
Nadie puede discutir que las agencias de servicios, cumplen una poderosa función social. Más importante de lo que usted conjetura. En ellas, se puede contratar a un prestidigitador para endulzar una reunión de banqueros o a títeres, que empiezan a estar de moda. En otros casos a un nigromante, con el objeto de hacer un mal de ojo. Como nuestro país permanece algo tuerto y














