
La agresión contra estudiantes de derecha frente a la Universidad Católica fue injustificable. Pero comenzar la historia con la patada impide comprender lo ocurrido antes: una marcha multitudinaria, una contramanifestación organizada, dos visiones del país enfrentadas y una autoridad que no evitó el choque. ¿Polarización, odio o una vieja categoría que dejamos de nombrar:
