
La extrema derecha mundial utiliza la mentira para desprestigiar la política misma, especialmente aquella política que busca los cauces democráticos como vía para expresar las opiniones y propuestas del conjunto de la comunidad. La idea de que todos los políticos son corruptos es la fórmula común manoseada por figuras como Jair Bolsonaro, Javier Milei, Juan Antonio Kast o














