El primer debate presidencial televisado de la campaña 2025, transmitido anoche por CHV y CNN Chile, expuso con claridad los límites del escenario político chileno actual.
Al forzar la salida de Francisco Vidal de TVN, José Antonio Kast logra mover la agenda y presentarse como defensor del pluralismo. Pero lo hace para tapar lo incómodo: los bots que existen y las denuncias que lo acechan.
Aunque Jeannette Jara lidera la carrera presidencial en primera vuelta con el 30% de las preferencias, los sondeos proyectan una derrota ante José Antonio Kast en el balotaje.
El escándalo de los bots de Kast no es un episodio aislado, sino una señal de alarma sobre cómo se degrada la democracia en la era digital. Las campañas de odio, impulsadas por máquinas que no son ciudadanos, moldean la conversación pública, silencian voces críticas y erosionan la confianza en la política.
El nombre que más sorprendió fue el de Patricio Góngora Torreblanca, periodista y miembro del directorio de Canal 13, canal propiedad del Grupo Luksic. Según la pesquisa, Góngora sería el responsable de la cuenta @Patitoo_Verde, activa en campañas de desinformación y acoso masivo en redes sociales.
A menos de tres meses de las elecciones presidenciales, el panorama parece estable en las encuestas: Jeannette Jara en primer lugar, con algo más del 30%, seguida muy de cerca por José Antonio Kast, y en tercer lugar Evelyn Matthei, quien tras semanas de caída logró tocar fondo y recuperar algunos puntos.
De aquí a octubre se verá si el gobierno se atreve a romper el cerco histórico y abrir una puerta que lleva décadas cerrada. La negociación ramal no es un detalle técnico: es la posibilidad de que los trabajadores de Chile empiecen, por fin, a disputar la riqueza que producen.
En las últimas semanas, el programa económico del candidato José Antonio Kast ha disparado las alarmas: propone un recorte del gasto público de US$ 6.000 millones en apenas 18 meses. En la jerga electoral, se habla de un “plan de emergencia”, pero detrás de esa etiqueta hay promesas que bordean lo imprudente.
A menos de tres meses de las elecciones presidenciales, el panorama político en Chile se ordena en torno a una paradoja. Mientras las encuestas mantienen a Jeannette Jara en primer lugar, seguida muy de cerca por José Antonio Kast y luego por Evelyn Matthei, la segunda vuelta aparece hoy inclinada hacia el candidato republicano gracias al apoyo asegurado de las derechas.
En una nueva columna publicada en El Siglo, el arquitecto, sociólogo y exalcalde del Partido Comunista Daniel Jadue vuelve sobre una paradoja que atraviesa la política chilena desde hace medio siglo: el Partido Comunista es ampliamente rechazado como “marca política”, pero muchas de sus propuestas son apoyadas por la mayoría social.