
Pagos móviles y transferencias bancarias: así es el dinámico panorama de pagos digitales en Chile
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El ecosistema de pagos en línea es cada vez más dinámico. Según un reporte reciente del Banco Central de Chile, la cantidad de pagos con tarjetas de débito y crédito, así como las transferencias electrónicas, se ha cuadruplicado en la última década.
Mientras que aplicaciones como Google Pay y Apple Pay facilitan los pagos sin contacto y las compras en línea, la casa de apuestas moderna ha evolucionado al incorporar pagos con criptomonedas.
Y aunque los pagos en efectivo no han desaparecido por completo, es posible que la tecnología continúe evolucionando en el futuro cercano, impactando efectivamente a los medios de pago tradicionales.
¿Cuáles son los medios de pago digitales preferidos por los chilenos?
En los últimos años, Chile ha consolidado uno de los ecosistemas de pagos más avanzados y digitalizados de Latinoamérica. El panorama financiero actual del país destaca por una alta bancarización y la adopción masiva de tecnologías que priorizan la rapidez y la seguridad, tanto en comercios físicos como en digitales.
Los siguientes son los pilares de pagos digitales en Chile:
Tarjetas de débito
Constituyen el método más utilizado a nivel nacional. Su dominio se explica por la masificación de productos como la CuentaRUT del BancoEstado, que ha integrado a gran parte de la población al sistema financiero. Son la opción preferida para compras diarias y transacciones a través de terminales de punto de venta (POS).
Tarjetas de crédito
Siguen siendo fundamentales, especialmente para compras de mayor valor en el sector retail y en viajes. Su principal atractivo para el consumidor chileno es la posibilidad de financiamiento en cuotas y los programas de fidelización (puntos o millas).
Transferencias bancarias
Aunque tradicionalmente se usaban para pagos directos, las transferencias electrónicas inmediatas (TEI) han ganado terreno en el e-commerce o comercio electrónico. Plataformas como Khipu o Fintoc permiten realizar pagos “cuenta a cuenta” de forma segura, evitando que el usuario deba compartir datos de su tarjeta.
Billeteras digitales y pagos móviles
El mercado chileno también ha experimentado un auge de las billeteras digitales y los pagos móviles. Aplicaciones como MACH, Tenpo y Mercado Pago, junto con la llegada de Apple Pay y Google Pay, han popularizado el uso de la tecnología sin contacto (NFC) y de los códigos QR. Estas opciones son valoradas por su comodidad, ya que permiten pagar directamente desde el smartphone.
Soluciones multicaja
Para el segmento no bancarizado o para quienes prefieren el efectivo, existen soluciones híbridas como Multicaja (actualmente Klap), que permite pagar compras online mediante un código en puntos de venta físicos, lo que garantiza la inclusión financiera en la economía digital.
Las criptomonedas como alternativas al dinero fiduciario
El país se ha posicionado como un epicentro regional en materia de pagos con criptomonedas. Aunque las cifras no son claras, se llegó a estimar que la adopción de las criptomonedas alcanzaba alrededor del 10% de la población en 2021.
Uno de los hitos clave en esta adopción es la integración de activos digitales en plataformas de uso masivo. Un ejemplo claro es la incursión de billeteras electrónicas como Mercado Pago, que permiten a los usuarios comprar, vender y, crucialmente, convertir criptoactivos a pesos para realizar pagos en comercios.
También han surgido casas de apuestas en Chile que aceptan pagos en criptomonedas. Este tipo de sitios web ofrece los productos y servicios tradicionales del sector, como tragamonedas, cartas y juegos en vivo. Sin embargo, la diferencia radica en que los usuarios realizan depósitos y retiran sus ganancias en Bitcoin, Ethereum y Litecoin, entre otras monedas digitales.
Otro factor que influye en la creciente adopción de las criptomonedas en el país es la Ley Fintech, que las reconoce como activos financieros. Esto proporciona una mayor seguridad jurídica y busca mitigar la desconfianza de los usuarios, al exigir que las plataformas de intercambio sean supervisadas por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF).
A pesar del avance, persisten desafíos importantes como la volatilidad de los activos y la necesidad de una mayor alfabetización financiera. No obstante, la tendencia es clara: las criptomonedas están dejando de ser un nicho para integrarse gradualmente en el sistema financiero.
Las redes sociales y otras tendencias emergentes en el ecosistema de pagos digitales
Una de las tendencias emergentes que se pueden apreciar en el ecosistema de pagos digitales contemporáneo es el “social commerce”, o comercio electrónico a través de las redes sociales.
De acuerdo con un análisis del portal KPMG, esta tendencia no se limita a la mera presencia de marcas en plataformas sociales, sino que también implica la integración total de la experiencia de compra en del ecosistema de las redes sociales.
A diferencia del comercio electrónico tradicional, donde el usuario debe abandonar su navegación para visitar una tienda externa, el comercio social permite que todo el recorrido del cliente, desde el descubrimiento del producto hasta el pago final, ocurra de manera nativa en aplicaciones como Instagram, TikTok o Facebook.
Esta modalidad aprovecha el poder del contenido generado por los usuarios y la influencia de las recomendaciones sociales para generar confianza de inmediato. La clave de su éxito radica en reducir la fricción en el proceso de compra. Al eliminar pasos intermedios, las marcas logran captar el impulso del consumidor en el momento exacto del interés.
A la vez, herramientas emergentes como el live stream shopping (compras en vivo) han aportado un componente de interactividad y urgencia que las tiendas online convencionales no pueden replicar. En este entorno, los algoritmos de personalización desempeñan un papel crítico, ya que ofrecen productos relevantes basados en los intereses y comportamientos del usuario.





