detalles completos sobre el alcance de esos ataques, fuentes militares regionales señalan que el intercambio de golpes ha incrementado significativamente el riesgo de una escalada mayor.
La promesa de venganza
Durante su intervención, Mojtaba Jamenei también prometió continuar las represalias contra quienes considera responsables de la muerte de su padre y de los civiles iraníes afectados por los bombardeos.
“Por el momento se ha concretado una pequeña parte de esa venganza”, declaró. “Pero mientras no se complete, esto seguirá siendo una de nuestras prioridades”.
Las palabras del líder iraní refuerzan la impresión de que el conflicto podría prolongarse durante meses o incluso años, especialmente si continúan los ataques cruzados entre Irán, Israel y fuerzas estadounidenses en la región.
Un líder que aparece en medio del misterio
El nuevo líder supremo iraní, de 56 años, ha permanecido fuera de la vista pública desde su elección el domingo. Su ausencia ha alimentado especulaciones sobre su estado de salud.
Diversas fuentes aseguran que Jamenei resultó herido durante el bombardeo que mató a su padre, así como a otros miembros de su familia. Entre las víctimas del ataque también se encontrarían su madre y su esposa, según reportes difundidos por medios internacionales.
El embajador iraní en Chipre, Alireza Salarian, confirmó al diario británico The Guardian que Jamenei “resultó herido en ese bombardeo” y que habría sido hospitalizado tras el ataque.
Según el diplomático, el líder iraní podría tener heridas en las piernas, una mano y un brazo. Sin embargo, no se han divulgado informes médicos oficiales sobre la gravedad de esas lesiones.
Por su parte, Yusef Pezeshkian, hijo del presidente iraní Masoud Pezeshkian, aseguró en redes sociales que Jamenei se encuentra “sano y salvo”, aunque tampoco entregó detalles adicionales.
Un escenario internacional cada vez más inestable
La posibilidad de que Irán utilice el estrecho de Ormuz como herramienta de presión estratégica preocupa a gobiernos y analistas de todo el mundo.
Un cierre efectivo de la ruta marítima podría afectar gravemente las exportaciones de petróleo de países como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait e Irak, todos ellos altamente dependientes de esa vía para transportar su producción energética.
Además del impacto económico, la amenaza aumenta el riesgo de enfrentamientos navales en una de las zonas más militarizadas del planeta.
Mientras tanto, el silencio público de Mojtaba Jamenei y las dudas sobre su estado de salud añaden un elemento adicional de incertidumbre a un conflicto que ya se perfila como uno de los más peligrosos de los últimos años en Medio Oriente.
Fuentes: The Guardian y AP





