
Valparaíso: una ciudad escrita
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Conversatorio con Martha Cooper
Entre los días 19 y 22 de febrero se realizó en Valparaíso el Primer Festival de Hip Hop Al Puerto. Durante el desarrollo de este evento se llevaron a cabo numerosas actividades como exposiciones con la historia del Hip Hop en el mundo, en Chile y en Valparaíso, muestras y competencias de baile acrobático urbano al compás de la música mezclada por disc jockey, confección de grafitis y murales, destacando un conversatorio con la fotógrafa Martha Cooper sobre la temática de los grafitis y los registros fotográficos realizados por ella.
Los muros de Valparaíso, ya sea en los cerros o en el plan de la ciudad, están llenos de expresiones visuales que van desde las firmas, las frases y los murales realizados con la técnica de la pintura en aerosol, que los cultores del arte del grafiti definen como “un lenguaje escrito plasmado sobre las paredes, muros o superficies de otro tipo como los trenes, por ejemplo”.
Teniendo en cuenta la definición anterior, podemos decir que Valparaíso es una “ciudad escrita”.
El grafiti forma parte del Movimiento Hip Hop, que remonta su origen a los años setenta en Nueva York y surge como una expresión cultural de resistencia y protesta desde los marginados afroamericanos y de origen latino, como una contracultura que se expresa por fuera del sistema cultural dominante.

Martha Cooper, 82 años de edad, foto reportera de origen estadounidense y una referente mundial del registro fotográfico de los grafitis, estuvo presente en este festival no solo mediante una exposición de sus fotografías relacionadas con los inicios de esta escritura o arte urbano en la ciudad de Nueva York, sino también de manera presencial en un Conversatorio que se realizó el sábado 21 en el patio central del Mercado Puerto, actividad a la que asistieron cientos de personas.
En el panel que introduce su exposición fotográfica, ubicada en el tercer piso del Mercado Puerto, Martha Cooper expone lo siguiente: “A finales de la década de 1970, cuando comencé a fotografiar la emergente cultura juvenil en la ciudad de Nueva York, el término “Hip Hop” todavía no existía. Lo que me pareció fascinante eran los adolescentes que inventaban algo completamente nuevo a partir de las condiciones, a menudo deprimentes, que los rodeaban. La ciudad enfrentaba dificultades y los barrios estaban abandonados, pero la creatividad estaba en todas partes. Los grafiteros transformaban el metro en galerías móviles, mientras que los B-Boys convertían las veredas en escenarios. Los Djs y MCs creaban nuevos sonidos en un lenguaje que hablaba directamente a sus pares. Fotografié esta cultura en desarrollo, si saber a dónde los llevaría: de noche, en los patios de los trenes, en la calle y en las jams. Las imágenes de esta exhibición fueron tomadas cuando el Hip Hop estaba en su apogeo; muestran no solo las formas de arte, sino también a las personas detrás de ellas: adolescentes tomando riesgos, construyendo identidades y reclamando espacio en una ciudad que les ofrecía muy poco. Estaba claro que algo poderoso estaba sucediendo, pero en ese momento, pocas personas creían que esta cultura perduraría. Estas fotografías preservan un momento en que el Hip Hop aún era local, experimental y profundamente conectado con la vida en Nueva York. El mundo apenas comenzaba a sentir su impacto.”
Durante el Conversatorio con Martha Cooper, que contó con una masiva concurrencia como decía anteriormente, se le plantearon distintas preguntas las que fueron contestadas en inglés por la fotógrafa y traducidas en forma simultánea por una intérprete.

Transcribo a continuación la mayor parte de dicho conversatorio:
¿Nos podrías contar, Martha, cuál fue el momento que te hizo enamorarte de esto y decidir comenzar a registrar el Movimiento?
“Me presentaron a Dondi y la primera vez que lo conocí él empezó a explicarme sobre el grafiti, yo había visto nombres por todos lados, pero no tenía idea que los tags eran nombres, entonces él me explicó que eran nombres y cómo iban a las estaciones de trenes, que había todo un vocabulario del grafiti, como en los bosquejos de su libreta empezó a planificar cada letra. Yo no sabía que antes de ir a escribir los grafitis a los trenes había toda una planificación detrás y, entonces, solo quería comprender mucho más sobre esto. Ellos no sabían que era una fotógrafa profesional, pero eran muy receptivos y siempre les regalaba fotografías.”
¿Tienes alguna vivencia, historia o momento que te haya marcado a lo largo de tu trayectoria como fotógrafa del Movimiento?
“Al momento de entrar al patio de trenes con Dondi me marcó de manera significativa, porque no entendía cómo podían pintar todo el tren en una noche, porque son muchos carros y son muy grandes, él me había explicado, pero al verlo con mis propios ojos, y una de las fotos que hay en esta exposición, que todos conocen de Dondi, que aparece entremedio de los trenes, porque los trenes estaban en línea uno al lado de otro, entonces, poder ver eso con mis propios ojos es algo que nunca olvidaré.”
¿Hay alguna persona que has fotografiado que recuerdes con mucho aprecio?
“Dondi, por supuesto, él grafiteó tres mil trenes y no copiaba, su caligrafía es totalmente original, sus personajes también, además tenía un sentido del humor fantástico y aún seguimos siendo amigos. Siempre pienso en Dondi, pero hay tantos, hay muchos grafiteros fenomenales.”
“¿Cuál es tu apreciación hasta el momento, de la cultura hip hop acá en Valparaíso y en Chile?
“Es muy abrumador ver la cantidad de grafitis que hay y cuanto interés hay en el hip hop, eso es muy emocionante porque nunca pensé que iba a ser un Movimiento global. Es increíble viajar a un lugar como Chile y sé que ustedes tienen su propia historia. He visto algunos libros sobre el grafiti, que bueno ver tantos fotógrafos acá, registrando la escena, porque es muy importante documentar la escena.”
Una pregunta para Martha ¿me podría dar su opinión sobre el vandalismo, la contingencia y la cultura?
“Por supuesto soy “fans” del vandalismo, sin vandalismo no hubiera habido hip hop, porque vi una energía y una forma de ir más allá de lo legal. En el vandalismo, precisamente esa parte es la que emociona. No es que quiera ver que se destruyan edificios enteros, pero veo grafitis que surgen desde el ir más allá de lo que era permitido, y muchas cosas que se consideraban vandalismo, ahora la gente reconoce que es un arte increíble.”
Guillermo Correa Camiroaga, Valparaíso 25 febrero 2026





