
Desempleo vuelve a subir y alcanza 9,4%: aumenta la informalidad y se profundiza el deterioro del mercado laboral
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La tasa de desocupación llegó a 9,4% en el trimestre marzo-mayo, el nivel más alto desde 2021. El empleo crece, pero a un ritmo insuficiente para absorber a quienes ingresan al mercado laboral. También aumenta la informalidad y caen los puestos de trabajo asalariados formales, en un escenario que reabre el debate sobre las políticas económicas y laborales del gobierno.
La tasa de desocupación en Chile volvió a aumentar y se ubicó en 9,4% durante el trimestre móvil marzo-mayo de 2026, 0,5 puntos porcentuales por encima del mismo período del año anterior. Se trata del registro más alto desde mediados de 2021 y confirma el deterioro que viene mostrando el mercado laboral durante los últimos meses.
Los datos, publicados este martes por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), muestran que el incremento del desempleo no obedece a una destrucción masiva de puestos de trabajo, sino a que la fuerza laboral está creciendo más rápido que el empleo. Mientras el número de personas que participan en el mercado laboral aumentó 1,3% en doce meses, el total de ocupados solo creció 0,8%. Como consecuencia, la cantidad de personas desocupadas aumentó 6,9%, alcanzando las 981 mil personas.
El fenómeno afecta con mayor intensidad a las mujeres. La tasa de desempleo femenina se mantuvo en 10,5%, frente a un 8,6% entre los hombres, manteniendo una brecha de casi dos puntos porcentuales.
Más empleo, pero de menor calidad
Detrás del crecimiento de la ocupación aparecen señales contradictorias. El empleo aumentó principalmente en industria manufacturera (5,2%), actividades de salud (6,0%) y actividades profesionales (11,6%), pero al mismo tiempo se perdieron puestos en minería (-7,4%), administración pública (-4,8%) y agricultura y pesca (-5,0%).
Más preocupante aún resulta la composición del empleo creado.
El mayor aumento se concentró en trabajadores por cuenta propia (5,3%) y asalariados informales (7,1%), mientras que el empleo asalariado formal cayó 1,7%. Es decir, una parte importante de la expansión del empleo corresponde a ocupaciones más precarias o con menor protección social.
Esa tendencia también se refleja en la informalidad. El INE informó que la tasa de ocupación informal llegó al 27%, un punto porcentual más que hace un año, equivalente a más de 2,5 millones de trabajadores. El aumento fue mayor entre las mujeres (28,8%) que entre los hombres (25,6%).
Aumenta también la subutilización del trabajo
Las cifras oficiales muestran además un deterioro más amplio del mercado laboral.
La denominada tasa combinada de desocupación y fuerza de trabajo potencial (SU3) alcanzó 17,1%, mientras que la tasa que incorpora el trabajo parcial involuntario llegó a 15,8%. Estos indicadores buscan medir no solo a quienes están desempleados, sino también a quienes quisieran trabajar más horas o ingresar al mercado laboral si existieran mejores oportunidades.
En otras palabras, el problema laboral es mayor que el reflejado por la tasa tradicional de desempleo.
Gobierno insiste en flexibilizar el mercado laboral
Las cifras se conocen en momentos en que el gobierno de José Antonio Kast impulsa una agenda de flexibilización laboral.
Durante los últimos días, el Ejecutivo anunció que presentará modificaciones a la implementación de la jornada de 40 horas y reactivará un proyecto para facilitar los contratos por hora, argumentando que una mayor flexibilidad permitiría reducir la informalidad y estimular la contratación.
Desde el Ejecutivo se sostiene además que la denominada Megarreforma de Reconstrucción Nacional, actualmente en discusión en el Congreso, contribuirá a generar empleo mediante rebajas tributarias a las empresas e incentivos a la inversión.
Sin embargo, la propuesta enfrenta fuertes cuestionamientos desde el mundo sindical y parte de la oposición.
La Central Unitaria de Trabajadores (CUT) ha advertido que las reformas laborales impulsadas por el gobierno podrían traducirse en una mayor precarización del empleo, mientras diversos especialistas sostienen que el principal problema sigue siendo la debilidad del crecimiento económico y la escasa creación de empleo formal.
Una economía que no logra crear suficientes empleos
El aumento del desempleo no aparece aislado. Se produce después de varios meses de debilidad de la actividad económica y en un contexto en que distintos centros de estudios han advertido que el mercado laboral se ha transformado en uno de los principales focos de preocupación para la economía chilena.
Las cifras del INE muestran precisamente ese fenómeno: aunque el empleo continúa creciendo, lo hace demasiado lentamente para absorber a quienes buscan trabajo. El resultado es un aumento simultáneo del desempleo, de la informalidad y del trabajo independiente.
En términos prácticos, el mercado laboral chileno continúa generando ocupación, pero una proporción creciente corresponde a empleos más frágiles, con menor estabilidad y menor cobertura previsional. Ese cuadro explica por qué la tasa de desempleo vuelve a acercarse a los dos dígitos y por qué el debate sobre la recuperación económica y la calidad del empleo se instala nuevamente en el centro de la discusión política y económica del país.





