A días de la cuenta pública del 1 de junio, la encuesta Cadem muestra un nuevo deterioro del gobierno. La desaprobación sube al 56% y un 44% de los encuestados cree que el Presidente debería reconocer errores y cambiar el rumbo.
El gobierno suma nuevas denuncias sobre supuestas deudas ocultas mientras instala un clima de crisis permanente a días de la cuenta pública. Desde la oposición acusan una operación política basada en datos distorsionados, alarmismo económico y propaganda comunicacional.
Hay una crueldad muy deshumanizante en despojar a quienes ya dieron todo. A quienes trabajaron décadas, cotizaron, criaron hijos, construyeron este país, y hoy dependen de una pensión, de un programa de alimentación o de una residencia comunitaria para vivir con la dignidad que les corresponde. Eso es exactamente lo que está haciendo el gobierno de José Antonio Kast a
La Moneda instala un clima de “país en ruinas”, multiplica auditorías y amenazas judiciales contra exautoridades mientras intenta aprobar una megarreforma rechazada por la opinión pública. Más que una discusión técnica, se configura una estrategia política de confrontación permanente.
Notablemente, el actual gobierno intenta llevar nuestro sistema neoliberal a un extremo aún mayor que el que ya tiene. Debemos tener presente que los seis gobiernos de “centro-izquierda” que hemos tenido desde 1990 (y particularmente los de la Concertación hasta 2010) legitimaron, consolidaron y profundizaron el modelo económico neoliberal impuesto por la dictadura.
El nuevo “error” descubierto por Hacienda revive una estrategia que ya se ha vuelto patrón: instalar la idea de un país quebrado para legitimar recortes sociales, rebajas tributarias a las grandes empresas y una transformación ideológica del Estado. Economistas y exautoridades desmienten las acusaciones y advierten sobre una operación política más que técnica.
Claudio Alvarado pasó en menos de 24 horas de abrirse a una discusión “sin apuro” en el Senado a imponer suma urgencia al proyecto de “Reconstrucción Nacional”. La contradicción expone el nerviosismo del gobierno frente a un escenario político que comienza a complicarse.
La nueva encuesta Criteria mostró una nueva baja en la aprobación del Presidente José Antonio Kast, consolidando una tendencia que ya venían registrando otros sondeos. Aunque el cambio de gabinete obtiene respaldo ciudadano, el deterioro político del Gobierno continúa en medio de crisis internas, desaceleración económica y polémicas reformas estructurales.
Hay una paradoja que marca los primeros meses del gobierno de José Antonio Kast: mientras enfrenta un fuerte desgaste político, crisis comunicacional y el cambio de gabinete más rápido desde 1990, La Moneda logró aprobar en la Cámara su “megareforma” económica con amplia mayoría.
La última encuesta Pulso Ciudadano volvió a encender las alarmas en La Moneda. Aunque la aprobación del presidente José Antonio Kast subió levemente hasta 31,2%, el estudio muestra un dato mucho más profundo y estructural: la consolidación de un clima social marcado por el pesimismo económico, la sensación de retroceso del país y una fuerte desconfianza hacia la capacidad