La pesca artesanal chilena volvió a encender las alertas frente a lo que considera una ofensiva política y empresarial para revertir la recientemente aprobada Ley de Fraccionamiento Pesquero
Y mientras se tolera la impunidad de unos, se exige decencia y responsabilidad a otros, el discurso público se degrada, y la polarización no solo se intensifica, sino que se vuelve una herramienta perversa, útil para quienes quieren transformarla en legitimación política.
Lo que viene no será solo una disputa entre partidos, sino una lucha por definir qué tipo de democracia tendrá Chile en el nuevo ciclo: una democracia administrada desde arriba o una donde la sociedad organizada siga siendo un actor legítimo. En esa disputa, la figura del “enemigo interno” no es un exceso retórico, sino una señal de advertencia.
Lo que está en juego no es solo la política exterior, sino el lugar de Chile en el mundo. Entre una América Latina articulada en torno a la cooperación y otra fragmentada bajo la lógica del miedo, el control y la subordinación, el nuevo gobierno ya parece haber tomado partido. Y lo más preocupante es que, por ahora, lo ha hecho sin encontrar mayores resistencias desde el
La pregunta que queda abierta no es qué hará Kast, sino qué hará la sociedad chilena frente a esta nueva normalidad. Porque si el sistema ya hizo su parte, la historia reciente demuestra que los conflictos no desaparecen: se acumulan. Y cuando no encuentran cauce político, reaparecen de formas inesperadas.
No se trata de administrar la derrota ni de esperar un nuevo ciclo electoral favorable. El X Pleno del Comité Central propone asumir que el escenario ha cambiado estructuralmente y que la tarea central del período es reconstruir lo colectivo desde abajo, disputar el sentido común y volver a hacer de la organización social una experiencia cotidiana y tangible para las mayorías.
El viaje del presidente electo, José Antonio Kast, a Ecuador para reunirse con su par Daniel Noboa no fue un gesto protocolar ni una visita de cortesía. Fue una señal política nítida: la instalación deliberada de una agenda regional de ultraderecha, cuyo eje central es la migración entendida como amenaza y no como fenómeno social, económico y humanitario.
Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 48 segundosEl debate abierto en torno a un eventual respaldo del futuro gobierno de José Antonio Kast a la candidatura de Michelle Bachelet como secretaria general de Naciones Unidas no es un episodio diplomático menor ni una simple diferencia de opiniones personales. Se trata, más bien, del primer conflicto […]
El triunfo presidencial de José Antonio Kast no solo marca un cambio de gobierno. Para amplios sectores sociales y territoriales, abre un nuevo ciclo político de carácter regresivo, donde se ponen en riesgo conquistas sociales, ambientales y democráticas que no fueron concesiones del poder, sino resultado de décadas de organización popular, conflicto social y disputa política.
La derrota del oficialismo en la elección presidencial del 14 de diciembre no solo cerró un ciclo electoral: abrió un problema político de mayor envergadura para las fuerzas de izquierda y progresistas.