
Monsalve cumplió un mandato del poder empresarial, usando la represión contra las comunidades, los montajes contra dirigentes y la persecución policial contra los Weichafe. Esto significó en los hechos, el encarcelamiento de muchos militantes de la causa mapuche. Una prisión racista basada en prejuicios y procesos viciados, con condenas altísimas, donde se nos continúa














