
Ex ministro Gajardo alerta retrocesos en DD.HH. bajo el gobierno de Kast: “negacionismo o un discurso contradictorio”
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El exministro de Justicia Jaime Gajardo expresó su profunda preocupación por el rumbo que ha tomado el gobierno de José Antonio Kast en materia de Derechos Humanos, advirtiendo posibles retrocesos y una pérdida de confianza por parte de las víctimas.
En declaraciones al programa Desde la Redacción de La Tercera, el exsecretario de Estado cuestionó una serie de decisiones recientes del Ejecutivo que, a su juicio, contradicen el compromiso declarado de mantener políticas de Estado en esta área.
Críticas a decisiones clave del gobierno
Gajardo apuntó a varias medidas que han generado inquietud en sectores vinculados a los Derechos Humanos:
- La revisión del Plan Nacional de Derechos Humanos tras su retiro de Contraloría.
- Cambios en el Plan Nacional de Búsqueda, incluyendo la salida de coordinadores con experiencia.
- El anuncio del uso de indultos para uniformados condenados por delitos durante el estallido social.
- La paralización de la expropiación de Colonia Dignidad.
Según el exministro, estas acciones “van en el sentido completamente contrario” a lo que el gobierno declara públicamente.
Advertencia sobre la confianza de las víctimas
Uno de los puntos más sensibles de sus críticas es el impacto que estas decisiones pueden tener en las víctimas de violaciones a los Derechos Humanos.
“Se está perdiendo la confianza de las víctimas, confianza que costó mucho recuperar”, afirmó Gajardo, recordando que el Estado chileno durante años “le dio la espalda” a quienes sufrieron abusos, especialmente en el contexto de la dictadura.
En ese sentido, subrayó que no basta con mantener declaraciones formales, sino que se requieren acciones concretas. La salida de profesionales que trabajaban directamente con agrupaciones de detenidos desaparecidos, dijo, es una señal preocupante.
“Un retroceso” respecto a gobiernos anteriores
El exministro también comparó la actual administración con gobiernos de derecha anteriores, como el de Sebastián Piñera.
A su juicio, incluso en esos periodos existía una mayor comprensión sobre la importancia de avanzar en políticas de memoria, verdad y justicia.
Recordó decisiones como el cierre del penal Cordillera y el reconocimiento de los llamados “cómplices pasivos” de la dictadura como señales de un enfoque más consistente.
En contraste, sostuvo que hoy se observa “negacionismo o un discurso contradictorio”, lo que calificó como “preocupante” y “desconcertante”.
Un debate abierto
Las declaraciones de Gajardo se suman a un debate más amplio sobre el rol del Estado en materia de Derechos Humanos y la continuidad de políticas públicas en un país marcado por las heridas de su historia reciente.
Para el exministro, el riesgo es claro: si se erosiona la confianza de las víctimas, podría producirse un daño difícil de revertir en los esfuerzos por avanzar hacia una verdadera reconciliación.






