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El caso Cerimedo sacude a la derecha latinoamericana y vuelve a poner la mirada sobre Kast y La Moneda

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La detención en Bolivia de Fernando Cerimedo dejó de ser solamente un caso policial. La Fiscalía investiga ahora sus finanzas, documentos y una presunta “granja de bots”, mientras aparecen nuevos detenidos por el ataque contra Nadia Beller. Javier Milei intervino públicamente en su defensa, Javier Negre intenta tomar distancia y Claudia Sheinbaum denunció en México las operaciones de La Derecha Diario. En Chile, entretanto, vuelven a emerger los vínculos del estratega argentino con las campañas del Rechazo y José Antonio Kast, y con un círculo de operadores que terminó instalado en La Moneda.

La policía boliviana buscaba pruebas relacionadas con un intento de feminicidio y terminó encontrando algo que puede tener consecuencias políticas mucho más amplias: dinero, documentos, computadores, teléfonos y una instalación que la Fiscalía describió como una “granja de bots”.

El hallazgo se produjo durante los allanamientos realizados en inmuebles vinculados a Fernando Cerimedo, el consultor argentino detenido esta semana en Santa Cruz de la Sierra e investigado como presunto autor intelectual del ataque a tiros contra su expareja, la abogada Nadia Beller.

La Fiscalía boliviana abrió además una investigación por presunto enriquecimiento ilícito después de encontrar más de US$40 mil en efectivo. Los investigadores analizan documentación incautada y movimientos financieros, mientras la causa por el atentado también comienza a ampliarse.




Este viernes fueron informadas nuevas detenciones de personas presuntamente relacionadas con el ataque. La Fiscalía solicitó 180 días de prisión preventiva para Cerimedo mientras continúa la investigación.

Cerimedo niega haber participado en el atentado y su defensa sostiene que se trataría de un autoataque destinado a perjudicarlo políticamente. Las acusaciones en su contra deberán ser probadas ante la justicia y el consultor mantiene su presunción de inocencia.

Pero el caso ya desbordó ampliamente los tribunales bolivianos.

Del teléfono a la política

Uno de los elementos más graves apareció en el teléfono del propio Cerimedo.

Según antecedentes presentados por la representación de Beller y difundidos por la prensa argentina, entre el material recuperado habría comunicaciones que aluden a la posibilidad de “eliminar” a la mujer. El contenido, contexto, autenticidad y eventual valor probatorio de esos mensajes deberá determinarlo la investigación judicial.

Página/12 convirtió este viernes el caso en una de sus principales noticias y viene realizando un seguimiento prácticamente diario de sus ramificaciones.

La investigación también alcanzó una casa de cambios de La Paz donde, según las autoridades, Cerimedo habría realizado operaciones financieras con frecuencia.

Lo que comenzó como la investigación de un ataque armado está abriendo, por tanto, los teléfonos, las cuentas, los documentos y la infraestructura tecnológica de uno de los operadores políticos digitales más conocidos de la nueva derecha latinoamericana.

Y eso explica el nerviosismo que comienza a observarse fuera de Bolivia.

Milei no logra despegarse

Cerimedo adquirió notoriedad internacional como uno de los hombres vinculados a la maquinaria digital que acompañó el ascenso de Javier Milei.

Después de la detención, desde sectores del oficialismo argentino se intentó reducir esa relación. Cerimedo habría sido un colaborador de campaña, pero no un integrante relevante del gobierno.

El propio Milei, sin embargo, introdujo una contradicción en ese relato.

El Presidente argentino compartió en sus redes publicaciones que cuestionaban la versión de Nadia Beller y sugerían la existencia de una operación contra Cerimedo. Entre ellas había mensajes de la diputada Lilia Lemoine y de conocidos activistas digitales del mileísmo.

El gesto reveló que el detenido difícilmente puede ser presentado simplemente como un consultor que pasó fugazmente por una campaña.

Cerimedo no solo trabajó electoralmente con Milei. Después de la llegada del libertario a la Casa Rosada continuó interviniendo en las disputas internas de ese espacio político y tomó partido públicamente por Karina Milei en sus enfrentamientos con la vicepresidenta Victoria Villarruel.

Su caída comienza ahora a reabrir esas historias.

La granja de bots

Pero posiblemente sea el hallazgo tecnológico en Bolivia el que tenga mayor significado político.

Cerimedo nunca ocultó que utilizaba cuentas automatizadas y granjas de trolls.

Durante años explicó públicamente que esas herramientas permitían intervenir sobre los algoritmos de las plataformas, amplificar contenidos y convertir determinados asuntos en tendencias.

La diferencia es que hasta ahora gran parte de ese conocimiento provenía de las propias declaraciones del consultor.

Ahora una Fiscalía afirma haber encontrado físicamente dispositivos que funcionaban como una pequeña granja de bots en propiedades relacionadas con él.

Es la infraestructura material de una forma de hacer política que Cerimedo exportó por América Latina.

No se trata solamente de cuentas falsas.

El modelo combina encuestas, bases de datos, segmentación de audiencias, publicidad digital, contenidos emocionales, medios ideológicos, influencers, cuentas automatizadas y campañas negativas.

Y también información.

Brasil: la campaña del fraude

Cerimedo tuvo una participación particularmente polémica después de la elección presidencial brasileña de 2022.

Tras la derrota de Jair Bolsonaro frente a Luiz Inácio Lula da Silva, difundió internacionalmente un supuesto informe que cuestionaba la confiabilidad de las urnas electrónicas brasileñas.

La presentación fue seguida masivamente y alimentó la narrativa de que Bolsonaro había sido víctima de un fraude.

Posteriormente, las autoridades brasileñas establecieron la falsedad de esas afirmaciones.

Cerimedo declaró ante la Policía Federal brasileña durante la investigación sobre los intentos por desconocer el resultado electoral.

Hay que hacer aquí una distinción importante: la Fiscalía brasileña no lo acusó de participar en el intento de golpe, al considerar que no existían pruebas suficientes de que conociera la falsedad del documento o el plan más amplio.

Pero su capacidad para internacionalizar una narrativa falsa sobre una elección quedó demostrada.

Ese episodio permite comprender mejor la naturaleza de su influencia: Cerimedo no necesita ocupar un cargo político para intervenir políticamente.

México: Sheinbaum apunta contra la red

El caso también estalló esta semana en México.

La presidenta Claudia Sheinbaum apuntó públicamente contra Cerimedo y el empresario español Javier Negre por la operación en ese país de La Derecha Diario, la plataforma comunicacional que ambos desarrollaron internacionalmente.

Sheinbaum acusó a ese ecosistema mediático de propagar noticias falsas y operar políticamente en México. Este jueves fue más allá y planteó la necesidad de discutir públicamente cómo funcionan estas redes de amplificación y desinformación.

Negre reaccionó tomando distancia.

Aseguró que lo ocurrido en Bolivia constituye un asunto personal de Cerimedo y sostuvo que el argentino ya no forma parte de La Derecha Diario.

La secuencia es significativa.

Cuando Cerimedo era un exitoso estratega de campañas, su trayectoria por Argentina, Brasil, Chile y Bolivia servía como carta de presentación.

Ahora que está detenido, comienzan los deslindes.

Y reaparece Chile

La onda expansiva también llegó a Chile.

Cerimedo no es un desconocido para la política chilena.

Su empresa Numen fue contratada en 2020 por empresarios que impulsaban el Rechazo en el primer plebiscito constitucional.

El expresidente de Codelco Gerardo Jofré reconoció entonces haber seleccionado a la empresa argentina para realizar estudios electorales.

El propio Cerimedo explicó quién era su cliente: “un grupo de empresarios de Chile”.

Pero Numen no era simplemente una encuestadora.

El argentino explicaría después que las encuestas constituían insumos para diseñar estrategias políticas digitales.

Y en aquella estructura empresarial aparecen nombres que adquieren ahora una significación diferente.

De Casa Común al Segundo Piso

Después del estallido social de octubre de 2019, empresarios y dirigentes de derecha crearon Casa Común por el Rechazo, una organización destinada a enfrentar el proceso constituyente.

Entre sus integrantes se encontraba Alejandro Irarrázaval.

Irarrázaval era además un antiguo compañero político de José Antonio Kast. Había participado en la construcción de Acción Republicana, antecedente del Partido Republicano.

Actualmente es jefe del Segundo Piso de La Moneda y uno de los principales asesores del Presidente Kast.

Pero no era el único.

Una investigación publicada este viernes por El Mostrador confirmó que Ignacio Dülger también trabajó en Casa Común. Posteriormente participó en las campañas de Kast y llegó igualmente al Segundo Piso bajo la conducción de Irarrázaval. Dülger comunicó recientemente su salida del gobierno para asumir desde septiembre la dirección ejecutiva de Acción Republicana.

Su entorno aseguró al medio que nunca tuvo una relación estrecha con Cerimedo.

La precisión es importante.

No existe evidencia que permita afirmar que Dülger o Irarrázaval dirigieran las operaciones digitales de Cerimedo.

Lo comprobable es diferente: formaron parte del mismo dispositivo político del Rechazo desde el cual se contrataron los servicios de Numen y posteriormente ambos llegaron al entorno inmediato de Kast.

La conexión directa con Kast

Existe además una segunda vía que no pasa por Casa Común.

En 2023, cuando la prensa comenzó a reconstruir la maquinaria digital que impulsaba a Milei en Argentina, Agustín Romo, integrante de su equipo, confirmó públicamente que Cerimedo había trabajado anteriormente en campañas de Kast y Bolsonaro.

Hasta ahora no se ha aclarado públicamente en qué campaña de José Antonio Kast trabajó ni cuáles fueron exactamente los servicios que prestó.

La pregunta volvió a adquirir actualidad esta semana.

El Mostrador consultó a Presidencia sobre los vínculos de Cerimedo con las campañas del actual mandatario y sobre la participación de integrantes del Segundo Piso en Casa Común.

Hasta el cierre de su investigación, La Moneda no había respondido.

Costabal, otra trayectoria desde el Rechazo

Hay además un tercer personaje que permite observar la continuidad política entre las campañas constitucionales y el actual gobierno.

Felipe Costabal ingresó a las campañas políticas precisamente durante el Rechazo de 2020, invitado por Gerardo Jofré.

Después pasó a la presidencial de Kast de 2021.

En el plebiscito de 2022 estuvo a cargo de la estrategia digital de la Franja Ciudadana por el Rechazo.

Posteriormente trabajó en las campañas republicanas, en la elección constitucional, las municipales y finalmente en la presidencial de Kast de 2025.

Hoy dirige la Secretaría de Comunicaciones de La Moneda.

No existe evidencia conocida que permita afirmar que Costabal trabajó directamente con Cerimedo.

Pero sus trayectorias volvieron a coincidir en los mismos procesos electorales.

Y ayudan a reconstruir una secuencia política difícil de ignorar:

Rechazo 2020 → Kast 2021 → Rechazo 2022 → Republicanos → Kast 2025 → La Moneda.

Neuroc y Dress desaparecen

La detención del argentino coincidió además con un episodio que está provocando creciente discusión en las redes chilenas.

Las cuentas Neuroc y Dress, conocidas por su intensa actividad desde posiciones de ultraderecha y por su participación en las controversias digitales durante la campaña presidencial de 2025, desaparecieron de X.

La coincidencia temporal comenzó rápidamente a circular en las propias redes como una posible conexión con la caída de Cerimedo.

Hasta ahora no existe evidencia que permita establecer esa relación.

Hay, además, un antecedente que obliga a ser especialmente cuidadosos: Neuroc había anunciado su retiro antes de conocerse la detención del argentino.

Pero la reacción es políticamente reveladora.

La caída de Cerimedo está llevando a usuarios chilenos a volver sobre las campañas digitales de 2025, las operaciones contra Evelyn Matthei y el papel que desempeñaron cuentas anónimas dentro del ecosistema de la derecha.

Y vuelve a colocar sobre la mesa una pregunta que nunca terminó de responderse: dónde terminaba la campaña oficial y dónde comenzaba la llamada “guerrilla digital”.

Una red sin fronteras

El recorrido de Cerimedo muestra una transformación profunda de la política latinoamericana.

Argentina, Brasil, Bolivia, Chile y México aparecen conectados no necesariamente por una organización centralizada ni por una conspiración, sino por un ecosistema transnacional de consultores, empresarios, medios digitales, influencers, especialistas en datos y operadores políticos que intercambian técnicas y experiencias.

Las campañas viajan.

Los consultores también.

Los relatos se adaptan.

En Brasil fue el fraude electoral.

En Chile, durante el proceso constitucional, aparecieron mensajes como el supuesto “fin de la casa propia”.

En Argentina, la campaña negativa y la intervención intensiva sobre redes acompañaron el ascenso de Milei.

Y alrededor de todo ello se desarrollaron medios digitales capaces de convertir propaganda política en un flujo permanente de contenidos.

Cerimedo fue uno de los hombres que mejor comprendió ese nuevo territorio.

La caja negra

Por eso lo verdaderamente inquietante para las derechas latinoamericanas posiblemente no sea solamente que Fernando Cerimedo esté detenido.

Es lo que está siendo incautado.

Teléfonos.

Computadores.

Documentos.

Registros financieros.

Dispositivos utilizados para operar cuentas digitales.

Las autoridades bolivianas recién comienzan a examinar ese material.

No sabemos qué contiene sobre sus actividades políticas internacionales y sería irresponsable especular que existen antecedentes relacionados con Chile.

Pero hay una pregunta legítima.

Cerimedo trabajó en Chile.

Participó en las campañas del Rechazo.

Un integrante del equipo de Milei confirmó que trabajó en campañas de José Antonio Kast.

Y algunos de los hombres que participaron del dispositivo político que contrató a su empresa terminaron años después en el entorno inmediato del Presidente.

Mientras la justicia boliviana intenta determinar si Cerimedo tuvo alguna responsabilidad en un brutal ataque contra su expareja, otra historia comienza a abrirse dentro de los computadores y teléfonos incautados.

Es la historia de las redes que durante años atravesaron las nuevas derechas latinoamericanas.

Y una parte de esa historia pasa por Chile.

Por el Rechazo.

Por José Antonio Kast.

Y termina, por ahora, en La Moneda.

Félix Montano

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