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Kast pagando deudas a la criminalidad militar

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Kast quiere indultar, es un derecho del poder presidencial.

Cuando el presidente Boric indultó a una ínfima cantidad de personas injustamente encarceladas acusadas de octubristas y que fueron maltratadas por agentes del Estado, la derecha hizo correr tinta a destajos en los medios del duopolio. Se dijo que se amparaba a la delincuencia, el gobierno apurado por cumplir fue instalando minas en un recorrido que de haber sido mejor elaborado, no se hubiera pagado los elevados costos políticos. La ministra de Justicia debió abandonar su cargo.

La derecha para enfrentar esos días de octubre levantó la narrativa del desorden, de la delincuencia, la criminalidad desatada, los desalmados y malos chilenos que destruyeron todo, hasta se llegó a mencionar que existía la voluntad de un golpe de estado contra el gobierno de Piñera, así también lo afirmó el director del INDH Micco. Golpe blanco también lo inscribieron.

La derecha sintió miedo, la calle daba gritos y reclamaba lo justo, no importaba los costos a pagar, pero era una cuestión de mejorar la vida. periodo tras periodo las promesas se fueron acumulando y agotaron la paciencia.




No eran los treinta pesos eran los treinta años, ese fue el justo resumen a los tiempos que se iniciaron en 1990. Millones de chilenos viviendo en condiciones precarias y sin derechos, un sistema de salud asaltado por los grupos económicos y el lucro en la educación, fueron más que justificadas las razones para ocupar las calles y remecer a la sociedad en su conjunto. Ese segmento político mendicante que habita entre poltronas, no lo vio venir.

Mucho tuvieron que ver esos descontentos en el triunfo del FA y el PC en la contienda presidencial. Pero octubre tuvo sus victimas y también sus criminales.

No fue una batalla entre civiles.

Los postergados sin derechos y los que obedecieron las órdenes de las autoridades. Piñera presidente, Chadwick ministro. Horrible es la foto de esos momentos. Muertos, ciegos, los maltratados en su visión, treinta mil causas presentadas en tribunales por abuso de poder de carabineros, FFAA y la PDI. Aun sobrevive convertido en un vegetal el ciudadano Mario Acuña apaleado hasta el cansancio por el orden y la patria.

Han pasado más de cinco años de aquellos días valientes, justos, libertarios y profundamente democráticos, esperanzados. No se ganó nada y la voluntad popular fue robada una vez más. Todo se volvió un pacto, una miserable transacción para mantener los privilegios de siempre en el sector social más rico.

Recordar a la mujer de Piñera asustada ante la eventualidad de perder sus privilegios. Algunos empresarios clamando sueldos de 500.000 pesos y hasta que duela. Derechos a los que no los tiene gritaban algunos desde la CPC y coreados desde la SOFOFA. La locura empresarial y política es de tiempo corto.

Chile es un país que no sólo queda expresado en sus finanzas, son permanente en las condiciones de vida, en el maltrato, en la mirada despectiva de la clase dominante. Un país donde existe un poder legislativo con la más mala evaluación entre las instituciones públicas. Una cueva de Ali Baba donde saltan violadores, ladrones, corruptos, serviles, mediocres y desde el día 11 de marzo militares y carabineros. Un ramillete variopinto.

Sin asombro sencillamente porque era esperado, los cantos de indulto comienzan a sonar, esta vez los congraciados son los que defendieron al país y la democracia. Las deudas deben ser pagadas y los compromisos en las visitas a Punta Peuco (1) están sobre la mesa.

Kast tiene la obligación de poner en libertad a sus adherentes, a la familia militar, dejar en libertad a los criminales es una expresión del negacionismo. Gobernar para la extrema derecha es un asunto familiar, no es una cuestión de Estado. Ellos le dan de comer al cardenal y el cielo queda tranquilo. Conocemos la razón del esclavo saludando al negrero y el siervo al patrón.

De forma soterrada y actuando como un títere flaco y deslavado, un ex senador presentó un proyecto de ley para que los que hoy aparecen como viejitos buenos puedan pasar sus últimos días en sus casas, con sus pensiones militares, con sus medallas y su música con banda entonando los viejos estandartes. Como premio de consuelo será embajador de Chile en México.

Chahuán se llama el salvador que quiere los portones abiertos de una cárcel con privilegios, posibilite que los cuervos criminales a pesar de sus años puedan emprender el vuelo.

Allí están esperando como viejas rapaces adornadas con barras y estrellas recordando sus días de gloria en los cuarteles, cuando fueron a lanzar chilenos vivos al mar, a los que envenenaron, a los que reventaron en la tortura a miles y miles, a los que sin piedad alguna hicieron desaparecer a sacerdotes, y los que fusilaron sin venda en los ojos.

Era un asunto anunciado que Kast cumpliría lo que prometió. Las deudas entre familiares deben ser pagadas, aunque haya pasado el tiempo. Era sabido porque nunca reconoció ningún delito cometido por los uniformados, el siempre habló de gobierno militar. Secreto familiar es el apoyo Kast en la detención de campesinos en Paine, su hermano torturador en la comisaría maltratando a los que eran empleados de ellos. Paine pueblo con más de setenta detenidos desaparecidos.

Se deja constancia y como siempre se ha dicho que entre la criminalidad soportada por tantos años la búsqueda queda pendiente. Así como otros asuntos.

  • Ave chilena carroñera.

 

Pablo Varas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



Pablo Varas

Escritor

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