
Masiva marcha del 8M en Santiago y Chile reúne a cientos de miles de personas y marca una de las mayores convocatorias feministas de los últimos años
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Las movilizaciones por el Día Internacional de la Mujer volvieron a ocupar las calles de Chile este 8 de marzo de 2026 con una convocatoria que, según estimaciones de las organizaciones convocantes, alcanzó alrededor de 500.000 personas en Santiago, consolidándose como una de las manifestaciones feministas más grandes del país en los últimos años. La marcha principal recorrió el centro de la capital y estuvo acompañada por decenas de movilizaciones en distintas regiones, reflejando la amplitud territorial y social del movimiento.
La movilización fue convocada por la Coordinadora Feminista 8M, que llamó a manifestarse bajo la consigna “Ni un paso atrás, cien pasos adelante”, una frase que sintetiza la preocupación de diversos colectivos ante lo que consideran posibles retrocesos en derechos de las mujeres y, al mismo tiempo, la voluntad de continuar ampliando las demandas feministas en el debate público.
Una convocatoria masiva en Santiago
En la capital, la marcha comenzó durante la mañana con una concentración en Plaza Dignidad, punto emblemático de las movilizaciones sociales en Chile durante la última década. Desde allí, miles de personas avanzaron por la Alameda, transformando el centro de la ciudad en un espacio de manifestación, consignas y actividades culturales.
Las imágenes de la jornada mostraron largas columnas de manifestantes extendiéndose por varios kilómetros, con pancartas, banderas y mensajes relacionados con la igualdad de género, la justicia social y los derechos laborales. Diversos colectivos feministas, organizaciones sociales, sindicatos, estudiantes y familias participaron en la movilización, reflejando el carácter amplio y transversal de la convocatoria.
Las cifras de participación variaron según las fuentes. Mientras algunas estimaciones preliminares hablaban de decenas de miles de asistentes durante las primeras horas, los organizadores señalaron que la convocatoria alcanzó cerca de medio millón de personas en Santiago, lo que situaría a la marcha entre las más masivas de los últimos años.
Movilizaciones en todo el país
La jornada no se limitó a la capital. En distintas ciudades del país se realizaron marchas, concentraciones y actividades culturales vinculadas al 8M. De acuerdo con las organizaciones convocantes, se llevaron a cabo más de 40 actividades y movilizaciones a lo largo del territorio nacional.
Entre las ciudades con convocatorias destacaron Valparaíso, Concepción, Antofagasta, Rancagua y Temuco, donde miles de personas también salieron a las calles para conmemorar la jornada.
La amplia participación en distintas regiones refleja la consolidación del movimiento feminista en Chile como un actor social relevante, capaz de articular movilizaciones simultáneas en diversas zonas del país.
Principales demandas del movimiento
Durante la marcha, las consignas y pancartas hicieron referencia a una amplia variedad de demandas sociales y políticas. Entre las principales reivindicaciones presentes en la movilización destacaron:
el fin de la violencia de género y los femicidios
la igualdad salarial y laboral entre hombres y mujeres
el reconocimiento del trabajo doméstico y de cuidados
la defensa de los derechos sexuales y reproductivos
políticas públicas para combatir la discriminación de género
Muchas de las consignas también apuntaron a temas estructurales como el acceso a servicios sociales, la precariedad laboral y las desigualdades económicas que afectan de manera particular a las mujeres.
Además de las demandas tradicionales del movimiento feminista, la movilización incluyó críticas a diversos aspectos del contexto político y social actual. Algunos colectivos señalaron que el objetivo de la marcha era visibilizar desafíos pendientes en materia de igualdad y alertar sobre la necesidad de mantener avances legislativos y políticas públicas orientadas a la protección de los derechos de las mujeres.
Un movimiento consolidado en la vida pública chilena
El 8 de marzo se ha convertido en una de las principales jornadas de movilización social en Chile. Desde finales de la década de 2010, las marchas feministas han reunido a cientos de miles de personas, posicionando al país como uno de los escenarios más activos del movimiento feminista en América Latina.
Las movilizaciones del 8M combinan tradicionalmente manifestaciones políticas con expresiones culturales, performances, música y actividades comunitarias. Durante la jornada, los colores morado y verde, símbolos del movimiento feminista y de las luchas por los derechos reproductivos, estuvieron ampliamente presentes en pancartas, pañuelos y vestimentas.
Este año, la alta participación volvió a mostrar la capacidad de convocatoria del movimiento feminista chileno y su influencia en el debate público.
Una movilización con proyección política y social
La magnitud de la marcha del 8 de marzo de 2026 confirma que el feminismo continúa siendo uno de los movimientos sociales más influyentes del país. La presencia de cientos de miles de personas en las calles de Santiago y de miles más en otras ciudades evidencia que las demandas por igualdad de género mantienen una fuerte resonancia en amplios sectores de la sociedad.
Más allá de su carácter simbólico, las movilizaciones del 8M también funcionan como un espacio de articulación política y social. Las organizaciones participantes utilizan esta jornada para visibilizar problemas estructurales, promover debates públicos y presionar por cambios legislativos o institucionales.
En ese sentido, la masiva participación registrada este año sugiere que el movimiento feminista continúa desempeñando un papel relevante en la agenda social chilena, con capacidad para movilizar grandes sectores de la población y situar sus demandas en el centro del debate nacional.
Fuentes:
La Tercera
BioBioChile
T13
El Mostrador






Serafín Rodríguez says:
Sin una fuerta base social que incluya de manera protagónica a las mujeres de los sectores socioeconómicos más vulnerables (D y E) y sus demandas, no hay feminismo que valga en Chile. Ellas son la gran mayoría y las más postergadas y maltratadas en cuanto a derechos como mujeres y seres humanos en el país. Tal vez esta manifestación sea uno de sus inicios, con planteamientis de lucha de clase social que supere lo meramente académico y las dirigencias vinculadas a la clase económicamente dominante.