
La mayor presunción histórica de nuestra república es la de creernos un país democrático. Según las versiones oficiales se le atribuye a Diego Portales ser el creador de nuestro “estado de derecho” una vez acabada la guerra de independencia. Pero no debe escaparse el hecho de que en 1837 fuera ultimado salvajemente por una acción militar, su cuerpo hecho pedazos al extremo














