Para muchos analistas de la realidad argentina, parece evidente que luego de ocho meses, la «luna de miel» de Javier Milei empieza a desgastarse y así lo demuestras unos indicadores sociales y económicos realmente alarmantes… y las encuestas.
La historia vuelve a repetirse como en los intentos de derrocar al gobierno constitucional venezolano en 2002, 2014, 2017 y 2019, al igual que sucediera en otros países de América Latina que no siguieran los dictados de Washington. Más allá de los dictados del gobierno de Estados Unidos y la imprescindible colaboración de los medios hegemónicos de comunicación, esta vez
El expresidente neoliberal Mauricio Macri mantiene un tira y afloje de nunca acabar con el actual mandatario libertario Javier Milei. Desde que le dio sus votos en la alianza para el balotaje electoral, el fundador de Propuesta Republicana (PRO) esperaba que el gobierno incluyera a varios de sus cuadros en la confección del gabinete.
Cuando en la región retornan el neofascismo, la xenofobia, la misoginia, la homofobia, el racismo, de la mano de gobiernos de ultraderecha, las fuerzas populares (¿progresistas, de izquierda?) debaten sobre el pensamiento crítico y el fin de la antinomia izquierda-derecha, apelando a una nostalgia inmovilizadora y acrítica, mostrando la falta de unidad y también de
En el gobierno argentino se prendieron las alarmas tras la votación en Diputados donde la oposición logró reunir dos tercios para rechazar la Ley Bases, lo que es peligroso porque le da la posibilidad de un juicio político al presidente Javier Milei.
El presidente argentino Javier Milei genera permanentemente una agenda paralela para distraer de los verdaderos problemas que aquejan a la sociedad y pasea por el mundo, a costas de erario público, sembrando enemistades con pueblos y gobiernos.
Javier Milei se autoconvenció que debía convertirse en un verdadero líder de la ultraderecha internacional, y creyó que la forma más directa de lograr destacarse y asentar su arraigo político era crear conflictos a través de excesos de verborragia destructiva
La censura es una herramienta que el Mileinato no solo ejerce en lo interno, ya que cerró la Agencia de noticias Telam y todas sus corresponsalías. Además, vació los contenidos a la Televisión Pública y el Canal Encuentro, y arremetió contra toda opinión crítica, demonizándola a través de su vocero o de las redes.
Pese a los análisis agoreros, parece lejano aún el día del “juicio final” en el que explota todo y Milei se va, y lo que ha logrado el gobierno es una convivencia más naturalizada de la oposición política y sindical.