Sin proyecto de país, sin liderazgo estratégico y atrapado en consignas, el cara a cara presidencial confirmó —según Juan Carlos Gómez Leyton— el vaciamiento de la política. Y, pese a todo, dejó abierta la posibilidad de una sorpresa electoral.
El debate presidencial de anoche había sido anunciado como el momento decisivo. La última gran oportunidad de Jeannette Jara para intentar torcer una elección que, según todas las encuestas, aparece ampliamente inclinada en favor de José Antonio Kast.
Silencios que protegen, ataques que buscan romper el tablero y una política atrapada entre el miedo y la resignación.
En la antesala del domingo, el debate no solo enfrenta a dos candidatos,
sino a dos formas opuestas de ejercer el poder.
La derecha chilena ha dado un paso que, hasta hace poco, parecía políticamente imposible: instalar en la agenda pública la idea de liberar a reos de alta peligrosidad —incluidos violadores de menores, homicidas y condenados por crímenes de lesa humanidad durante la dictadura— bajo la figura de “conmutación humanitaria de penas”.
A una semana de la segunda vuelta presidencial que definirá quién gobernará Chile entre 2026 y 2030, el académico y ex ministro José Joaquín Brunner irrumpe con una columna que pone nombre y marco teórico a lo que describe como el “proyecto iliberal” de la derecha dura chilena.
Una inédita convergencia de voces del mundo científico, artístico, académico y político marcó la jornada de este 5 de diciembre, cuando cerca de 40 Premios Nacionales y más de 540 personalidades hicieron público un llamado a respaldar la candidatura de Jeannette Jara, advirtiendo los riesgos que acarrearía para Chile un eventual gobierno de José Antonio Kast, abanderado
Al actuar de ese modo irresponsable, la autoridad política abdica de su deber esencial que, como escribió Nicolás Maquiavelo, fundador de la ciencia política moderna, consiste precisamente en someter a los poderosos para que no abusen del pueblo. Si, por el contrario, es la autoridad la que se somete a los dictados de los abusadores, el pueblo con toda razón le quita su
La irrupción del candidato José Antonio Kast con la propuesta de liberar o indultar a condenados por crímenes de lesa humanidad removió nuevamente una herida que Chile no ha logrado cerrar y que, como demuestra la historia reciente, se reabre cada vez que sectores de la ultraderecha intentan relativizar la dictadura y sus horrores.
El reciente debate ARCHI de los candidatos presidenciales podría marcar un punto de inflexión en la contienda electoral ya por cerrarse. En ella Jeannette Jara se mostró segura, asertiva, clara, impecable, mientras José Antonio Kast no pudo ocultar su inseguridad, sus vacilaciones, su temor ante alguien que lo arrasaba y lo hacía dudar de sus afirmaciones.