
Elizalde descarta ocultamiento de información en proyecto de cable China–Chile y califica de “injustificadas” sanciones de EE.UU.
Tiempo de lectura aprox: 1 minutos, 58 segundos
El ministro del Interior, Álvaro Elizalde, abordó en entrevista con Radio Duna la controversia generada por el proyecto de cable submarino entre China y Chile, iniciativa que derivó en la revocación de visas por parte de Estados Unidos a tres altos funcionarios del Gobierno, entre ellos el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz.
En la conversación, Elizalde negó categóricamente que haya existido ocultamiento de información respecto al avance y posterior retroceso del proyecto, y reiteró que las sanciones estadounidenses son “injustificadas e inexplicables”.
Decreto sin efecto y etapa preliminar
La polémica se originó tras una publicación de El Mercurio, que reveló que Muñoz firmó un decreto que otorgaba la concesión a la iniciativa del cable submarino, documento que fue dejado sin efecto 48 horas después, en medio de revisiones técnicas y administrativas.
Consultado por este antecedente, Elizalde recordó que el propio Muñoz ya había explicado en una entrevista con 24 Horas que el proyecto se retrajo tras recibir información proveniente de Estados Unidos.
“El ministro fue explícito al señalar que esto estaba precisamente en etapa de estudio”, afirmó el jefe de gabinete, subrayando que se trata de un proyecto que debe cumplir 13 etapas y que apenas se encontraba en la primera.
Además, enfatizó que no existió una decisión administrativa consolidada, ya que el decreto no fue enviado a la Contraloría General de la República para su toma de razón. “Un acto administrativo se consolida en el momento en que toma razón la Contraloría, y esto ni siquiera se envió”, explicó.
Según detalló, lo que se hizo fue instruir el análisis de antecedentes adicionales a partir de la información recibida, lo que forma parte —dijo— del funcionamiento regular de la institucionalidad chilena.
“No hubo ocultamiento”
Ante las críticas por no haber informado previamente que el proyecto había avanzado y luego retrocedido, Elizalde sostuvo que lo publicado ya había sido mencionado por Muñoz, aunque reconoció que pudo haber coincidido con la aparición del reportaje.
Recalcó que el Ejecutivo siempre sostuvo que se trataba de una iniciativa en etapa preliminar y que no existía una decisión formal adoptada.
“Estaba en una etapa preliminar porque ni siquiera superaba la primera etapa. No había una decisión formal”, insistió, agregando que analizar antecedentes cuando un gobierno extranjero entrega información es una práctica habitual y prudente.
Críticas a las sanciones de Estados Unidos
Elizalde fue especialmente enfático al referirse a las medidas adoptadas por Washington, que incluyeron la revocación de visas a tres altos funcionarios chilenos.
Para el Gobierno, dichas sanciones son “injustificadas e inexplicables”, ya que no existía un acto administrativo definitivo que avalara la concesión del proyecto.
“El punto es que Chile es soberano”, sostuvo. “Podemos recibir todo antecedente, pero lo tenemos que analizar en el marco de nuestra institucionalidad con las instituciones correspondientes, que son las instituciones chilenas”.
El ministro añadió que no corresponde considerar ofensivo que Chile decida verificar información dentro de sus propios procedimientos. “Nunca hay que despreciar lo que manifieste un gobierno con el cual tenemos relaciones diplomáticas, pero se evalúa en el marco de nuestra institucionalidad”, afirmó.
En esa línea, reiteró que la decisión estadounidense no se justifica a la luz de los hechos, puesto que el proyecto no había superado la etapa inicial ni había sido formalmente aprobado.
Con sus declaraciones, Elizalde buscó cerrar filas en torno a la actuación del Ejecutivo, defendiendo tanto la transparencia del proceso como la autonomía del país frente a presiones externas en una materia que ha tensionado la relación bilateral.





