
Estudiante gravemente herida y denuncias de represión marcan paro nacional contra el gobierno de Kast
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Más de 4.500 personas participaron en la movilización convocada por la Confech. Organizaciones estudiantiles denuncian decenas de detenidos, heridos de gravedad y una cobertura mediática centrada exclusivamente en los incidentes, invisibilizando las demandas de fondo.
La primera gran movilización estudiantil contra el gobierno de José Antonio Kast terminó este miércoles con enfrentamientos entre manifestantes y Carabineros, decenas de detenidos y una estudiante universitaria gravemente herida, en una jornada que volvió a instalar el debate sobre el derecho a la protesta y el uso de la fuerza policial en Chile.
La marcha, convocada por la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) y respaldada por el Colegio de Profesores y organizaciones estudiantiles de distintas regiones, reunió a unas 4.500 personas según cifras de la Delegación Presidencial Metropolitana. La movilización buscaba expresar el rechazo a la denominada «megarreforma» impulsada por el gobierno, a los recortes presupuestarios en educación y al proyecto Escuelas Protegidas.
Sin embargo, la cobertura de la jornada terminó dominada por las imágenes de enfrentamientos entre estudiantes y Carabineros en el sector del GAM, Plaza Baquedano y posteriormente en Providencia.
El delegado presidencial metropolitano, Germán Codina, informó de 35 detenidos, tres de ellos por porte y manipulación de bombas molotov. También reportó tres carabineros lesionados y tres civiles heridos. Desde el gobierno se condenó la acción de grupos violentos y se anunció que se continuará persiguiendo judicialmente a quienes participen en hechos de desorden.
No obstante, la versión entregada por las autoridades contrasta con las denuncias realizadas por organizaciones estudiantiles y observadores de derechos humanos.
Uno de los hechos más graves de la jornada fue la situación de una estudiante de cuarto año de Derecho de la Universidad de Chile, quien terminó internada en la ex Posta Central con lesiones graves. La situación motivó la intervención del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH).
La jefa regional metropolitana del organismo, Beatriz Contreras, informó que profesionales del instituto acudieron al centro asistencial para tomar conocimiento del caso y recoger el testimonio de la estudiante. Según el INDH, la joven ingresó con lesiones de carácter grave y requería intervención quirúrgica de urgencia.
El caso se ha transformado en uno de los principales focos de preocupación tras la movilización y podría derivar en acciones posteriores del organismo de derechos humanos.
Desde el movimiento estudiantil las denuncias son aún más amplias.
La presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECh), Laura Mlynarz, acusó una actuación represiva por parte de Carabineros durante la marcha. Según informó, la Defensoría Jurídica estudiantil registró alrededor de treinta estudiantes detenidos, mientras la Brigada de Salud universitaria atendió a más de una decena de lesionados.
De acuerdo con el balance entregado por la dirigenta, cinco estudiantes debieron ser derivados a centros asistenciales por heridas de gravedad.
La situación ha generado una fuerte reacción en redes sociales, donde circularon numerosos registros audiovisuales que muestran el uso de carros lanzaaguas, gases lacrimógenos y procedimientos policiales contra manifestantes.
La controversia no se limita a la actuación policial. Diversos dirigentes estudiantiles y usuarios en redes cuestionaron también la cobertura realizada por los principales canales de televisión abierta.
Las críticas apuntan particularmente a Mega y Chilevisión, cuyos noticiarios concentraron gran parte de su atención en los incidentes y desórdenes ocurridos al final de la jornada, dejando en un segundo plano tanto la magnitud de la convocatoria como las razones que motivaron el paro nacional.
Para los organizadores, esta forma de cobertura reproduce un patrón histórico de criminalización de la protesta social, donde las demandas políticas y sociales quedan eclipsadas por las imágenes de enfrentamientos.
La discusión no es nueva en Chile. Desde las movilizaciones estudiantiles de 2006 y 2011 hasta el estallido social de 2019, organizaciones sociales y académicos han cuestionado reiteradamente la tendencia de los grandes medios a privilegiar los episodios de violencia por sobre los contenidos y demandas de las movilizaciones.
Lo ocurrido este miércoles parece reabrir ese debate. Mientras el gobierno enfatiza el restablecimiento del orden público y la persecución de grupos violentos, las organizaciones estudiantiles denuncian represión, heridos graves y una cobertura mediática que, a su juicio, invisibiliza el fondo del conflicto: el rechazo a una agenda de reformas que consideran perjudicial para la educación pública y los derechos sociales.
La evolución del estado de salud de la estudiante herida y las eventuales acciones que adopte el INDH podrían transformarse en los próximos días en un nuevo foco de tensión para el gobierno y para las instituciones encargadas del control del orden público.
Félix Montano





