La Asociación Intersindical de Trabajadores y Trabajadoras Clasistas (AIT) emitió una dura declaración pública frente al plan laboral anunciado por el futuro gobierno de José Antonio Kast.
El reciente triunfo de José Antonio Kast, representante de la ultraderecha chilena y heredero político del pinochetismo, ha abierto un nuevo ciclo político marcado por la incertidumbre y la amenaza de retrocesos en derechos sociales, ambientales y democráticos.
En mi consideración analítica, la principal dificultad que enfrenta José Antonio Kast radica en el diagnóstico inicial desde el cual pretenden proyectar una eventual acción de gobierno. Dicho diagnóstico, a la luz de los indicadores empíricos disponibles, resulta manifiestamente desacertado.
La autocrítica difundida por Giorgio Jackson tras la derrota del oficialismo en el balotaje presidencial pretende cerrar un ciclo, pero en realidad expone con crudeza sus límites. No tanto por lo que reconoce —errores de gestión, fallas tácticas, decisiones mal calibradas— sino, sobre todo, por lo que no ve, no nombra y no asume.
Si algo dejó en evidencia la elección presidencial del 14 de diciembre es que la transición política chilena no solo terminó en el gobierno, sino también en la oposición.
Las elecciones del domingo 14 de diciembre no solo definieron un ganador. Definieron, de manera más profunda, el cierre definitivo de un ciclo político que se arrastraba desde 1990: el de la transición pactada, administrada y progresivamente vaciada de contenido.
Con el 57,44 % de las mesas escrutadas, el Servicio Electoral (Servel) entregó este domingo una nueva actualización de los resultados de la segunda vuelta presidencial, confirmando una tendencia clara: José Antonio Kast obtiene hasta ahora el 59,16 % de los votos, mientras que Jeannette Jara alcanza el 40,84 %. La distancia, cercana a los 18 puntos porcentuales, perfila
A escasas horas de la segunda vuelta presidencial, cuando gran parte del sistema político y mediático parece resignado a un resultado ya escrito, un conjunto significativo de centros de pensamiento progresistas y democráticos decidió romper el silencio. No es una declaración más. Es, en los hechos, una señal de alarma.
Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 51 segundosA pocas horas de la segunda vuelta presidencial, el escenario político chileno parece, en la superficie, relativamente estable. Las encuestas continúan otorgando a José Antonio Kast una ventaja clara sobre Jeannette Jara, y buena parte del sistema mediático y del establishment político da por descontado su triunfo. Sin […]