
Trump, Lula y Mamdani marcan el arranque de la Asamblea General de la ONU
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Trump y Lula y Mamdani y Delcy y Netanyahu, amenazas de aniquilar a Irán, ataque contra la Corte Penal Internacional (CPI), Bernie y el canciller del país que llevó a Netanyahu y su gobierno ante la CPI, y eso es sólo el arranque de la semana del gran desfile anual de mandatarios ante la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas esta semana.
Y por primera vez, Trump no contó hoy con cobertura de las mayores cadenas de televisión, ya que en protesta por prohibir el acceso de algunos medios, no están trasmitiendo sus actividades por ahora.
Vale resaltar que la primera escala de Donald Trump y del presidente Lula —los dos primeros mandatarios oradores por tradición en el llamado Debate de Alto Nivel el martes—, es una visita al alcalde socialista, musulmán e inmigrante de Nueva York, Zohran Mamdani en sus oficinas municipales.
Que Trump decida ir a la casa de quien ha calificado como un “comunista” y hasta enemigo del país revela en parte que el presidente reconoce la fuerza política del joven alcalde (sería la tercera reunión entre los dos, las primeras dos en la Casa Blanca). Ambos comentaron que Mamdani expresó su preocupación por los inmigrantes que están perdiendo su condición legal temporal, sobre vivienda asequible entre otras cosas.
Que Lula también decida hacer esta escala es menos sorprendente ya que es visitar a un aliado progresista y ambos expresaron su mutua admiración por su compromiso con mejorar las condiciones de los jóvenes.
Ayer la Casa Blanca continuó resucitando la guerra fría, enviando un mensaje por su cuenta oficial en X afirmando que “el comunismo se opone directamente a la Constitución de Estados Unidos y valores estadunidenses… El presidente Trump se asegurará de que el comunismo nunca tenga un lugar en Estados Unidos”.
Por otra parte, la presidenta interina o temporal o por ahora presidenta de Venezuela tiene cita hoy para tomarse la foto con el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, y prepararse para su reunión bilateral con Trump. Rodríguez estará a sólo 19 kilómetros —o un viaje breve en metro— de donde está encarcelado su ex jefe, Nicolás Maduro y la primera dama en el centro de detenciones federal en Brooklyn. No se espera que solicite una visita…
Mientras tanto, el gobierno de Trump está preparado para realizar encuentros con gobiernos aliados, con el secretario Marco Rubio reuniéndose hoy con el presidente de Bolivia y el canciller de Italia entre otros… y preparando medidas para continuar debilitando o desmantelando la arquitectura multilateral.
Después de haberse retirado de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, la Casa Blanca prepara un ataque directo contra la Corte Penal Internacional con el anuncio de una serie de sanciones severas adicionales. Washington ya había impuesto sanciones en julio contra más de una docena de integrantes de la CPI incluyendo una mitad de sus jueces como parte del esfuerzo para desmantelar lo que llaman “una amenaza” contra la soberanía y personal de Estados Unidos en el mundo.
Pero también son motivadas por temor a investigaciones sobre posibles crímenes de guerra en Afganistán y otros lugares, como las órdenes de arresto contra el primer ministro, Benjamin Netanyahu de Israel y algunos de sus cómplices por genocidio en Gaza. Las nuevas sanciones aún por anunciarse podrían tener un impacto financiero devastador sobre la entidad, incluyendo las nóminas, reportó el Wall Street Journal.
Por cierto, el canciller de Sudáfrica, el único país que se atrevió a presentar una acusación formal ante la CPI contra Israel por genocidio —aunque otros gobiernos progresistas han endosado el caso, no se han sumado— tomará el podio junto con el senador, Bernie Sanders, esta noche en la histórica Iglesia Riverside (donde Martin Luther King pronunció su famoso discurso contra la guerra en Vietnam y condenó el imperialismo y militarismo de su país, tal vez el discurso más importante y peligroso de su tiempo) en el marco del debate sobre el futuro de la ONU.
En el evento, organizado por la Progressive International en defensa de la Carta de la ONU, Sanders y otros resaltaron la delincuencia internacional del gobierno de Trump.
Por separado, mil 500 economistas y académicos de más de 100 países enviaron a carta endosando una propuesta del secretario general Guterres para crear un panel internacional sobre desigualdad, algo parecido al panel sobre cambio climático, en la ONU. El panel, que sería presidido por el economista Premio Nobel, Joseph Stiglitz, también está apoyando por los gobiernos de España, Sudáfrica, Brasil y Noruega.
El martes, Trump se presentará ante la Asamblea General por segunda ocasión de su segundo mandato, pero esta vez con el nivel de aprobación más bajo dentro de su país (un promedio de sondeos realizado por CNN registra un 36 por ciento de aprobación, 63 por ciento desaprobación; una encuesta de Reuters hoy registra un desplome a sólo 32 por ciento de aprobación, una baja récord) y una erosión de apoyo entre la comunidad internacional.
El gobierno de Trump ha sido formalmente condenado por el endurecimiento de su bloqueo contra Cuba por la mayoría abrumadora de la Asamblea General, su guerra contra Irán no cuenta con muchos aliados internacionales, y hay reprobación del público mundial —en los sondeos— de su liderazgo ((una encuesta de Pew Research de 36 países en junio registró un 76 por ciento sin confianza a su liderazgo).
Su aprobación está minada también por su apoyo incondicional de Netanyahu, tal vez el mandatario más detestado en el mundo. Su última intervención ante la Asamblea General el año pasado fue notable por el número de representantes de otros países que se levantaron y abandonaron la gran sala mundial en protesta. Su discurso está programado para el jueves.
Y ahora es posible que varios de los eventos de Trump no serán trasmitidos después de que las principales cadenas nacionales de televisión han suspendido su cobertura colectiva (en “pool”) de la Casa Blanca en solidaridad con CNN, MS Now y Politico cuyas credenciales de la Casa Blanca fueron anuladas por el presidente al acusarlas de difundir “fake news”. En respuesta, Trump no sólo justificó su decisión afirmando que es un privilegio y no un derecho cubrir la Casa Blanca, sino que anunció que está lanzando su propia televisora, Trump TV.
La ONU continúa navegando una crisis institucional ante una serie de retos que no ha logrado resolver en el ámbito internacional, desde guerras, a violaciones masivas de derechos humanos, y el debilitamiento de convenios y acuerdos incluyendo sobre el cambio climático.
En este escenario se realiza el proceso para seleccionar y coronar a un nuevo secretario general, ya que Guterres está por concluir su segundo y último mandato de cinco años que concluye a fines de 2026. Por el momento hay siete candidatos, casi todos buscando la manera diplomática de criticar las deficiencias de la organización que desean encabezar y hablar de esa eterna palabra, “reforma”, en parte para aplacar a las amenazas de Trump de exigir cambios o desmantelar lo que queda si no.
La semana arranca con un muy visible nuevo desorden mundial.
David Brooks y Jim Cason
La Jornada
